Del «annus horribilis» a la abdicación

La popularidad del monarca cayó en picado desde que trascendió su viaje a Botsuana y el supuesto romance con la princesa Corinna

caza portada

El de don Juan Carlos ha sido uno de los reinados más largos de la historia. Fue proclamado rey el 22 de noviembre de 1975 y los 39 años de su reinado han estado salpicados de polémicas. Pero sin duda alguna la imputación de su yerno Iñaki Urdagarín y su lamentable jornada de caza en Botsuana han sido los escándalos que más han debilitado un reinado que se finaliza hoy con la abdicación del monarca.

En el 2012 el monarca se rompía la cadera tras una caída accidental. La intervención quirúrgica a la que tuvo que ser sometido en Madrid tras el accidente supuso un punto y aparte en la imagen pública del monarca. Su «lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir» dio la vuelta al mundo, y supuso el inicio de la carrera cuesta abajo del rey Juan Carlos

Su amiga Corinna

La aventura africana del monarca no solo destapó sus actividades «lúdicas», sino que también supuso el inicio a todo tipo de especulaciones sobre su supuesto romance con la princesa Corinna. Aficionada a la caza mayor, la aristócrata alemana saltó a la opinión pública en un año en el que la pareja formada por doña Sofía y don Juan Carlos debería estar celebrando sus bodas de oro, conmemorando aquellas nupcias de 1962.

Empresaria, promotora de safaris y aficionada a la vela, la provocadora y rubia princesa, de 46 años, conoció al rey Juan Carlos en Barcelona en el 2006, en la gala de los premios Fundación Laureus. Fue esta Fundación la que relacionó a Corinna con los negocios de Iñaki Urdangarin y su imputación en el caso Nóos. En dos de los muchos correos que Diego Torres remitió al juez Castro, el rey resultaba implicado. En uno de ellos Urdangarin reclamaba a su suegro que hiciese «un par de gestiones» para conseguir la participación de personalidades y patrocinadores en el primer Valencia Summits, por el que Urdangarin y Torres se embolsaron más de un millón de euros de dinero público. En el segundo correo, el marido de la infanta Cristina informaba al monarca del envío de su currículum a la princesa Corinna. Dicho correo incluye la respuesta de la princesa alemana en el que explicaba que se ha reunido con uno de los dirigentes de la fundación Laureus para hacerle llegar el currículo de Urdangarin.

Tras el escándalo, Corinna decidió hacer un tour mediático para salir al paso de la maniobra con la que Diego Torres pretendía involucrarla en el caso Nóos. Declaró que «solo trataba de encontrarle un trabajo digno a Iñaki» y añadió que«trataba de ayudarle tal y como él me ayudó».

El escándalo Urdangarín

No solo Corinna se vio salpicada por el caso Nóos, sino que el cerco se estrechó en el círculo más próximo al rey. El juez Castro, titular del caso, imputaba también al secretario de las infantas, García Revenga y al abogado, asesor y amigo del rey, José Manuel Romero, Conde de Fontao.

A medida que pasaban las semanas y surgían las informaciones sobre supuestos contratos públicos a la «amiga del rey», así como la vivienda en la que residía en España conectada directamente en Zarzuela, la imagen del rey Juan Carlos iba decayendo. Fue en ese momento en el que se empezó a barajar la posibilidad de abdicación del monarca, hasta llegar a convertirse en un debate público. Tras la abdicación de la reina Beatriz de Holanda, que forma parte de la tradición del país, las especulaciones se intensificaron y se barajó la posibilidad de que en España pudiese ocurrir lo mismo. La presión fue tal que la Casa del Rey se vio obligada a desmentir los rumores. Veinticuatro horas antes de que Iñaki Urdangarin declarase, por primera vez, como imputado en el caso Nóos, la casa real publicaba un inusual comunicado en uno de los momento más difíciles para el rey desde su acceso al trono desde 1975.

La frágil salud del rey

Durante los últimos 60 años don Juan Carlos ha pasado 13 veces por el quirófano, ocho de ella entre el 2010 y el 2013. El rey fue operado por primera vez de apendicitis en Tanger en 1954. El pasado noviembre fue intervenido para implantarle una prótesis de cadera en el Hospital San José de Madrid y, dos meses antes se le había sustituido la prótesis infecatada de la cadera izquierda por una prótesis provisional.

Además de sus sonadas operaciones el rey ha tenido diversos problemas relacionados con su edad. En el 2011 trascendió que el rey Juan Carlos utilizaba audífonos en ambos oídos y se somete anualmente a una revisión de audiometría. Pedro Gargantilla, autor de Las enfermedades de los Borbones, advertía en su libro que en la familia del monarca predominan los problemas traumatológicos.

Gran parte de los accidentes sufridos por el rey han estado relacionados con la práctica de sus deportes y actividades preferidas como el esquí, la caza, el tenis o la vela.

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