El Tribunal de Cuentas indaga en «obras de emergencia» en el AVE ordenadas por Álvarez

José Antonio Bravo MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Pone su foco en 5 contratos por valor de 75 millones que la exministra no quiso suspender pese al consejo de los técnicos

09 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El Tribunal de Cuentas, dentro de su investigación por los sobrecostes de las obras del AVE a Barcelona, ha puesto su foco en cinco contratos por «obras de emergencia» en el tramo que transcurre por el municipio d de Hospitalet. Su realización engordó la factura en algo más de 75 millones de euros.

Lo esencial aquí, no obstante, es que fueron autorizadas por la entonces ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, al ordenar el 3 de noviembre del 2006 «la continuidad provisional de las obras» pese al criterio en contra de los técnicos del propio departamento. Según fuentes del órgano contable, la documentación analizada sugiere que la titular del área quería evitar a toda costa nuevos retrasos en la línea, que al final entró en servicio el 20 de febrero del 2008.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), dependiente de Fomento, insistió en que se diera luz verde a varias modificaciones del proyecto y esgrimió en varias ocasiones la orden de Álvarez. Así lo hizo incluso cuando los cambios fueron muy posteriores a la autorización ministerial, con el argumento de «la necesaria y mayor rapidez de ejecución».

Un incidente ocurrido en un túnel cercano a Barcelona tras continuar las obras, en contra del criterio técnico, provocó hasta cuatro de esas actuaciones «excepcionales» -nueve en toda la línea-, según el Tribunal de Cuentas, que desde hace un año tiene abiertas diligencias para depurar las responsabilidades que pudieran existir por un sobrecoste de 241 millones de euros -un 230 % más de lo previsto- en los trabajos del tramo Hospitalet-La Torrasa. Este órgano también reprocha a Álvarez que informara con retraso al Consejo de Ministros de las modificaciones autorizadas.

Sobrecoste global del 31 %

El problema de los sobrecostes -las obras del AVE a Barcelona terminaron ascendiendo 8.996 millones, un 31 % más del precio de adjudicación, aunque se adjudicó con una baja del 9 % respecto al presupuesto inicial (7.550 millones)- saltó a la luz esta semana con la operación Yogui. A instancias de la Fiscalía Anticorrupción, fueron detenidas 10 personas por el presunto amaño del contrato de un tramo entre La Sagrera y el Nudo de la Trinidad en Barcelona a favor de la constructora Corsán. Los investigadores sospechan que durante esos trabajos, del 2008 al 2011, se pudieron haber desviado más de seis millones de euros inflando facturas y sobornando a funcionarios. No obstante, la adjudicación se concedió con una baja del 32 % del presupuesto inicial de 98,7 millones de euros. Cinco de los detenidos quedaron el miércoles en libertad con cargos tras declarar ante la jueza, quien impuso fianzas y otras medidas cautelares a tres de ellos.