Adolfo Suárez: «Se me acusa de ser un hombre ambicioso...»

La Voz

ESPAÑA

23 mar 2014 . Actualizado a las 15:21 h.

«Toda la vida soñé con ser presidente del Gobierno». «¿El poder? ¡Me encanta! Eso me encanta, sí, presidir el destino de mi país!». «Se me acusa de ser un hombre ambicioso... ¡Pero ¿es que nadie se ha parado a pensar que ya se han cumplido todas mis ambiciones personales? Todas... ¿Y usted cree que el poder, por sí mismo, satisface a quienes lo poseen? [?] Es apasionante. Pero eso satisface el primer año. Después, no te llena, porque entran en juego otras cosas más importantes. [...] Por sí mismo no puede justificarse. El poder solo se justifica en función del cumplimiento de unos objetivos, por supuesto no personales. Además, yo no he disfrutado las compensaciones personales que el poder comporta. Nadie puede negar que soy un hombre volcado en mi trabajo; no se me ve en cócteles ni en cenas, ni en ninguna de esas facetas agradables de la vida pública. [...] Son muchos deberes. Mi primera obligación es convencer. Tengo un partido que apoya mi gestión. Y no puedo decir: esto se hace así porque yo lo he decidido. Vivo convenciendo...».

Ironías sobre la Falange

«El Movimiento es la Falange? y la Falange es igual a los nazis. Ya sé? El Movimiento, para mí, fue siempre una organización esencialmente social. Allí se intercambiaban ideas, había círculos de jóvenes, muy libres, y nada más».

El Opus Dei y la religión

«Desde hace años me he hartado de decir que el Opus Dei, al que he pertenecido, no es más que una organización piadosa. Nada más. Sin ramificaciones políticas o financieras». «La religión es para mí fundamental».