Defensa no se explica el siniestro del helicóptero en Fuerteventura

Había sido revisado la semana pasada y la tripulación era muy experta

la voz

Los medios de rescate navales que estuvieron buscando ayer el helicóptero del Servicio Aéreo de Rescate del Ejército del Aire accidentado el miércoles en Canarias y a sus cuatro tripulantes desaparecidos, entre ellos el capitán piloto coruñés Daniel Pena, tenían previsto continuar durante toda la noche con las labores de rastreo, según fuentes de Defensa. Por su parte, los medios aéreos suspendieron sus trabajos hasta hoy.

El operativo de búsqueda solo ha permitido hasta el momento recuperar los primeros restos del fuselaje del helicóptero, según el ministro de Defensa, Pedro Morenés, quien ayer se desplazó a Gran Canaria para reunirse con las familias de los afectados y con el único militar que ha podido ser rescatado, el sargento canario Johnander Ojeda, de 26 años, quien «está muy afectado por la pérdida de sus compañeros».

Junto a otros cuatro compañeros, Ojeda realizaba en un helicóptero Súper Puma HD-21 del SAR una misión rutinaria de entrenamiento consistente en efectuar prácticas de evacuación nocturna de personal mediante su izado en grúa desde el buque Meteoro de la Armada, según ha explicado Morenés.

«Por causas desconocidas», según relató al ministro el propio Johnander Ojeda, se estrelló contra el mar. Los cinco militares que participaban en este entrenamiento habían estado desplegados en la misión de Afganistán, en la base de Herat, por lo que «estaban acostumbrados a misiones de riesgo», subrayó Pedro Morenés, quien también resaltó su excelente preparación y experiencia. Acumulaban más de 5.000 horas de vuelo.

«Perfectas condiciones»

El titular de Defensa destacó que la aeronave siniestrada pasó su última revisión el pasado día 14 y contaba con certificado para volar hasta el 4 de diciembre, había superado su revisión general con 7.839 horas de vuelo acumuladas, de las 60.000 que podía hacer. El helicóptero, insistió, estaba en «perfectas condiciones» de vuelo.

Según varios pilotos expertos, solo el fallo de los dos motores del Súper Puma o el vahído del piloto, lo que se conoce como «vértigo de instrumentos», puede explicar la caída del aparato al agua. Aseguran que estos aparatos están preparados para mantenerse con un solo motor y estiman que si fallaron los dos pudo ser por la «contaminación del combustible debido al agua».

La otra opción, la del vértigo, aclaran, se produce cuando el piloto no ve el horizonte, lo que puede causar mareos, y estando muy cerca del mar puede ser suficiente para precipitar el aparato al agua.

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