La filtración de Interior sobre ETA tumba tres meses de investigación

melchor saiz-pardo MADRID / COLPISA

ESPAÑA

La Fiscalía investiga si la difusión anticipada de la redada constituye delito

10 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Tres meses de vigilancias e investigaciones echados por tierra en minutos. El enfado en los servicios de Información de la Guardia Civil es enorme con el Ministerio del Interior. Constataron que seis de los ochos detenidos en la operación contra el frente de makos de ETA se emplearon a fondo en destruir documentos después de que una indiscreción del departamento que dirige Jorge Fernández Díaz les alertara de que iban a ser detenidos. Y, lo que es más grave, supieron que la Guardia Civil iba a irrumpir en el bufete de Arantza Zulueta.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, tras el desliz de Interior, las pesquisas de la Guardia Civil sobre KT (Koordinadora Taldea), el supuesto colectivo de ETA para controlar a sus presos, se van a retrotraer en la práctica a septiembre del 2013. Porque parte de los ordenadores encontrados ayer en Bilbao, en la operación Xake del miércoles, fueron manipulados antes de la llegada de los agentes. Aun así, estos se llevaron media docena, entre ellos los de Zulueta y otro de los detenidos, el también abogado Jon Enparantza.

El juez Eloy Velasco autorizó ayer el registro del despacho del senador de EH Bildu Iñaki Goioaga, que comparte local con Zulueta, pero como no pudo ser localizado y es aforado no se realizó. En presencia de Zulueta (la única de los ocho detenidos que no fue trasladada a Madrid de inmediato), ayer sí se inspeccionaron otros despachos.