Rajoy solo admitiría una reforma de la Constitución con un consenso muy amplio

Rubalcaba emplaza al presidente del Gobierno a sentarse a hablar con todos los grupos para comprobar si hay ese consenso


El Congreso y el Senado han celebrado este viernes el trigésimo quinto aniversario de la aprobación en referéndum de la Constitución de 1978 con un acto institucional al que han sido acudido representantes de todos los poderes del Estado, dirigentes de PP, PSOE y UPyD y cinco presidentes autonómicos, pero en el que han vuelto a ausentarse los nacionalistas de CiU, PNV y BNG, los independentistas de Amaiur y ERC, y la Izquierda Plural. La Cámara Baja ha vuelto a recuperar la celebración de este acto en sus dependencias después de que en la pasada edición el acto tuviera que organizarse en el Senado, debido a las obras del Palacio de la Carrera de San Jerónimo. De fondo, como en los últimos años, ha estado el debate sobre un posible cambio de la Carta Magna.

Sobre ello, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que la Constitución está en pleno vigor, aunque ha admitido que se puede reformar pero siempre que se haga con consenso muy amplio y sirva para unir más españoles en torno a ella y no para generar división. Rajoy ha expresado esas condiciones para reformar la Constitución en declaraciones realizadas a su llegada al Congreso para asistir al acto conmemorativo del 35 aniversario del texto constitucional.

«La Constitución se puede reformar, como cualquier obra humana, y, de hecho, ya se ha reformado en dos ocasiones. Creo que está en pleno vigor y creo que se puede reformar, pero para reformarla se necesita un consenso muy amplio, similar al que tuvo en 1978», ha subrayado. Además, ha insistido en su argumento de que debe haber objetivos claros para esa reforma y que debe servir para unir y no para generar una división entre los españoles sobre esa modificación.

Rajoy ha destacado el hecho de que en 1978 los representantes de los partidos políticos se pusieron de acuerdo, aparcando las «lógicas» diferencias existentes, para lograr un texto en defensa de la paz, la libertad y la convivencia.

El presidente del Gobierno ha recalcado que el balance de los 35 años de la Constitución es bastante positivo, ya que, además de garantizar la libertad y los derechos de las personas, establece un modelo de Estado que distribuye el poder político y administrativo entre territorios.

«Con la Constitución, a pesar de la crisis actual, España está progresando como nunca en su historia», ha añadido.

Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha señalado que hoy es un día de celebración, porque «con razón» a la Constitución española se la calificó como la del «consenso y la concordia».

«No hay que yo sepa una constitución democrática en España que haya durado tanto tiempo; en sí mismo -ha señalado- ya es muy bueno que podamos celebrarla en paz y libertad 35 años después; es en sí mismo motivo de alegría».

El ministro ha expresado asimismo su deseo de que los españoles puedan seguir «conviviendo en democracia y libertad bajo el paraguas de la Constitución española».

Rubalcaba, a favor de la reforma

Convencido de que hay suficientes apoyos y razonamientos como para buscar el acuerdo al que se refería Rajoy, el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha emplazado al presidente del Gobierno a sentarse a hablar con todos los grupos para comprobar si hay consenso sobre esa necesidad antes de oponerse tajantemente a revisarla. «Oiga, y ¿usted cómo sabe que no hay consenso si todavía no nos hemos sentado?», ha preguntado retóricamente.

A su llegada al Palacio del Congreso de los Diputados, Rubalcaba ha considerado que los 35 años de vigencia de la Carta Magna no son un tiempo más que suficiente como para poder constatar su utilidad en estas décadas, pero también la necesidad de emprender algunos cambios. En su opinión, pese a que los españoles «lo están pasando muy mal», cree que pueden sentirse «orgullosos» de lo que colectivamente han hecho en estos 35 años al amparo de la Constitución. «Hemos conocido el periodo de la historia de España más largo en paz, libertad, democracia, progreso, convivencia y autogobierno», ha resumido.

Así las cosas, ha dejado clara su opinión de que es necesario reformar la Carta Magna, que eso no es abrir un proceso constituyente, sino configurar «un proyecto político común, compartido y con altura de miras, al que incorporar al conjunto de los españoles para dar soporte a estos cambios que se van a producir». «Creo que hay que intentarlo», ha apostillado.

Pese a que no descarta que el PSOE presente alguna iniciativa para promover esta reforma, ha precisado que la «lógica del consenso» lleva a que todo deba ser consensuado y «si uno toma iniciativas unilaterales, no está favoreciendo el consenso».

Posada pide cautela

El presidente del Congreso, Jesús Posada, ha considerado hoy que la esencia de la Constitución está plenamente vigente y ha pedido que cualquier intento de reforma se haga «con extraordinaria cautela y gran sentido de la responsabilidad» y cuente con un consenso similar al de 1978. Posada ha defendido la vigencia constitucional y ha fijado el marco para las posibles propuestas de reforma en el discurso que ha pronunciado en el acto de conmemoración del 35 aniversario de la Constitución que se ha celebrado en la Cámara baja.

El presidente del Congreso ha insistido en que cualquier intento de reforma necesita una labor pedagógica que exponga con claridad los objetivos que persigue, así como sus consecuencias.

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