La protesta de las víctimas por el fin de la doctrina Parot se vuelve contra el PP

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño LA VOZ / MADRID*+*+MADRID*+MADRID

ESPAÑA

Decenas de miles de personas se concentran en Madrid en un acto del que los dirigentes populares tuvieron que salir escoltados

28 oct 2013 . Actualizado a las 00:34 h.

Entraba dentro de lo previsible, pero no por ello es menos significativo. La manifestación de las víctimas del terrorismo celebrada esta mañana en Madrid ha marcado un punto de inflexión en la relación entre este colectivo y el PP. El Gobierno y la dirección de los populares temían que la protesta contra la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que anuló la doctrina Parot se volviera contra ellos. Y así ha sido. Los representantes que el PP envió a la concentración fueron abucheados en el transcurso del acto y recibidos al grito de «traidores» por muchos de los manifestantes. Los tres vicesecretarios generales del PP, Esteban González Pons, Carlos Floriano y Javier Arenas, soportaron estoicamente los desplantes de los congregados. Aunque en ningún momento los hechos llegaron a la gravedad de los acontecidos en la pasada legislatura, cuando el ex ministro socialista José Bono fue agredido por asistentes a una concentración convocada por las víctimas, lo cierto es que los tres tuvieron que abandonar la concentración a la carrera y escoltados hasta llegar a su vehículos oficiales en previsión de males mayores. Y aún así se llevaron algún empujón.

Decenas de miles de personas, hasta 200.000 según los organizadores, se dieron cita en la plaza de Colón de Madrid para expresar su rechazo a la sentencia del tribunal de Estrasburgo, pero también para exigir al Gobierno que no acate ese fallo, a pesar de que ese objetivo no figuraba en la convocatoria oficial. Pero hubo algunos dirigentes populares que escaparon de las iras de las víctimas y sus simpatizantes. Entre ellos, la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, que en algunos momentos fue saludada con gritos de «presidenta, presidenta», o Ana Botella, alcaldesa de Madrid y esposa del ex presidente del Gobierno José María Aznar. Otros dirigentes del PP vasco, como Iñaki Oyarzábal, fueron increpados constantemente desde que fueron identificados. «Nos habéis engañado», les gritaban a la cara los más exaltados a los dirigentes populares. Incluso durante los discursos de los dirigentes de las asociaciones de víctimas que subieron al estrado se escucharon gritos de «Rajoy, traidor», que a duras penas podían ser controlados por los organizadores.

Desde el primer momento quedaron claras las dificultades de la mayoritaria Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) para contener el deseo de muchos de los manifestantes de incluir al Gobierno del PP entre sus protestas, por más que la peor parte se la llevara el anterior Ejecutivo del socialista José Luis Zapatero, al que se culpaba de haber propiciado las condiciones que han permitido la excarcelación de la etarra Inés del Río y de otros muchos terroristas que abandonarán pronto la prisión y de haber vendido a las víctimas.