Fernando Ónega: «Adolfo Suárez me encargaba los discursos»

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

JUAN LAZARO

Periodista de amplísima y brillante trayectoria, Ónega vivió la transición desde su mismo corazón. Fue portavoz de Suárez, escribió una docena de sus discursos y creó la famosa fórmula «puedo prometer y prometo», título del libro que acaba de publicar

21 mar 2014 . Actualizado a las 18:45 h.

El libro de Fernando Ónega (Mosteiro, Lugo, 1947), Puedo prometer y prometo. Mis años con Adolfo Suárez es imprescindible para conocer aquellos tiempos convulsos y decisivos de la Transición y al singular político que la dirigió. «He tenido el honor de que el rey me hiciera confidencias y confesiones para este libro», asegura el columnista de La Voz de Galicia. Para el autor, «el rey fue el motor de la Transición y Suárez el ejecutor».

- ¿Cómo conoció a Suárez?

- Lo conozco porque me llama para que le haga el discurso de presentación y defensa de la Ley del Derecho de Asociación Política en la primavera de 1976, cuando era ministro secretario general del Movimiento. Yo le pregunto en qué debemos pensar más, en los aplausos de los procuradores o en los titulares de los periódicos del día siguiente. Me responde en los titulares pero necesito algún aplauso. Se lo hago, se lo mando, no tengo ninguna respuesta y veo el telediario para ver si me sonaba lo que decía y, en efecto, me sonaba. Fue un éxito notable y me llama para darme las gracias. Cuando le nombran presidente del Gobierno me encarga otros discursos. Un día me dijo que me fuera con él y estuve un año como director de prensa de Presidencia del Gobierno.

- ¿Cómo se inventó la famosa frase «puedo prometer y prometo»?

- Hay una reunión en su despacho en la que estamos él, Gutiérrez Mellado y yo. Se había detectado una pérdida de credibilidad del presidente y tenía que hacer el discurso de petición de voto en televisión para las elecciones del 15 de junio de 1977. Me dijo que necesitaba que la sociedad creyera lo que iba a prometer. Lo que hace el escribidor es ponerle música y surge el puedo prometer y prometo. Retocó mucho los dos primeros folios, pero los párrafos del puedo prometer y prometo quedaron intactos.