Toni Cantó: «En Twitter he metido la pata, pero me ha dado más alegrías que disgustos»

Explica sus meteduras de pata en Twitter, habla del «día más espantoso de su vida», cuando murió en un accidente de tráfico su hija Carlota, y rechaza la discriminación positiva de las mujeres


Madrid / La Voz

E l 20 de noviembre del 2011 la vida de Toni Cantó dio un giro radical. Ese día, en el que habría cumplido años su hija Carlota, que había fallecido en un accidente de tráfico en enero, fue elegido diputado por UPyD. Desde entonces el actor, que se hizo muy popular por su papel en 7 vidas, ha cambiado los escenarios y los platós por el Congreso. Acaba de publicar ¡Movilízate! (Espasa), una llamada a que los ciudadanos se involucren en política en un «país muy resignado, muy de quejarse». Su intención es estar dos legislaturas en el Congreso y luego volver a su profesión. Padre separado, con dos hijos, de diez y seis años, asegura que actualmente no tiene pareja.

-¿Cómo ha llevado este tránsito de actor a diputado?

-Lo llevo bien porque siempre me ha gustado mucho la política. Aunque ha variado mi día a día y es cierto que nunca había estado en un despacho, soy inquieto, me muevo mucho y sigo viajando por todo el país, no haciendo teatro, sino entrevistándome con asociaciones y gente que tiene que ver con las comisiones en las que trabajo. La intensidad ahora es más bestia, estoy haciendo más horas que antes, pero para mí es un privilegio estar aquí dentro. Me lo estoy pasando muy bien, creo en lo que hago, me divierto. ¿Qué más puedo pedir?

-En el libro cuenta cómo el 20 de noviembre, el día que habría cumplido 19 años su hija Carlota, fue elegido diputado. ¿Cómo lo vivió?

-Me acordé mucho de un profesor mío de interpretación, William Layton, que decía que la vida rima. Y es cierto, la vida te da toques y ese año me hizo pasar por una de las mayores desgracias que te puede dar, pero también me dio una alegría, un regalo. El mismo día que murió mi hija trabajé en un teatro de Baracaldo del que, y esto no lo he contado nunca, han retirado mi fotografía hace poco por las declaraciones que hice sobre la violencia de género. Un teatro que siempre recordaré por ser donde trabajé el día más espantoso de mi vida. Pero ciertos partidos, haciendo demagogia y trabajo sucio, han quitado mi foto. -¿Cómo fue capaz de salir al escenario el día que murió su hija?

-Fue lo que me salvó la vida. Esto quien no es actor no lo entiende, pero es muy habitual entre nosotros. Ese día subir al escenario te ayuda mucho.

-¿En qué consiste una semana laboral tipo suya? ¿Cuántas horas trabaja?

-Lo habitual es que salga de casa a las siete y media de la mañana y llegue a las nueve y media de la noche. Los lunes y viernes, que no hay pleno, un poco menos. Soy portavoz de siete comisiones y dos subcomisiones y ahora mismo ponente de tres proyectos de ley. Cada semana tengo dos o tres discursos en pleno y bastantes más en comisiones. En los grupos pequeños curramos como bestias.

-¿Cuánto tiempo ve a sus dos hijos?

-Lo que me permite la ley, dos fines de semana al mes, como cualquier otro padre separado.

-La custodia compartida es uno de sus caballos de batalla.

-Estoy a favor de la igualdad y creo que el hombre en varias cosas en estos momentos en este país sale perdiendo clarísimamente. En la ley del divorcio, en la custodia de los niños, que otorga a los padres un papel testimonial, y en la ley de violencia de género, que trata de forma diferente una agresión según la haga un hombre o una mujer, sale perdiendo. Creo que las leyes se han de revisar a la luz de los resultados que dan y a esto hay que darle una vuelta, entre otras cosas por igualdad. Para que la mujer tenga una mayor facilidad al incorporarse al mercado de trabajo hay que repartir la obligación de ocuparse de los hijos. Compartamos la custodia, sobre todo por el interés del menor, que esté con su padre y con su madre. Yo no creo en la discriminación positiva, así no se construye la igualdad.

-Cuenta en el libro que cuando se hizo actor le advertían de que era una profesión de putas y maricones y ahora al entrar en política le dijeron que era para ladrones.

-Muestra la percepción de la ciudadanía de los políticos, peor todavía que la de los actores antes. Por eso es muy importante lanzar el mensaje de que la política no es una mierda, sino cierta forma de hacer política.

-¿Cuánto cobra?

-3.600 euros al mes.

-¿Brutos o netos?

-Nunca sé distinguirlo. A mí me transfieren esa cantidad. Bueno, me transfieren 900 más, pero, como no se puede renunciar a ellos, se los doy a la Casa de Caridad de Valencia.

-¿Cuando renunció a esa cantidad que le correspondía por alojamiento, aunque tiene casa en Madrid, le criticaron otros diputados que sí cobran?

-Es una elección ética. Yo no me sentiría cómodo cobrando, sería un timo que cobrara las dietas que me corresponden, pero hay gente que tiene la cara de cemento armado. Hubo comentarios, este tema cabreó bastante.

-Al entrar en el Congreso el rey le dijo: «¿Pero tú que haces aquí?».

-Me lo dijo el rey y mucha gente. Les llamaba mucho la atención que viniera de ese mundo fantástico y me metiera aquí dentro. Quiero pensar que era eso y no algo más corporativo.

-Con Rajoy aún no ha hablado.

-He hablado con todo el mundo, con la vicepresidenta y los ministros, pero con Rajoy no he cruzado palabra. El presidente viene muy poco por aquí.

-Twitter le ha dado muchos disgustos.

-Más alegrías que disgustos.

-¿Es bueno que un político tuitee tanto?

-Creo que es bueno que la gente sepa lo que hacemos día a día. Es buena la inmediatez y la posibilidad de responder a dudas directamente. Lo que sí es cierto es que como cualquier otra herramienta hay que saber manejarla. Yo he tenido que ir aprendiendo que había cosas que hacía como actor que ya no puedo hacer como político. Algunas de las polémicas que tuve al principio fueron porque seguía tuiteando como si fuera un actor y había cosas que ya no podía decir. La gente está deseando que haya políticos incorrectos y lo que tiene la incorrección política es que a veces te metes en charcos. He sido trending topic a mi pesar.

-Usted ha dicho que prefería meter la pata que meter la mano.

-Esa frase es de Allende, aunque también se la atribuyen al Che, e ilustra una cosa obvia que, mientras la queja sea esa, estoy tranquilo. Lo que sería difícil de llevar serían otras acusaciones.

-¿Su fama como actor le dio el escaño?

-Gracias a eso conseguí el escaño, porque era conocido, pero eso también hace que haya gente que esté esperando que hagas cualquier cosita para darte.

-Se puede decir que «7 vidas» le llevó al Congreso.

-No solo 7 vidas, pero sí. Porque mi partido tenía un problema de visibilidad y aún lo tiene. No es fácil llegar a los medios.

-Pero lo que dijo en Twitter, que la mayor parte de las denuncias por violencia de género son falsas, ¿fue una metedura de pata?

-Es que no hay datos. De todas las denuncias solo un pequeño número de hombres terminan siendo condenados. Es imposible saber cuántas son denuncias falsas, cuántas has sido retiradas por miedo y cuántas no se han podido demostrar.

-También dijo que un tercio de los muertos por violencia de género son hombres, lo que es falso.

-Prefiero decir los datos correctos cuando los tenga y en eso estoy. Lo que hice fue dar los datos que me proporcionaba una asociación de hombres afectados por la violencia de género. Debí poner en el tuit que esos datos eran de esa asociación. Pero soy muy impulsivo. Salí de la reunión después de ver a un hombre que iba a ingresar en la cárcel cuatro días después, que estaba llorando, a una mujer que tenía a su marido en la cárcel y a otro señor que llevaba no sé cuántos años sin poder ver a sus hijos, aunque se había demostrado que la denuncia era falsa. Y, tocado por esa reunión, lanzo tres tuits bestias, no pongo toda la información y se monta un pollo, se me crucifica. Esto da pistas de que hay algo que no funciona, cuando tocas un tema y te das cuenta de que es un dogma y lo único que hacen, en vez de rebatirte con datos, es decirte pecador, a la hoguera. La clave es que la ley no funciona, siguen muriendo el mismo número de mujeres y, además, ha creado víctimas colaterales.

-Otra polémica fue cuando dijo que los animales no tienen derechos.

-Es que no los tienen. Y también dije que nuestra calidad como seres humanos se mide por cómo tratamos a los animales, pero no la sacó nadie. Creo que fue algo político, a este con esa frase sacada de contexto le vamos a dar por todos lados y a su partido también. Lo curioso es que yo no soy taurino y soy un gran amante de la naturaleza, de pequeño quería ser una especie de Rodríguez de la Fuente, y ahora me veo como el héroe de los toreros y el villano de los animalistas.

-¿Ha pensado en abandonar ante la avalancha de críticas recibidas?

-Estoy acostumbrado a la presión. Pero me han amenazado de muerte varias veces y se han dicho salvajadas de mi vida privada y esto te afecta. Pero soy muy batallador y no tengo miedo a estas cosas, que me sirven de acicate para mejorar y tirar para adelante.

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