Las acusaciones que pesan sobre Bárcenas pueden llevarlo 21 años a prisión

Mateo Balín MADRID / COLPISA

ESPAÑA

El juez está pendiente del informe que ha solicitado a Hacienda para decidir si le imputa nuevos delitos

21 ene 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

El horizonte procesal de Luis Bárcenas en el caso Gürtel, la trama de corrupción vinculada al PP, es ciertamente sombrío. El exsenador y hombre fuerte de las finanzas del partido durante veinte años tiene abiertas en la actualidad tres causas diferentes: dos las investiga la Audiencia Nacional y la tercera, el Tribunal Superior de Justicia de Valencia. Hasta la fecha, Bárcenas está acusado de graves delitos, penados con una horquilla que va desde los cinco años y medio hasta los 21 años de prisión, según confirmaron fuentes de ambos tribunales.

En la causa que instruye el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, referida al sumario central del caso Gürtel, el extesorero del PP está imputado por blanqueo de capitales, cohecho y un delito contra la Hacienda pública. Bárcenas, a quien los responsables del entramado se referían como Luis el cabrón, según las conversaciones telefónicas intervenidas, habría cobrado 1.353.000 euros por facilitar a Correa la contratación de actos de obra y servicio con el PP durante años, según la investigación.

Esto por lo que respecta a la parte central del sumario, ya que el juez Ruz abrió el pasado miércoles una pieza separada tras conocer que Bárcenas tuvo cuentas en Suiza a nombre de una fundación panameña, cuyo montante llegó a superar los 22,1 millones en el 2007. Estas cuentas fueron vaciadas tras acusarlo el exjuez Baltasar Garzón de estar implicado en la trama, en marzo del 2009. Parte de la fortuna fue transferida a otro banco de Ginebra, y 4,5 millones, a entidades de Estados Unidos.

Sin embargo, el abogado de Bárcenas aseguró el pasado jueves que su cliente se acogió a la amnistía fiscal del Gobierno para regularizar, a través de una sociedad, unos 10 millones procedentes de Suiza. Por este motivo, el juez está a la espera de recibir los informes de la Agencia Tributaria, sobre todo, y de la policía para decidir si le atribuye un delito fiscal en caso de que esta fortuna no haya sido declarada. Asimismo, el juez investiga si el exsenador esconde más dinero en el país helvético o lo ha transferido a Argentina y Brasil, tal y como piensa la UDEF, por lo que es factible que en breve tenga en su poder nuevo material acusatorio.

La tercera causa que tiene abierta Bárcenas la sigue el Tribunal Superior de Valencia. El magistrado José Ceres le imputó en mayo del 2011 un delito electoral por la «supuesta alteración» de las cuentas del Partido Popular valenciano en los comicios locales y autonómicos del 2007, según fuentes jurídicas.

Lo hizo en su condición de tesorero nacional del partido y el instructor le considera «autor directo» como administrador electoral junto a otra compañera en la contabilidad del PP valenciano, Cristina Ibáñez Vidal.

En síntesis, este delito electoral se investiga dentro de un asunto mayor, la supuesta financiación irregular de los populares valencianos tanto en las elecciones locales del 2007 como en las generales del 2008.

Buena parte de la información sobre esta trama la contenía el famoso pen drive hallado en el registro de una oficina de Francisco Correa en Madrid. La información de ese dispositivo puso a la policía sobre la pista de la supuesta financiación irregular. El modus operandi consistía en que empresas de la comunidad pagaban en una cuenta B distintas cantidades a Orange Market, la filial valenciana de la trama Gürtel, por servicios inexistentes. Unos pagos que en realidad correspondían a los gastos de las campañas del PP.