Un modelo de gobierno más representativo que complica la gestión


Redacción / La Voz

Ruiz-Gallardón llevó ayer el Consejo de Ministros un anteproyecto de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial en la que se perfila un nuevo modelo de Consejo General del Poder Judicial que, a priori, puede ser más representativo del conjunto de la carrera y más barato, pero de más difícil gestión, porque prevé una comisión permanente que, al tener que rotar anualmente, en la práctica, empezará de cero cada año. La propuesta aprobada, forzosamente consensuada, aunque solo hasta cierto punto, no se parece en nada a lo previsto en el programa electoral del partido en el gobierno, que abogaba por la vuelta al modelo primitivo en que la mayoría de los vocales del Consejo los elegían los propios jueces, a través de sus asociaciones.

El sistema de elección

Todos elegibles, pero por el Parlamento. El futuro Consejo seguirá formado por veinte vocales, que serán elegidos a partes iguales por el Congreso y el Senado, siempre por una mayoría cualificada de tres quintos. Cada una de las cámaras elegirá cuatro juristas de reconocida competencia con más de 15 años de ejercicio profesional y otros seis entre jueces en ejercicio. De estos se podrán postular todos los que lo deseen con un el respaldo de 25 avales -antes necesitaban 100- o una asociación judicial. Las cámaras podrán elegir entre todos los candidatos -hasta ahora la lista se limitaba a 36- y las cámaras deberán respetar la proporción existente en la carrera entre afiliados y no afiliados, que en la actualidad es de 60/40.

Presidencia

Currículo más exigente. Para acceder a la presidencia del CGPJ y del Tribunal Supremo ya no valdrá cualquier magistrado, como hasta ahora. Se exigirá un mínimo de tres años de antigüedad como magistrado del Supremo y 25 años de experiencia profesional para juristas eminentes. Habrá un vicepresidente del Supremo. No formará parte del pleno del Consejo, que elegirá a su propio vicepresidente.

Más barato

Seis vocales y el vicepresidente con dedicación exclusiva. Solo seis de los 20 vocales y el que sea nombrado vicepresidente, que serán los integrantes de la comisión permanente, tendrán dedicación exclusiva y cobrarán como un magistrado del Tribunal Supremo, El resto solo cobrará dietas por asistencia. Se propone que la comisión permanente rote anualmente. Esto, a juicio de algunos, complicará la gestión del órgano, porque, en la práctica, supondrá el empezar de cero cada año.

Competencias

Se mantienen, de momento. El Consejo del Poder Judicial mantiene las competencias que le encomienda la Constitución en materia de nombramientos y régimen disciplinario, aunque en su actividad internacional tiene que ir de la mano del Ministerio del Asuntos Exteriores y se regularán «con exactitud» las leyes sobre las que puede emitir informes. La práctica totalidad de las competencias de las comisiones -todas salvo las disciplinarias- pasarán a la permanente.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Un modelo de gobierno más representativo que complica la gestión