Asediados por las víctimas de la banca

Afectados por las preferentes paralizan el Parlamento y avisan: «Vai haber sangue»

Protesta de los afectados de las preferentes

Santiago / La Voz

«¡Hasta la muerte!». «Que saibades que non imos a claudicar». Los gritos de desesperación de las víctimas de la banca se escucharon ayer por los pasillos del Parlamento gallego, y de dentro del propio hemiciclo, por parte de un grupo de personas que llegaron desde O Rosal (Pontevedra) para escuchar como invitados un debate sobre la comercialización de las participaciones preferentes que los abocó a perder los ahorros de toda una vida. Las pocas respuestas que escucharon para poder recuperar su dinero acabaron encendiendo la mecha y provocaron el estallido: «Coidado, que vai a haber sangue», gritaron amenazantes desde la tribuna, interrumpiendo durante 10 minutos la sesión plenaria mientras increpaban con palabras gruesas a los miembros del Gobierno y a los diputados del PP.

Los incidentes se produjeron al mediodía de ayer, cuando el nuevo conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, respondía a una interpelación de la diputada socialista Carmen Gallego relativa a las preferentes. Los ánimos estaban caldeados. Los afectados por la compra de este tipo de productos financieros comercializados por las antiguas cajas de ahorros hacía horas que sabía que iban a perder el 40 % de su inversión y que el 60 % restante solo lo podrían retener a través de títulos participativos en sus entidades.

Gallego reclamó insistententemente un «compromiso» con quienes considera que han sido «estafados», pero el responsable de Economía se limitó a poner en valor la actuación llevada por la Xunta en este asunto, al impulsar medidas de arbitraje que permitieron que casi 11.000 personas pudieran recuperar «máis de 200 millóns de euros». «E traballamos para que ese número poda seguir crecendo», esgrimió Conde.

«Non vos riades de nós»

Pero sus palabras no fueron bien recibidas en la tribuna de invitados, donde escuchaban atentos una decena de personas que se sienten engañadas con las preferentes. «Non vos riades de nós», gritó una de ellas. Y un compañero a su lado cargó contra los políticos: «Vós tendes bos soldos, pero para nós é unha ruina».

El popular Miguel Santalices, que en ese momento dirigía el debate plenario, intentó terciar con los afectos diciendo que la Cámara era sensible a su problemática. Pero ni con esas. Los ánimos estaban encendidos. «¡Desgraciados!», vociferaban desde la tribuna dirigiéndose a los diputados del hemiciclo, lo que obligó a suspender la sesión de manera cautelar durante 10 minutos.

Todos los miembros del Gobierno presentes en la sala, así como los diputados del PP, abandonaron de forma ordenada el hemiciclo por la zona de acceso restringido del Parlamento. Una diputada de Alternativa Galega de Esquerda (AGE) denunció la operación exclamando: «Mirade, aí tedes ao Goberno escapando do pobo».

Solo algunos diputados del PSOE permanecieron en la sala, formando un corrillo en torno a Pachi Vázquez, así como algunos del AGE. Su portavoz, Xosé Manuel Beiras, y algunos diputados del BNG subieron a la tribuna a escuchar las reivindicaciones de los afectados, mientras una de ellas, Ana Belén Álvarez, sufría un ataque de ansiedad. «Non vamos a parar e vai haber una desgracia», advertían. Ayer no se produjo. Pero la preocupación quedó en el aire.

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