La Directiva de Defensa incluye la crisis como riesgo para la seguridad

Alude a los recortes militares y a los ataques especulativos a la deuda


mADRID / cOLPISa

A las tradicionales amenazas para la seguridad de España del terrorismo internacional, el crimen organizado o las armas de destrucción masiva se ha añadido un elemento igual de peligroso y desestabilizador: la crisis económica. Por vez primera, la profunda recesión, las políticas de recorte, la inestabilidad financiera o los ataques especulativos a la deuda pública aparecen en lugar destacado en la nueva Directiva de Defensa Nacional, aprobada el martes por un consejo presidido por el rey y el presidente Mariano Rajoy, pero que no fue dada a conocer hasta ayer.

El documento especifica las amenazas a España y los objetivos de la política de defensa para los próximos cuatro años. Y menciona la «crisis económica» como «amenaza a la seguridad», que obliga a tomar decisiones y proceder «con toda cautela» al mantenimiento de las capacidades que se precisan para proteger la seguridad nacional. Se trata, en suma, de una referencia explícita a las consecuencias que los recortes en materia de defensa -el ministerio del ramo ha reducido un 25 % su presupuesto desde que estalló la crisis- podrían provocar en la seguridad. Ahí está la política de ahorro que ya se aplica con especial énfasis en las Fuerzas Armadas, y que quedó patentes en las palabras del nuevo jefe del Ejército de Tierra, general Jaime Domínguez Buj, tras su toma de posesión. «La mitad de los vehículos de combate están inmovilizados como medida de ahorro», llegó a confesar el martes.

«Haremos lo que tengamos que hacer para que España no vea menguada su defensa incluso en una situación de dificultad», admitió el ministro de Defensa, Pedro Morenés, en la presentación de la directiva. Una reflexión precedida por otro pensamiento: «No va a ser fácil asumir más capacidades militares con los recursos disponibles», afirmó. Dicho en llano, la adquisición de nuevo material se antoja inviable en los próximos años para disgusto de la industria de defensa nacional.

Inteligencia

Y en este panorama de «dificultades» presupuestarias resurge con fuerza la idea de potenciar un elemento «clave» para la seguridad nacional y bastante más barato: la inteligencia, según afirmó Morenés.

El Centro Nacional de Inteligencia se ha puesto al servicio de los temores del Gobierno desde que estallaron los ataques especulativos contra la deuda, hace ya año y medio. La primera consecuencia fue la creación de la división de Inteligencia Económica, para defender los intereses económicos, comerciales e industriales en sectores estratégicos. Esta unidad se dedica a indagar si los ataques de los inversores obedecen a la dinámica del mercado o a una campaña premeditada. Morenés quiere que esta división de inteligencia económica se coordine mejor a nivel institucional.

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