Seis detenidos en una red de explotación sexual en Cartagena y Santa Pola

EFE

ESPAÑA

Captaban jóvenes en sus países de origen y organizaban su llegada a España en condiciones de esclavitud

02 may 2012 . Actualizado a las 13:30 h.

Agentes de la Policía Nacional de Murcia han detenido en prostíbulos de Cartagena y de Santa Pola (Alicante) a seis personas naturales de Rumanía, de Ucrania y de España, con lo que considera desarticulado una organización dedicada a la trata de seres humanos para su explotación sexual, informó hoy este cuerpo.

Las investigaciones sobre este grupo comenzaron hace dos meses cuando los agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Murcia constataron que varias mujeres estaban siendo explotadas sexualmente en un piso ubicado en Cartagena. Las pesquisas que se llevaron a cabo sobre los responsables de estos hechos permitieron saber a la policía que formaban parte de un grupo organizado que dirigía un segundo piso de las mismas características en la misma ciudad y un tercero en la localidad alicantina de Santa Pola.

Las actividades de los miembros de la organización iban más allá de la mera explotación sexual de las mujeres que trabajaban en los prostíbulos, dado que también eran los que se ocupaban de captar a las jóvenes en sus países de origen y de organizar su llegada a España en condiciones de esclavitud, siendo obligadas a residir en literas del garaje de una vivienda y a vender droga a sus clientes.

Los clientes contactaban con ellas a través de anuncios de contactos en prensa e Internet, y dentro de los pisos todas sus actividades eran controladas mediante cámaras conectadas a un circuito de vídeo vigilancia al que se accedía desde el domicilio del cabecilla de la Organización.

Además de los tres domicilios utilizados como prostíbulos, la policía ha registrado el domicilio de los dos máximos responsables de la organización.

En estos lugares los agentes han intervenido 700 euros en efectivo, un arma larga del calibre 22, pequeñas cantidades de sustancias estupefacientes, diez ordenadores portátiles, cinco cámaras de vídeo vigilancia y una cámara de vídeo.

Todas las mujeres que trabajaban para la trama fueron entrevistadas por agentes especializados y se les ofreció información sobre diversas organizaciones de apoyo y reinserción social y sobre las posibilidades que ofrece la vigente Ley de Extranjería para personas en su situación.

A los detenidos se les imputan delitos de integración en organización criminal, trata de seres humanos, contra los derechos de los de los trabajadores y de los ciudadanos extranjeros, relativos a la prostitución y contra la salud pública.