Un transexual es denunciado por la abuela de sus hijas porque no puede verlas

COLPISA

ESPAÑA

El padre recuperó la custodia de las niñas después de que la madre falleciera.

18 ene 2012 . Actualizado a las 19:06 h.

Las disputas entre padres y familiares por los hijos en caso de divorcio o separación tienen un caso singular en Valladolid, donde la abuela materna reclama a sus nietas, cuya custodia -tras la muerte de la madre- la tiene el padre, hoy convertido en mujer después de someterse a una intervención de cambio de sexo. El caso ha cobrado un gran interés mediático porque es infrecuente que una abuela lleve ante los tribunales a un yerno transexual.

El padre de las niñas, de 12 y 10 años de edad, tiene la guardia y custodia después de que un juzgado lo decidiese hace dos años, después de que muriese la madre. Ella tenía la custodia a consecuencia de la separación. Justo después del fallecimiento, las pequeñas permanecieron temporalmente junto a la abuela. Pero todo cambio cuando los familiares acudieron a una vista oral: quedaron estupefactos al comprobar que el padre, natural de Holanda, apareció vestido de mujer, ya que se había hecho transexual.

El proceso judicial se reabrió de nuevo en el Juzgado de Primera Instancia número 10 de Valladolid, donde la abuela, Lourdes Calvo, presentó la demanda para tener derecho a un régimen de visitas con las menores.

El padre, Menno, de 51 años, reclamó desligar las circunstancias personales del proceso jurídico que salpica a sus hijas: «El cambio de sexo no tiene nada que ver con estos hechos y, además, somos una absolutamente normal».

Lo mejor para las niñas

El progenitor declaró que está dispuesto a pactar un régimen de visitas, pero siempre considerando las prioridades de las menores de edad: «No nos hemos puesto en contra de la abuela nunca, pero no hace nada para llegar a un acuerdo». También afirmó que «las niñas ahora mismo no quieren ver a la abuela, porque no las interesa. Así de fácil», remachó al tiempo que la culpabilizó del divorcio por inmiscuirse en el hogar.

«Quiero ver a las niñas aunque sea cada quince días porque las he criado con su madre y es justo que las pueda ver», proclamó Lourdes después de la vista oral.

La abuela, de 79 años de edad, aseguró a los periodistas que ha llamado en numerosas ocasiones al padre, pero que éste le corta el teléfono.

Esta versión fue rechazada por el demandado: «Ella dice que ha llamado cincuenta millones de veces a mi número de teléfono, pero no tengo ni una llamada en la lista». También la reprochó que se llevara a su casa los juguetes y los objetos de las niñas. «La abuela recogió todas las pertenencias de la madre y las niñas y se las ha llevado a pesar de que son de mis hijas». El juez determinará si se habilita un régimen de visitas acorde a ambas partes.