El informe definitivo culpa a los pilotos del accidente de Spanair

La Comisión de Investigación de Aviación Civil señala que perdieron el control del avión porque no lo configuraron correctamente para el despegue

redacción, AGENCIAs

La tripulación del avión de Spanair siniestrado en el 2008 en el aeropuerto de Madrid-Barajas no configuró correctamente el aparato, no desplegó los flaps/slats (alerones empleados para aterrizar y despegar) y no detectó estos errores, entre otros motivos, porque no funcionó el sistema de alerta (TOWS). Estas son las conclusiones a las que ha llegado la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (Ciaiac) en el informe definitivo del accidente, en el que murieron 154 personas, publicado ayer.

La presidenta de la comisión, Rosa María Arnaldo, señaló en rueda de prensa que el accidente se debió a la confluencia de tres circunstancias: los flaps no se desplegaron, la tripulación no utilizó las listas de chequeo y el sistema de alerta no funcionó. Explicó que la tripulación perdió «varias oportunidades» de hacer las comprobaciones pertinentes que habrían impedido el accidente, y que ello pudo deberse a las prisas ocasionadas por el retraso en el vuelo del avión -denominó a esta circunstancia síndrome hurry up-, que había sufrido una avería en la sonda de temperatura, previa al despegue.

El secretario de Estado de Transporte, Isaías Táboas, comentó a los periodistas que el informe no busca delimitar responsabilidades, sino esclarecer las causas que motivaron el accidente, ya que es el juez el que debe entrar a juzgar esa responsabilidad y decidir de quién es.

Por su parte, Spanair no quiso realizar ningún tipo de valoración sobre el informe elaborado por la comisión de accidentes.

El informe de la Ciaiac publicado ayer señala que la tripulación no detectó el error de configuración ni «identificó los avisos de pérdida ni corrigió esa situación después del despegue», lo que causó un deterioro de las condiciones de vuelo.

Entre los factores que contribuyeron al accidente se apunta que no hubo un aviso de configuración incorrecta porque el TOWS ­­-el sistema que alerta en estos casos- no funcionó.

A juicio de la comisión, la tripulación no llevó a cabo la acción de seleccionar los flaps con la correspondiente palanca de mando ni realizó la comprobación cruzada de la posición de la palanca y el estado de las luces indicadoras de esos dos elementos. Tampoco comprobaron de forma visual la ejecución final correspondiente a la posición de los alerones, tal como mostraban los instrumentos de la cabina de vuelo.

Aunque falló el funcionamiento del TOWS, el informe alude a la «inadecuada gestión» de los recursos por parte de la tripulación. A la vista del análisis del accidente, la Ciaiac recomienda que se modifique el manual de vuelo vinculado al certificado de tipo de la aeronave para que se incluyan las instrucciones oportunas relativas al chequeo del TOWS.

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