Congreso y Senado limitarán los privilegios de los parlamentarios

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Eliminarán el complemento de pensiones y habrá más incompatibilidades

15 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los bienes patrimoniales de los diputados y senadores, así como sus rentas, serán datos públicos que estarán a disposición de cualquier ciudadano de manera libre en las páginas webs del Congreso y del Senado. Esta medida, y la de la supresión de los complementos de pensiones de los que vienen disfrutando los parlamentarios desde el inicio de la democracia, son los dos puntos más destacados del informe que han trasladado a los grupos los presidente del Congreso, José Bono, y del Senado, Javier Rojo, para modificar a la baja los privilegios de senadores y diputados.

El catálogo de medidas es fruto de las recomendaciones que han propuesto las fuerzas políticas. Pero entre ellas no figura, como estaba previsto, una modificación del régimen de incompatibilidades. El motivo es que tanto Bono como Rojo consideran que la ley actual es suficientemente explícita en torno a las incompatibilidades y entienden que lo que se necesita es una aplicación menos condescendiente en la autorización para compatibilizar remuneraciones del sector privado con el trabajo en el escaño. La actual ley electoral establece que «el mandato de diputados y senadores se ejercerá en régimen de dedicación absoluta», y también que su labor «será incompatible con el desempeño por sí o mediante sustitución, de cualquier otro puesto, profesión o actividad públicos o privados, por cuenta propia o ajena, retribuidos mediante sueldo, salario o arancel, honorarios o de cualquier otra forma».

La excepción es la norma

Pero lo cierto es que esa formulación no se aplica. De hecho, la gran mayoría de diputados y senadores compatibilizan su cargo con actividades ajenas al escaño, aunque solo un 15 % de los diputados cobran por ello. Y el permiso para ejercer este tipo de actividades se deniega muy raramente. El informe entregado a las mesas de las Cámaras indica que «actualmente las excepciones han perdido su naturaleza para transformarse en una suerte de regla general no querida originariamente por el legislador». Por ello, proponen «extremar el rigor en la concesión de compatibilidad».