La policía acusa a provocadores de la carga contra los indignados

mateo balín, Marta Hortelano MADRID / COLPISA

ESPAÑA

La operación en Valencia se saldó con 18 heridos y cinco detenidos

10 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras el éxito de la manifestación del 15 de mayo y las posteriores acampadas y concentraciones en toda España, los indignados han dado un paso más en su rechazo a los partidos y sus dirigentes. La intervención policial a las puertas de las Cortes Valencianas, que dejó ayer 18 heridos, entre ellos ocho policías, y cinco detenidos, ha avivado las tensiones. A primera hora de la mañana, un centenar de personas se concentraron frente a las puertas de las Cortes para dar la «bienvenida» al nuevo Parlamento autonómico. Un acto de protesta que el Movimiento 15-M tiene previsto llevar a la constitución de ayuntamientos y Cámaras legislativas de otras ciudades. Lo que en un principio comenzó como una tranquila acampada presidida por una gran pancarta: «Fuera corruptos de las instituciones», terminó pasado el mediodía con la intervención policial. Uno de los heridos fue el diputado de Compromís Juan Ponce, uno de los 99 cargos que tomaban posesión, que sufrió un porrazo por parte de los agentes que controlaban la entrada a la sede legislativa.

Según la versión de Compromís y de los congregados, la mecha la prendió un agente sin identificar que irrumpió en la protesta y golpeó a una mujer. Pero fuentes policiales aseguran que la carga empezó cuando los jóvenes trataron de saltar las vallas que delimitaban la zona de seguridad y arrojaron objetos a los agentes.

El subdelegado del Gobierno en Valencia, Luis Felipe Martínez, defendió la actuación policial como «una respuesta puntual de los agentes para repeler la agresión previa por parte de un grupo de antisistema que ha arrojado objetos contundentes a los policías». Según la subdelegación, los provocadores ofrecieron resistencia y los agentes «tienen algunas obligaciones que cumplir». En Madrid, epicentro de la protesta, los indignados se solidarizaron con sus compañeros de Valencia manifestándose frente al Congreso y pidieron la liberación de los detenidos y que se retiren los cargos que se les imputan.

Como resultado, IU e ICV pidieron la comparecencia del vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para explicar lo sucedido, mientras que EU pidió la dimisión de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ana Botella, por considerar que la intervención policial fue injustificada. Para el responsable de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, hay problemas de orden y salud pública que las fuerzas de seguridad del Estado deberían atajar sin violencia».