Una nueva protesta marroquí obliga a cerrar la frontera de Melilla

Trinidad Jiménez resalta la normalidad de las relaciones bilaterales tras conversar con su homólogo Fassi Fihri


redacción/la voz.

Una nueva protesta de activistas marroquíes obligó a cortar el paso de personas y mercancías en el puesto fronterizo de Beni-Enzar, en Melilla. El corte, que según la Delegación del Gobierno fue de «solo» 10 minutos, y de poco más de media hora, según la policía local, fue provocado por un grupo de activistas liderados por el presidente de la Asociación Gran Rif de Derechos Humanos, Sid Chramti, que abogó por «la marroquinidad» de la ciudad autónoma.

Esta ha sido hasta ahora la última de una nueva oleada de protestas, y que empezaron como respuesta a la condena del Congreso de los Diputados a los hechos violentos acaecidos durante el desmantelamiento de un campamento saharaui hace un mes.

La Delegación del Gobierno en Melilla llamó ayer a la tranquilidad de los ciudadanos tras el cierre momentáneo de la frontera. El delegado del Gobierno, Gregorio Escobar, indicó que «no hay ningún problema en la frontera», ya que rápidamente el tránsito empezó a desarrollarse «con normalidad». En cuanto a la amenaza de los activistas con volver a organizar nuevas manifestaciones a partir de mañana, para reclamar la soberanía de Ceuta y Melilla, así como del Sáhara Occidental, Escobar aseveró que desde la Delegación del Gobierno se está trabajando «como siempre» para garantizar un tráfico fluido en el puesto fronterizo, en un día en el que se espera una importante afluencia de personas por el final del puente de la Constitución.

Los activistas han amenazado con impedir el tráfico de camiones de productos frescos y áridos para las obras, tal y como hicieron el verano pasado. Además, entre sus amenazas también incluyen la de pedir un visado a los melillenses que pasen la frontera hacia Marruecos, rompiendo así el acuerdo de buena vecindad que permite que los ciudadanos de Melilla o la provincia de Nador puedan identificarse solamente con su DNI, necua o pasaporte, pero sin necesidad de sellar un visado.

Esta idea, del alcalde de Beni-Enzar y senador marroquí, Yahya Yahya, quien es además presidente de la Comisión de Amistad Hispano-Marroquí, no podrá sin embargo ponerse en práctica, ya que depende únicamente de las autoridades.

Conversación

La ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, habló con su homólogo marroquí, Taib Fassi Fihri, después de que la Cámara alta de Marruecos pidiera que la ONU analice el expediente de las ciudades de Ceuta y Melilla, y destacó «la normalidad» de las relaciones con el país vecino, según informó Efe.

En una conversación informal con periodistas durante la recepción ofrecida en el Congreso para conmemorar el Día de la Constitución, Jiménez hizo hincapié en que la españolidad de Ceuta y Melilla no está contemplada dentro de la agenda con el Gobierno marroquí.

Asimismo, subrayó que fue la Cámara parlamentaria la que aprobó una resolución sobre ambas ciudades autónomas y que no ha habido ningún pronunciamiento por parte del Gobierno de Rabat. Tras destacar la fluida comunicación que mantiene con el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Jiménez reconoció que habló por teléfono con él después de que dos de las principales formaciones políticas de ese país promovieran la resolución sobre Ceuta y Melilla. Sin dar detalles de esa conversación, recalcó la absoluta normalidad de las relaciones con Rabat.

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