Guerra revienta la estrategia para proteger al presidente


Redacción/La voz.

Alfonso Guerra vuelve por sus fueros. Cuando todo el partido se empeñaba en tejer un parapeto de seguridad en torno a Zapatero, aún a costa a veces de alterar la realidad, el otrora incómodo vicepresidente del Gobierno volvió a aguijonear la conciencia de su partido para afirmar públicamente que Zapatero y Rubalcaba están entre quienes han salido derrotados en las primarias de los socialistas madrileños.

La realidad, dijo Guerra, es que «ganó el señor Gómez y los que lo apoyaban y no ganó la señorita Trini y los que la apoyaban». A la pregunta expresa de si entre ellos incluía a Zapatero, respondió: «Todos los que apoyaron a la persona que ha perdido no pueden estar entre los ganadores, eso es evidente». Cuestionado a continuación respecto a Rubalcaba, precisó: «Está entre los perdedores, claro». Y, cualquier otra consideración, «son interpretaciones para salir del paso». Por si no había quedado claro.

Unidad sin cheque en blanco

La mejor demostración de que el dardo había alcanzado su objetivo es que la respuesta a Alfonso Guerra no procedió del partido, sino del Gobierno. La vicepresidenta Fernández de la Vega, quien en vísperas de la votación había dicho que las primarias eran un tema de partido no del Ejecutivo, no dudó ayer en desdecirse y entrar al trapo. «Quien promueve la democracia, ya sea interna o externamente, como ha hecho el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, gana siempre», fue su argumento.

Pero no fue el único parapeto que saltó por los aires. Desde el minuto siguiente a que se conociera la victoria de Tomás Gómez, tanto sus seguidores como los de Trinidad Jiménez se empeñaron en cerrar filas en torno al candidato, que ayer fue proclamado oficialmente, al igual que los aspirantes de Murcia, Canarias y ciudades de más de 50.000 habitantes que ganaron las primarias del domingo. El propio Tomás Gómez reiteró ayer el canto a la unidad, porque, dijo ante el comité regional, «nadie sobra y nadie debe autoexcluirse». Y la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, insistió en la misma idea y aseguró que los simpatizantes de Trinidad Jiménez no deben tener miedo, porque «Tomás es un candidato que ha demostrado en su trayectoria política y vital su capacidad de suma y de llevar adelante proyectos colectivos».

No lo tiene tan claro, sin embargo, César Giner, uno de los parlamentarios madrileños que estuvieron con Trinidad Jiménez. En su blog, en una entrada titulada «la tercera oportunidad de Tomás Gómez», señala que aunque es consciente «de que ahora es nuestro candidato, y le apoyaremos; pero, al menos personalmente, no firmaré un cheque en blanco», porque, argumenta, hasta ahora no ha sido capaz de culminar «un proyecto político compartido por todos los socialistas madrileños». De ahí las primarias, escribe.

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