Aznar visita Melilla y la frontera cuando se desactiva el bloqueo marroquí

EFE

ESPAÑA

El ex presidente quiere apoyar a las fuerzas de seguridad. El Gobierno considera su presencia «una muestra de deslealtad».

18 ago 2010 . Actualizado a las 22:55 h.

El ex presidente Jose María Aznar ha llegado a Melilla a las once de la mañana para ofrecer una muestra de apoyo a las fuerzas de seguridad del Estado, según fuentes próximas a Aznar.

El ex presidente del Gobierno se ha desplazado directamente a la frontera de Beni-Enzar, donde ha permanecido unos minutos y ha sido saludado por un mando de la Guardia Civil, tras lo cual se ha desplazado al centro de la ciudad, donde ha desayunado de manera informal con el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, también presidente del PP regional.

Aznar, que ha acudido acompañado por su hijo Alonso, también ha sido acompañado en este desayuno por el diputado del PP por Melilla Antonio Gutiérrez.

Mientras se dirigió andando al Palacio de la Asamblea, rodeado por una quincena de personas entre acompañantes y personal de seguridad, algunos vecinos de Melilla le aplaudieron y se acercaron a saludarle.

La visita se produce un día después de la del portavoz popular Esteban González Pons, que ayer responsabilizó a Zapatero de la «máxima tensión» que se vive en la frontera, donde grupos afines a Rabat han iniciado varios bloqueos.

Una política de «seriedad» y de «decisión»

Aznar ha pedido hoy que se aplique en Melilla una política de «seriedad» y de «decisión» frente a la que, a su juicio, se desarrolla en la actualidad, que consiste en «una especie de paréntesis entre el acoso y la dejadez».

En una comparecencia sin preguntas, Aznar (PP) ha agregado que «muchos ciudadanos pueden sentir a veces el momento en que, mientras unos acosan, otros tienen actitudes de dejadez».

Interrumpido por los aplausos de los funcionarios del Palacio de la Asamblea de Melilla, el ex presidente ha vaticinado un futuro «provechoso» de la ciudad autónoma si «se pasase de esa política entre el acoso y la dejadez a una política de seriedad y de decisión».