El Supremo anula la condena a un comisario de policía que testificó a favor del hijastro de Oubiña

ESPAÑA

Lo habían sentenciado por revelación de secretos y encubrimiento de un mafioso

25 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Valentín Bahut Salazar, ex comisario jefe de la Brigada de Policía Judicial y jefe de la Udyco Costa del Sol, y José Alfredo Marijuán Varona, inspector jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Málaga y jefe de la Sección Operativa de Crimen Organizado, condenados hace un año por la Audiencia de Málaga como autores de un delito de revelación de secretos y encubrimiento de un capo de la mafia calabresa afincado en Benalmádena (Málaga), han sido absueltos por el Tribunal Supremo al anular las escuchas telefónicas realizadas durante la investigación.

La sentencia supone un duro varapalo a la Brigada de Régimen Interior de la Policía Nacional que llevó a cabo las investigaciones y al juez instructor de la causa, por haber autorizado unas escuchas telefónicas sin que estuviesen suficientemente motivadas. «No por tratarse de policías los investigados se han de reducir o relajar los controles de legalidad constitucional a los que el juez está vinculado», advierte la sentencia.

El comisario Valentín Bahut, cuando estaba imputado por los hechos de los que acaba de ser absuelto, declaró como testigo en la causa que entonces se instruía en un juzgado de Cambados contra David Pérez Lago -hijastro de Laureano Oubiña- y otros imputados por un desembarco ?frustrado en mayo del 2006 de 2.000 kilos de cocaína en la ría de Corme y otro consumado de dimensiones similares llevado a cabo semanas antes por las costas de Portugal.

Confidentes

En esa declaración Valentín Bahut manifestó que el hijastro de Oubiña le fue presentado por su confidente Marco Rollero Torello -un capo de la N'drangueta calabresa, asentado en Málaga, donde se dedicaba al tráfico de cocaína- y que los tres mantuvieron reuniones con el jefe de la Udyco central y el de la Brigada Provincial de Madrid en la que Pérez Lago y Marco Torello se comprometieron a facilitar la información necesaria para la incautación de un alijo de 8.000 kilos de cocaína, a cambio de que los policías intermediasen con la Fiscalía Antidroga para que esta le ayudase a Rollero a resolver unas cuentas pendientes con la Justicia italiana y a David Pérez Lago le retrase la ejecución de una sentencia de cuatro años por tráfico de hachís.

El interés de la defensa de Pérez Lago por aportar este sorprendente testimonio era el poder alegar en el momento del juicio un delito provocado. La investigación que llevó a Valentín Bahut y a su compañero al banquillo, según la sentencia del alto tribunal, se inició por unas escuchas telefónicas cuya autorización se motivó porque los investigadores decían tener informaciones sobre la supuesta protección que prestaban a determinados restaurantes, locales de ocio y clubes de alterne de la Costa del Sol, a cambio de dinero.

Según el Supremo, al final fueron condenados por haber facilitado información confidencial sobre los seguimientos de los que era objeto Torello Rollero y por darle cobertura para salir de España y refugiarse en Marruecos cuando tuvieron constancia de que existía una orden europea de detención dictada por las autoridades italianas.