El Gobierno propone un pacto del agua que no descarta más trasvases


La llegada de Elena Espinosa al Ministerio de Medio Ambiente ha supuesto un giro radical en la política del agua del Gobierno socialista. La ministra gallega anunció ayer su intención de avanzar hacia un gran pacto -en el que participen usuarios, agentes sociales y políticos, comunidades y municipios- que dé respuesta a los problemas estructurales y asegure el abastecimiento futuro de agua. Para no cerrarse ninguna puerta antes de empezar a negociar, Espinosa mostró la disposición del Gobierno a dar el visto bueno incluso a trasvases intercuencas si fuese necesario.

La iniciativa de Elena Espinosa contrasta con las medidas acordadas hace cuatro años por su predecesora, Cristina Narbona, que lo primero que hizo al llegar al cargo fue derogar el macrotrasvase del Ebro (más de mil hectómetros cúbicos anuales) previsto en el Plan Hidrológico Nacional heredado del PP. Una decisión que contó con la abierta oposición de las comunidades valenciana y murciana, y, por extensión, imposibilitó cualquier posibilidad de acuerdo en esta materia con el PP.

El viraje en la postura gubernamental puede favorecer el acuerdo con los populares. Aunque se mantendrá el escollo de los trasvases desde el Ebro, los únicos a los que se sigue oponiendo el PSOE y que, en cambio, el PP considera absolutamente necesarios, porque favorecerían el desarrollo urbanístico de la Comunidad Valenciana y Murcia, uno de los motores económicos de estas comunidades, gobernadas ambas por los populares.

El pacto que impulsará el Gobierno consta de tres fases: en una primera, se hará un diagnóstico de la situación de cada cuenca, para conocer al detalle el déficit estructural de cada una; a partir de estos datos, se hará una evaluación de las necesidades de cada zona, y, finalmente, se establecerán los recursos necesarios para garantizar la demanda de agua. Entre esos recursos, la ministra incluyó la interconexión de distintas cuencas hidrográficas, esto es, nuevos trasvases.

Espinosa justificó este nuevo proceso diagnóstico porque el incremento de la población y su concentración en determinadas áreas, fundamentalmente del litoral mediterráneo, unido a la puesta en marcha de nuevos planes de ordenación urbana han modificado el mapa de la demanda que subyace al Plan Hidrológico Nacional, aprobado en el 2001, cuando gobernaba el Partido Popular.

La ministra insistió en que el macrotrasvase del Ebro fue derogado hace cuatro años y en ningún caso se recuperará. Informó también de que está a la espera de que el Gobierno catalán dé por finalizada hoy la situación de emergencia para derogar, en el Consejo de Ministros del próximo viernes, el decreto que aprobó la prolongación del minitrasvase del Ebro hasta Barcelona. El mayo más lluvioso de los últimos 25 años ha elevado hasta el 53% el nivel de agua embalsada en los pantanos que abastecen a Barcelona.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

El Gobierno propone un pacto del agua que no descarta más trasvases