El fiscal pide 172 años de cárcel para la asesina de ancianas de Barcelona

Efe

ESPAÑA

05 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El fiscal pide penas que suman 172 años de cárcel para Remedios Sánchez Sánchez, la mujer de 48 años y natural de San Cristovo de Dormeá (Boimorto, A Coruña), a la que acusa de ganarse la confianza de diversas ancianas de Barcelona para después matarlas y robarles, y a la que imputa tres delitos de asesinato, seis de intento de asesinato y siete de robo con violencia.

El fiscal también solicita que la acusada pague 423.675 euros de indemnización y pide que se mantenga la situación de prisión provisional en la que se encuentra desde el día 7 de julio del 2006.

Según la Fiscalía, entre el 10 de junio y el 3 de julio del 2006, la acusada sembró el terror en la ciudad de Barcelona al cometer el asesinato en serie de tres ancianas de 83, 96 y 76 años, además de seis intentos de asesinato a ancianas de entre 70 y 87 años, con las que buscaba establecer una relación de confianza para acceder a su vivienda, donde después intentaba acabar con sus vidas y robar el dinero en efectivo y las joyas que las víctimas guardaban en sus casas. El fiscal detalla que, al menos en tres ocasiones después de asaltar y robar a las ancianas, Remedios Sánchez acudió a continuación a bingos o salones recreativos próximos a las viviendas.

Su primera acción imputada por la Fiscalía fue el asesinato de Josefa, una anciana de 83 años a la que conoció en casa de una amiga común el 5 de junio y de quien se ganó la confianza para entrar en su casa, lo que hizo el 10 de junio.

Aquel día, según la Fiscalía, tras acceder al interior de la vivienda, la acusada atacó con un cuchillo a Josefa, si bien esta se resistió, por lo que Remedios Sánchez cogió un tapete con el que rodeó el cuello de la víctima, la tiró contra un sofá y la asfixió hasta la muerte.

La procesada robó luego varias pertenencias de la anciana, que fueron recuperadas en su propio domicilio tras ser detenida por los Mossos d'Esquadra.

Estrangulada con una toalla

Según el fiscal, Remedios Sánchez volvió a matar el 28 de junio, cuando accedió por la fuerza a la casa de una anciana de 96 años y la golpeó reiteradamente, le enrolló una toalla al cuello y la asfixió.

Tras matar a esta mujer, la procesada se apoderó de 1.200 euros en efectivo y de unos pendientes, y se dirigió a un local recreativo situado en las proximidades. Remedios, que era conocida por su afición o más bien adicción al juego, tenía incluso prohibida la entrada en varios casinos de la ciudad, a petición propia.

Tan solo tres días después, el 1 de julio, accedió al piso de una mujer de 76 años a la que, tras abalanzarse sobre ella, estranguló hasta la muerte con un trapo y una toalla. Después se apoderó de monedas antiguas, joyas y de 500 euros, y le robó libretas bancarias y dos tarjetas de crédito con la que obtuvo otros 280 euros. En medio de estos tres crímenes mortales, la procesada habría cometido otros intentos de asesinato.

En el auto de procesamiento, dictado en marzo de este año por el magistrado Jaime Conejo, titular del Juzgado de Instrucción número 16 de Barcelona, señala que Remedios «presenta intactas sus capacidades cognitivo volitivas». Es decir, que la agresora no actuó movida por ningún trastorno mental.