Zapatero dice a Ibarretxe que la consulta vasca «no será ni aceptada, ni aprobada, ni puesta en práctica»

Redacción digital

ESPAÑA

18 oct 2007 . Actualizado a las 21:11 h.

El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dejado claro al lendakari que la consulta que propone sólo la puede autorizar el Ejecutivo central, y ha dicho que esta «segunda parte reconstruida» del plan Ibarretxe correrá el mismo destino que la primera: «no será aceptada ni aprobada ni puesta en práctica».

Zapatero ha comparecido en rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa tras la reunión de dos horas que mantuvo con el lehendakari, en la que éste se reiteró en su consulta sobre el futuro del País Vasco y dijo que no acepta que sea ETA quien dé permiso para negociar «en términos políticos». El jefe del Ejecutivo ha insistido en que para las propuestas políticas sólo existe el camino de la legalidad y la Constitución.

El presidente del Gobierno ha recordado al lendakari cuál es el reparto de competencias y le ha asegurado que su posición es »muy clara, muy firme y muy determinada«, pues »la legalidad es «inequívoca» y una consulta popular solo la puede poner en marcha o autorizar el Estado, a través del Gobierno o de las Cortes.

El acuerdo para celebrar una hipotética consulta debería pasar por el Parlamento y «estaríamos hablando de un nuevo estatuto político», ha señalado Zapatero; «podrá formularse de una manera o reformularse, pero nadie va a esquivar la Ley y la Constitución».

Tras recordar el fracaso del Plan Ibarretxe en el Congreso, Zapatero ha opinado que «la experiencia debería servir ya de algo» y ha estimado que el lehendakari «necesita un poco de tiempo para reflexionar».

Ha insistido así en que la única vía para modificar el autogobierno es una reforma del Estatuto vigente, el de Gernika, ha destacado que el objetivo fundamental es erradicar el terrorismo y, por ello, ha reclamado a Ibarretxe que busque el máximo consenso posible entre las fuerzas políticas vascas.

El lehendakari ha recordado que el Plan Ibarretxe contó con el respaldo de la mayoría absoluta del Parlamento vasco, pero Zapatero ha tachado esa mayoría de «ajustada» y ha apostado por «una mayoría trasversal», que incluya a las distintas sensibilidades que conviven en Euskadi.

Según ha recalcado, ése es el camino que debe recorrer el lehendakari y en él tendrá la colaboración del PSOE y del PSE, pero si quiere iniciar una vía «sin ningún fundamento legal y que no tiene además un respaldo político mínimo» se encontrará con la oposición de los socialistas.