Piqué impidió a compañeros del PP que salieran a apoyarle

Los barones populares cierran filas para superar la crisis Rajoy afirma que «el patio» de su partido está «limpio, claro, soleado y divertido»


madrid | málaga

Josep Piqué intentó frenar las repercusiones de sus polémicas declaraciones sobre Ángel Acebes y Eduardo Zaplana tras conocer la magnitud que tomó el escandaloso en la opinión pública y la dirección del PP. Además de rectificar públicamente, pidió silencio a los compañeros de partido que se ofrecieron para salir públicamente a apoyarle.Un dirigente territorial que le prestó su respaldo personal y que no quiere revelar su identidad asegura que después del demoledor comunicado oficial de Mariano Rajoy, quienes estuvieron con Piqué le vieron desolado y muy afectado por la respuesta del presidente. Sin embargo, optó por zanjar el asunto y no quiso alimentar la polémica. Son pocos los que se atreven a defender la posición del político catalán y quienes lo hacen piden el anonimato. «Nadie se arriesga a decir lo que piensa en las reuniones de los órganos de dirección porque si dices algo crítico, toman nota y después no cuentan contigo para nada», se queja un dirigente deseoso de continuar el debate abierto por el político catalán.Cerrando filasMientras tanto, los barones autonómicos, reunidos ayer en Málaga, intentaron dar por superada la polémica. El político catalán, que también asistió a la segunda reunión de dirigentes del Arco Mediterráneo, se sumó al silencio impuesto por sus compañeros, a la espera de que Mariano Rajoy regrese de Singapur.La consigna general es acusar a Piqué de deslealtad y restar importancia a las consecuencias de sus palabras, sepultadas bajo el contundente comunicado oficial del presidente popular. La rectificación del político catalán ayudó a cerrar la herida y su gesto ha sido valorado en todos los ámbitos de su partido como un intento de evitar mayor daño a la organización. La casualidad llevó a Piqué a reunirse con otros barones autonómicos del PP, entre ellos, los presidentes de Baleares, Murcia y la Comunidad Valenciana, Jaime Matas, Ramón Luis Valcárcel y Francisco Camps, así como el responsable del PP de Andalucía, Javier Arenas. Desde Singapur, Mariano Rajoy daba también por zanjada la cuestión afirmando que «el patio» de su partido se encuentra «limpio, claro, soleado y divertido». Pero a pesar de esta aseveración, desde la cúpula popular se insiste en que «la división interna es lo peor» y que el presidente impondrá su autoridad cuando regrese. Antes de las vacaciones de verano convocará una reunión del comité ejecutivo donde fuentes oficiales confían en que quede resuelta la crisis.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Piqué impidió a compañeros del PP que salieran a apoyarle