La marcha de Torrejón recorrerá 13 kilómetros y los organizadores esperan que sea muy concurrida Unos treinta colectivos de muy variado signo impulsan en Madrid las movilizaciones contra la guerra que prepara Estados Unidos en Irak. La campaña cobra fuerza a medida que crecen los preparativos para el ataque y la tradicional marcha a Torrejón, obsoleta para la gran mayoría, parece recuperar este año gran parte de su significado ante el rumbo de la crisis. Es la primera cita en el horizonte en el marco de una movilización que alcanzará su cumbre el próximo 15 de febrero, cuando se celebren manifestaciones simultáneas en las capitales de toda Europa. Hay partidos políticos, pocos, y sindicatos en este conjunto de colectivos, pero sobre todo ONG y movimientos sociales, ecologistas, feministas, arabistas, cristianos, profesionales e, incluso, vecinales y de barrio. A cuántos representan es una incógnita casi imposible de despejar, aunque alguno de ellos, en esta campaña, dice que se han convertido en «la expresión de los que no se movilizan pero forman parte de esa gran mayoría de españoles y madrileños que rechazan esta guerra absurda». Las encuestas parecen dar la razón a este activista.No hay líderes en el movimiento contra la guerra que opera en Madrid, ni estructuras desde las que centralizar la organización. Tampoco se pretenden. Los diversos colectivos implicados actúan en este terreno como lo vienen haciendo en su lucha contra la globalización capitalista, que es, al fin y al cabo, la causa del nacimiento de muchos de ellos: la coordinación se produce de forma espontánea por la convergencia de intereses.Esta vez sí hay un lema que les une a todos. El «Paremos la guerra» que surgió a raíz del ataque de Estados Unidos a Afganistán tras los atentados del 11-S ha dado paso al «Paremos la guerra contra Irak antes de que empiece» que preside, con muy ligeras variaciones, la mayoría de protestas en esta campaña.De hecho, esa es también la consigna elegida para la tradicional marcha a la base estadounidense de Torrejón que se celebra este año mañana domingo. Convertida casi en una reliquia para nostálgicos, los planes estadounidenses -que probablemente incluyan la utilización de esta base, como ya ocurriera durante la última Guerra del Golfo- pueden servir para revitalizar esta protesta, que se realizó por primera vez en enero de 1981. Las consignas impresas en el cartel anunciador representan, en unas pocas palabras, el compendio de reivindicaciones de los colectivos impulsores: «Paremos la guerra contra Irak», «No a la participación del Estado español», el clásico «OTAN no, bases fuera» y «Contra la globalización, la Europa del capital y la guerra». La marcha saldrá a las diez de la mañana del Metro de Canillejas y recorrerá a pie los aproximadamente 13 kilómetros que separan la capital de la base norteamericana.Tras la marcha, muchos de estos grupos organizarán conferencias, charlas, concentraciones, reparto de octavillas y otras medidas de protesta, pero reservan gran parte de su capacidad de movilización para el próximo 15 de febrero. Para ese día, el Foro Social de Florencia convocó concentraciones en todas las capitales del continente. La de Madrid puede ser -al menos así lo esperan los diversos colectivos del movimiento- la más importante de las celebradas hasta ahora en la capital, cuyo seguimiento, realmente, ha sido más bien escaso. El grado de coordinación de este movimiento puede aumentar a medida que se vayan haciendo realidad los planes de Bush y si prospera la iniciativa de Llamazares, quien ha hecho un llamamiento a la cooperación entre colectivos.