Aznar lamenta no sacar antes la Ley de Partidos para «aplastar a la serpiente»

AGENCIAS ZARAGOZA

ESPAÑA

JAVIER CEBOLLADA

El presidente acusa a Ibarretxe de intentar dividir a los vascos con un referéndum de autodeterminación El presidente del Gobierno, José María Aznar, lamentó ayer en Zaragoza no haber puesto en marcha antes la Ley de Partidos para contribuir a «aplastar la serpiente de una santa vez». Según sus propias palabras, el único objetivo básico de esta ley es que la democracia española «no sea destruida por gentes emboscadas que se aprovechen de las ventajas del Estado de Derecho». Aznar acusó al Gobierno vasco de intentar dividir a la sociedad con propuestas de referendos sobre el futuro autonómico.

11 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Aznar participó ayer en la convención del PP en Aragón, a la que asistieron también Javier Arenas y Luisa Fernanda Rudi, entre otros. Durante el acto se homenajeó al presidente del PP aragonés Manuel Giménez Abad, asesinado hace un año por ETA. Aznar rechazó las críticas de que la Ley de Partidos pretende prohibir ideas y dijo que la única prohibición es la que se ha impuesto a todas las víctimas de ETA para expresarse. Lamentó que algunos pidan explicaciones a quienes sufren el terror y no a quienes «están sentados en los ayuntamientos diciendo a quién hay que matar». «Estamos dispuestos a dar esa batalla con toda la ley en la mano, y con determinación y apoyo social y sufriendo lo que haya que sufrir, aplastaremos a esa serpiente de una santa vez», añadió. El presidente criticó al lendakari Ibarretxe por su intención de convocar un referéndum sobre la autodeterminación, lo que supone, a su juicio, «jugar con las cosas para dividir a la sociedad vasca y no contestar a las preguntas que hay que contestar». En referencia al acuerdo sobre la seguridad de los concejales vascos, que no fue firmado por el PP, explicó que no «puede hacerse un papelito para aislar a Batasuna y, al mismo tiempo, mantenerla en los ayuntamientos».