Los ciudadanos «roban» por un día los escaños a los diputados

MARTA SUÁREZ MADRID

ESPAÑA

ÁNGEL DÍAZ

30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Con alfombra roja, un caldito, chocolate caliente y café recibió ayer la presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, a los más madrugadores que se acercaron a la madrileña carrera de San Jerónimo para visitar la Cámara Baja, en unas jornadas de puertas abiertas para celebrar el aniversario de la Constitución, el próximo jueves. La primera cara con la que se encontró Rudi al abrir la puerta de los leones poco antes de las nueve fue la de todo un profesional: Joaquín del Barrio, un madrileño de 46 años que llevaba plantado ante el Parlamento desde las cuatro de la mañana. Los visitantes pudieron departir con algunos políticos, como el secretario general del PP, Javier Arenas, o el jefe de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, quien fue recibido con una ovación en el hemiciclo. Al acercarse a su escaño, Zapatero se encontró con que, por una vez, alguien se lo había robado. En él estaba sentado José Lucena Guerrero, un ciudadano que le dijo que «se está muy a gusto en su sitio», y allí se quedó.