La plataforma Basta Ya escenifica la unión de Redondo y Mayor y pide que se les vote

El filósofo Fernando Savater compara a los seguidores de EH con «los pajarracos fascistas» que bombardearon Gernika En la madrugada del sábado volvió el ritual vandálico que llaman «kale borroka». Aunque el arte no tiene bandera, en San Sebastián desgraciaron una escultura del «españolista» Agustín Ibarrola. La rociaron con pintura roja y gualda y plantaron una pancarta que exigía la «expulsión de Euskal Herria» de los «fascistas» Ibarrola, Savater y Consuelo Ordóñez. Además, cuatro menores, detenidos más tarde por la Guardia Civil, colocaron un explosivo casero en el coche de un «ertzaina». Con el día regresaron las palabras. En el teatro Kursaal la plataforma Basta Ya, con Ibarrola al frente, reunió a Mayor y Redondo y pidió que se les vote.


LUIS VENTOSOEl Kursaal de Donosti es un cubo verdoso y futurista. El edificio de Moneo acaba de ganar el nuevo premio de arquitectura de la UE. El Kursaal se levanta ante la regenerada playa de Gros, solarium de los cuerpos Danone de esa ciudad chic que sigue siendo San Sebastián: su glamour es tal que resiste guapa las cicatrices borrokas. Con el teatro atestado, Basta Ya recordó a las víctimas, clamó por la libre expresión y, sobre todo, decantó su opción electoral. Una postura conocida: la plataforma, creada en 1999 contra el muro de silencio de ETA, defiende activamente la Constitución y pide que se vote al PP y/o al PSOE.Basta Ya escenificó en el Kursaal la puesta de largo de la sociedad Redondo-Mayor Oreja, que se abrazaron bajo la sonrisa ancha de Fernando Savater, filósofo devenido a político por una urgencia cívica.Un candidato optimistaEl acto del Kursaal animó a Mayor: «Hoy intuimos que vamos a ganar». Además, defendió a su socio de izquierdas de un dardo de Ibarretxe, quien había pedido una rebelión de «los socialistas de corazón» contra Redondo. «Los socialistas de corazón ya han dicho hoy aquí lo que van a hacer el 13 de mayo», replicó el ex-ministro del Interior, aspirante a lehendakari por tercera vez.El acto de Basta Ya tuvo aire de ceremonia; con vídeos, con una instalación que evocaba al articulista López de Lacalle, titoreado en Andoain en una mañana de agua, cuando venía de hacer algo tan doméstico como comprar la prensa. Un paraguas sobre unos periódicos lo recordaba en el escenario.Ibarrola, con su obra recién mancillada, explicó porqué a Basta Ya le vale igual PP que PSOE: «En Euskadi estamos aún en una etapa pre-democrática, no cabe distinguir derechas e izquierdas».Por el Kursaal andaban los sindicalistas Fidalgo y Méndez, la hermana de Miguel Ángel Blanco, la viuda de Buesa... pero por intensidad, el orador de la jornada fue Savater. El filósofo entró en la polémica sobre si Madrid debe pedir perdón por el bombardeo de Gernika, tal y como reclama Ibarretxe. Savater lo resolvió así: los seguidores de EH son, a su juicio, los descendientes directos de «los fascistas que bombardearon Gernika», «pajarracos de la misma especie».Mientras Basta Ya (premio Sajarov a los derechos humanos) hacía campaña, en el planeta nacionalista los debates eran otros. Otegi, que encabezó una «Marcha contra la tortura» que reunió a miles de personas en San Sebastián, pidió al PNV que aclare si está por la independencia o el estatuto. Pero Ibarretxe andaba en otra guerra: quiere un debate cara a cara con Jaime Mayor.

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