«No haremos una guerra al nacionalismo»

ESPAÑA

Nicolás Redondo Terreros, secretario general del PSE-EE Se presenta como la cara del «cambio tranquilo» que necesita Euskadi. Nicolás Redondo Terreros está convencido de que su partido es el único que puede conseguir desalojar al Partido Nacionalista Vasco del poder que ostenta desde hace ya veinte años. Y por eso niega estar entre dos aguas. Lo mismo que niega que en el País Vasco exista una fractura social. «Ese es un concepto acuñado por el nacionalismo con mucha ligereza», afirma. En cuanto al Partido Popular, asegura que «nosotros llevamos mucho más tiempo que el PP luchando por las libertades en el País Vasco». La hora de la diferencia ha llegado.

04 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Redondo es el elegido por el socialismo vasco para lidiar la complicada situación de enfrentarse al PNV sin que le acusen de seguidismo del PP. -¿No es una ironía hablar de cambio tranquilo en una situación de fractura social? -No hay fractura social. Ese es un concepto acuñado con ligereza por el nacionalismo. -¿Teme que tras los comicios se pueda producir una mayor confusión? -No. En todo caso terminarán con un periodo de gran conflicto entre nacionalistas y no nacionalistas propiciado por el PNV cuando firma la declaración de Estella. Creo que no existe quiebra social. Hay un conflicto político entre nacionalistas y no nacionalistas. -¿Hasta qué punto tiene las manos libres? -Es evidente que la política de pactos en el ámbito autonómico la hace el partido de ese ámbito. Yo soy miembro de la ejecutiva federal y creo que hay una gran armonía entre Zapatero y los socialistas vascos. Pero nosotros decidiremos. -¿Se puede hablar de pacto de Estado cuando los nacionalistas no están en él? -El pacto es entre quien gobierna y quien puede llegar a gobernar. Los nacionalistas tienen cabida en la recuperación de la unidad democrática, no en el pacto. Y esa participación es imposible por la actitud del nacionalismo vasco. Ese acuerdo no era para que lo firmaran ellos. Todo lo que sea impulsarlo está bien; no hay que adherirse, sino apoyarlo. -¿El pacto obliga a alcanzar algún tipo de alianza postelectoral con el PP? -No hay trastiendas. Tenemos que retirar de la vida política vasca el cotilleo y la maledicencia. Los socialistas sólo hemos pactado lo que la ciudadanía española sabe. -¿Puede impedir el entendimiento con el PNV? -Es un acuerdo en la lucha contra ETA y no tiene condicionamiento electoral. Que no se equivoque nadie, nuestra política de alianzas se desarrollará tras las elecciones y en defensa de la Constitución y el Estatuto, de un Gobierno fuerte que combata a ETA. Euskadi necesita una alternativa, pero no haremos una guerra de eliminación del nacionalismo.