«Puedo prometer y prometo»

ESCUELA

En esta ocasión no tenemos que recurrir a la inteligencia artificial para recrear el discurso de Adolfo Suárez, ya que se puede ver en YouTube. Esta imagen no es del momento en que pronunció esas palabras, sino en su despacho en La Moncloa (¿sabéis que son esos objetos de la derecha?). Suárez fue presidente del Gobierno de España hasta enero de 1981 (investigad qué pasó cuando se elegía a su sucesor en el Congreso) y falleció el 23 de marzo del 2014.
En esta ocasión no tenemos que recurrir a la inteligencia artificial para recrear el discurso de Adolfo Suárez, ya que se puede ver en YouTube. Esta imagen no es del momento en que pronunció esas palabras, sino en su despacho en La Moncloa (¿sabéis que son esos objetos de la derecha?). Suárez fue presidente del Gobierno de España hasta enero de 1981 (investigad qué pasó cuando se elegía a su sucesor en el Congreso) y falleció el 23 de marzo del 2014. EFE

Adolfo Suárez quería ser presidente del Gobierno elegido por los españoles. Era 1977 y presentó su programa de acción política con esta frase que aludía a su eficacia

09 jun 2026 . Actualizado a las 20:26 h.

Cuando se habla de la Transición española, es decir, la época que va de la muerte del dictador Francisco Franco hasta la aprobación de la Constitución en 1978 (otros la alargan hasta la victoria de los socialistas en 1982) siempre hay un personaje que se destaca: Adolfo Suárez. Y esta frase («puedo prometer y prometo») es la más icónica, la que le representa. Pero vayamos al contexto para que os hagáis una idea de cuándo y por qué la dijo.

Cuando Franco murió, en noviembre de 1975, la práctica totalidad del país creía que íbamos a tener una democracia. Existía un pequeño grupo —conocido como el búnker— que pensaba que el Movimiento (así se llamaba el franquismo a sí mismo) iba a aguantar, pero eran pocos los que así lo veían. Lo que ya no estaba nada claro es cómo íbamos a pasar de una dictadura a una democracia. Hubo tres figuras fundamentales para conseguirlo: el rey de España, Juan Carlos I (hoy, emérito); Torcuato Fernández-Miranda, presidente de las Cortes (un Parlamento no democrático) y del Consejo del Reino (órgano asesor del rey franquista); y Adolfo Suárez, que había sido director general de RTVE y para entonces era ministro secretario general del Movimiento (que era también el partido único en España).

Tras la muerte de Franco y después de un presidente del Gobierno del búnker y que duró muy poco (Arias Navarro), el rey tenía que elegir nuevo presidente (en las dictaduras suceden así estas cosas) y el Consejo del Reino (es decir, Torcuato Fernández-Miranda) le ofreció tres nombres, entre ellos el de Adolfo Suárez. Los conocedores de la política pensaban que era un nombre de relleno, para hacer bulto, pero estaba claro que ese iba a ser el elegido.

Era julio de 1976 y Adolfo Suárez, de 43 años, (revisad qué edad tienen vuestros padres y madres) fue investido presidente del Gobierno. A partir de ese momento, se dedicó con Miranda y el propio rey a desmontar el franquismo «de la ley a la ley a través de la ley».

Fue un período complejo y apasionante y la puntilla ocurrió cuando en abril de 1977 legalizó al PCE, el Partido Comunista de España. Se dio a conocer un Viernes Santo (Semana Santa), con la mitad del país de vacaciones en la playa y la otra mitad, en las iglesias y procesiones. Los comunistas eran, para el franquismo, verdaderos demonios, incluso se decía en serio que tenían cuernos y rabo (¡cómo lo oís!).

Quién la dijo

Adolfo Suárez. Era el presidente del Gobierno de España, pero no democrático, sino elegido por el rey. Se presentaba a las elecciones, las primeras totalmente democráticas (junio 1977). Y ganó.

Cuándo la dijo

Propaganda en televisión. RTVE emite en elecciones espacios gratuitos para cada uno de los partidos. En 1977, Adolfo Suárez lo aprovechó para dar a conocer su programa político.

Cómo se usa hoy

Medio en broma. Se usa para asegurar con mucha pompa que se hará una cosa. No es una frase que se use mucho, pero sí una referencia para quien vivió en esos años. Suele usarse medio en broma: «No me digas más, puedes prometer y prometes...», por ejemplo, cuando tu amigo muy serio dice que va a hacer algo.

El caso es que en junio de 1977 los españoles fueron a las urnas para votar. Había muchísimos partidos, pero los importantes eran los comunistas de Santiago Carrillo (PCE), los socialistas de Felipe González (PSOE), la derecha de Manuel Fraga (AP, Alianza Popular, que después sería el PP) y Adolfo Suárez, que se presentaba con un partido de centro, (UCD, Unión de Centro Democrático) que era realmente gente del franquismo que quería la democracia.

Suárez necesitaba ganar para reafirmarse como presidente. No quería pasar a la historia como alguien puesto a dedo por el rey, sino elegido por los españoles. En este contexto, se dirigió a sus compatriotas con un discurso en la televisión pública (la única que había) en la que presentó su programa de Gobierno repitiendo «puedo prometer y prometo». Fueron cinco párrafos que empezaban igual (¿os acordáis cómo se llama esa figura literaria?) y que hablaban de lo que iba a hacer. Esa fórmula, «puedo prometer y prometo», venía a decir algo así como «ya sabéis que soy capaz de hacer X cosa» y a la vez «me comprometo a conseguirlo». Y no engañó, porque prometió una Constitución (lo hizo); acuerdos para arreglar la economía española (también los hizo, fueron los Pactos de La Moncloa); darle instituciones a los territorios españoles (lo hizo, o al menos empezó a hacerlo, que son las comunidades autónomas); y que pagase más al Estado quien más tenía (también lo consiguió, a través del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, el IRPF).

Ya sabréis que repetir un eslogan sencillo y corto ayuda mucho para que la gente se quede con tu discurso, y así lo diseñó el asesor de Suárez, el periodista gallego Fernando Ónega, que era quien le escribía los discursos (los políticos siempre tienen a alguien que se los escriben, porque no tendrían tiempo para hacerlo, al menos no tan bien).

La frase fue motivo de burla inicialmente (no había humorista que no lo imitase) pero lo cierto es que caló en la población, que veía a un hombre joven pero decidido, y que se parecía al votante medio: nacido y criado en el franquismo, quería que España se modernizase e igualase a Europa.

Hoy la frase se conoce mucho pero se usa poco. Como mucho, para referirse a la intención solemne de otra persona: si una amiga te dice muy seria «voy a ponerme a estudiar y terminar el curso con cinco sobresalientes», tú le puedes contestar imitándola «¡puedo prometer y prometo sacar 5 sobresalientes!».

Suárez salió elegido presidente del Gobierno en junio de 1977 y lo primero que hicieron las Cortes (ya democráticas) fue redactar una Constitución, que votamos y aceptamos los españoles el 6 de diciembre de 1978. Un año después hubo otra vez elecciones, ya con todas las garantías de tener una Constitución democrática, y volvió a ganar la UCD de Suárez, pero esa es otra historia.