Es como si la naturaleza siguiera una y otra vez ese mismo patrón
03 jun 2026 . Actualizado a las 15:50 h.¿Has tenido alguna vez la sensación de vivir en espiral? Te levantas por la mañana, saludas a tu familia, te aseas, desayunas, vas hacia tu centro educativo, recibes tus clases, etcétera... Hasta que por la noche te acuestas y cierras los ojos. Y así un día tras otro, salvo los fines de semana y festivos, desde septiembre y hasta que llega el fin de curso en de junio.
Si te parece un poco inquietante, debes recordar que nuestro hogar cósmico tiene, precisamente, forma de espiral. Igual ya lo has pillado: efectivamente, nuestra galaxia, la Vía Láctea, tiene esa forma.
Helechos y girasoles
A menudo, además, es como si la naturaleza siguiera ese mismo patrón. Busca por ejemplo si en algún campo dentro o alrededor de tu centro educativo crecen helechos. Si es así, busca entre ellos algunos más jóvenes, que todavía estén desarrollando sus frondas. Fíjate en cómo crecen: es una espiral perfecta.
Si no tienes helechos a mano, busca una foto de ellos en internet. Y de paso, también de una flor de girasol repleta de semillas. Verás como estas, una vez más, se organizan en forma de espiral. El efecto visual es muy sorprendente.
Ahora, piensa un instante en cuántas espirales más hay a tu alrededor. ¡Algunas de ellas llegan a determinar bastante la ropa que te pones! Y es que muchas de esas grandes borrascas que atraviesan Galicia tras atravesar el Atlántico se mueven en espiral. Busca cualquier foto de satélite de una de ellas, y compruébalo. Otras espirales más te saltan a la vista con solo retirar el tapón del desagüe de un fregadero o bañera llenos de agua...
A vueltas con las conchas
Las conchas de los caracoles son otro ejemplo más de esas espirales que nos rodean ya casi parece que por todas partes.
Por cierto, ¿de qué crees que están hechas la conchas? Es decir, ¿dónde obtienen los caracoles los materiales para «edificarlas»? Investígalo. Ya que estás, ¿en qué rincones de tu centro educativo, y de su entorno, hay más caracoles? ¿Cuántos tipos diferentes eres capaces de encontrar?
Por supuesto, ¡déjalos allí donde estén! Incluso si da la impresión de que han pasado a mejor vida, por el aspecto tan seco que aparentan pegados a un muro... Es que así como muchos hibernan los meses más fríos dentro de su concha, otros hacen lo mismo durante las temporadas de mayor calor. Para ello, fabrican con su baba, en la entrada de esa espiral suya, una especie de tapón que la ciencia denomina epifragma.
Ahora, cada vez que pienses en si tu vida se parece a veces un poco a una espiral, observa tu alrededor. Eso es lo que hizo, de hecho, hecho, uno de los grandes matemáticos de la edad media: el italiano Leonardo Bonacci. Busca información acerca de la Sucesión de Fibonacci y la Espiral de Fibonaci, y verás qué interesante...
? Para saber más. Documental sobre Fibonacci.