El crucero MV Hondius en el que se detectó un brote de hantavirus, que por el momento ha causado tres muertes, llegará el sábado a las islas Canarias. El Gobierno español respondió a la solicitud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y prepara, en coordinación con las autoridades sanitarias internacionales y nacionales, el desembarco de los alrededor de 150 viajeros de 23 nacionalidades. Entre ellos hay 14 españoles: 13 pasajeros y una tripulante.
La evacuación se iniciará el próximo lunes 11 de mayo. Hasta la llegada de los aviones que los evacúen todos permanecerán en el crucero.
También se decidió mantener dos reuniones de coordinación diarias a partir de ahora, una por la mañana y otra por la tarde, para hacer «seguimiento permanente» del dispositivo sanitario previsto.
La ministra de Sanidad, Mónica García, informó ayer sobre la situación y puntualizó que llegarán al puerto tinerfeño de Granadilla de Abona, «un puerto secundario con poca actividad», a diez minutos del aeropuerto sur de Tenerife. En ese momento, se atenderá y evaluará a todos los pasajeros. Desde ahí, los ciudadanos extranjeros serán evacuados a sus países de origen, salvo que su condición médica lo impida, y los 14 españoles, entre los que se encuentra un ciudadano gallego, serán trasladados a Madrid. «Tanto la atención médica como los traslados se realizarán en transportes y espacios habilitados, evitando todo contacto con la población local y velando por la seguridad del personal de asistencia», explicó la ministra.
A Madrid llegarán en un avión militar que aterrizará en la base de Torrejón de Ardoz, y de ahí los llevarán al hospital militar Gómez Ulla, que cuenta con unidades de aislamiento y tratamiento de alto nivel. Una vez allí, habrá, en principio, un período de cuarentena. «El período de incubación es en torno a 45 días. El tiempo de cuarentena dependerá de las reuniones técnicas», informó García.