Un libro dedicado a los personajes que cambiaron el mundo
04 mar 2026 . Actualizado a las 15:40 h.La asignatura de Historia, como en realidad ocurre con todas las materias, no gusta por igual a todos los estudiantes; un truco para quienes se arman un lío con fechas y datos que no logran conectar es recurrir a los libros y tomarse cada tema como el argumento de una novela de aventuras. La editorial Espasa acaba de publicar Pequeña historia de los grandes personajes que cambiaron el mundo, un libro que presenta 28 figuras claves de la historia de la humanidad, desde la egipcia Hatshepsut hasta Nelson Mandela, pasando por Mahoma, Juana de Arco, Napoleón o Miguel de Cervantes.
Escrito por Eduardo Torrilla e ilustrado por Quino Marín, no es un libro de texto; al igual que en la película La princesa prometida, el hilo conector lo forman un abuelo y su nieto de 10 años. El primero escribe cartas al pequeño contándole relatos apasionantes sobre personas reales que transformaron el rumbo de la historia. Así, el niño va descubriéndolos y solo tendrá que tirar del hilo de su curiosidad para aprender historia de manera entretenida.
Leyendo podrá realizar un viaje de más de dos mil años, desde el antiguo Egipto hasta el siglo XX, para conocer a líderes y guerreros, mentes brillantes, luchadores por la paz y también mujeres extraordinarias. Porque uno de los aspectos que este libro pone en valor es el papel de figuras femeninas que a menudo han sido invisibilizadas en los libros de texto: personajes como la faraona Hatshepsut, la filósofa Simone Weil, la política Clara Campoamor o la inventora Hedy Lamarr ocupan aquí un lugar central como protagonistas esenciales de sus épocas.
También está Alejandro Magno, que creó un imperio con solo 30 años; Johannes Gutenberg, un orfebre alemán que inventó la imprenta; el científico viajero británico Charles Darwin; o el genio de la física Albert Einstein. El objetivo del autor es fomentar el pensamiento crítico y la curiosidad, demostrando que aprender puede ser tan apasionante como vivir una aventura. Porque en realidad, la historia es el mejor cuento de todos.