Las misiones de la URSS al planeta Venus

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Fotografía de la superficie de Venus tomada por la sonda Venera 9 en 1975.
Fotografía de la superficie de Venus tomada por la sonda Venera 9 en 1975. Ted Stryk. Planetary.org

Las grandes dificultades del Programa Venera se vieron recompensadas por los avances científicos

04 mar 2026 . Actualizado a las 01:07 h.

Venus está a unos 40 millones de kilómetros de la Tierra. Para hacernos una idea, la Luna está a 340.000 kilómetros. De la atmósfera del planeta dedicado a la diosa romana del amor dice la NASA que está «llena de dióxido de carbono, que provoca el efecto invernadero, y de nubes compuestas de ácido sulfúrico», lo que la hace venenosa. Y que hace tanto calor que «metales como el plomo serían charcos de metal fundido».

Por eso, mientras que en Marte se posaron varias misiones que llevaron róvers como Opportunity o Perseverance, gracias a los cuales dice la NASA que se pueden «ver canales que parecen tallados por ríos y arroyos hace mucho mucho tiempo», y hay quien sueña con instalar colonias humanas en este planeta «helado» que tiene «volcanes, barrancos y llanuras» y está «cubierto de polvo rojizo», lo de sacar a pasear un róver por Venus está más complicado.

La desaparecida Unión Soviética fue la potencia mundial que más lo intentó, sin embargo. El Programa Venera (nombre en ruso del planeta) envió varias sondas entre 1961 y 1984. La primera, en febrero de 1961, hace 65 años. «La Unión Soviética ha lanzado un proyectil para ser utilizado como estación planetaria en dirección a Venus. La Agencia Tass afirma que el proyectil alcanzará la región de Venus en la segunda mitad del mes de mayo. La estación interplanetaria tiene un peso total de 643,5 kilos», contaba La Voz el Día de los Enamorados de 1961. «El principal objetivo consiste en estudiar los métodos de colocar un objeto espacial en una trayectoria, e investigar las comunicaciones de radio a grandes distancias, así como el sistema de dirección de las estaciones espaciales. Se persigue también precisar con la mayor exactitud las dimensiones del sistema solar», continuaba. Las incógnitas eran muchas: «Los científicos soviéticos ignoran aún si [la sonda] se posará en el planeta o entrará en órbita alrededor de él», lo cual dependía de la trayectoria que siguiera a partir de que fuera disparado el cohete.

Del final de Venera 1 no hubo noticias —era muy habitual que la URSS simplemente se quedara en silencio cuando las cosas le salían mal—, aunque su viaje dio algunos resultados importantes. Por ejemplo, se sacaron enseñanzas sobre las trayectorias: «La Tierra y Venus giran continuamente alrededor del Sol en órbitas elípticas. Cuando los rusos lanzaron su nave espacial, calcularon la trayectoria en función de la posición que tendría Venus a fines de mayo. Después del lanzamiento la velocidad de la nave se redujo. Pero su actual dirección la llevará más cerca de Venus que en el recorrido calculado previamente porque el citado planeta estará más próximo a la Tierra cuando se produzca la reunión».

También se desveló que «Venus gira sobre sí mismo en diez días terrestres», lo que descubrieron los soviéticos «enviando ondas-radar sobre el planeta» (23/5/1961). Fue importante, porque hasta entonces «no se podía afirmar nada sobre la rotación de este planeta en virtud de las nubes que lo envolvían. Ciertos sabios creían que Venus presentaba siempre la misma cara al Sol». Y también calcularon los rusos «la distancia media Tierra-Sol: 149.457.000 [kilómetros]».

La idea de habitarlo

Otras conclusiones parecen menos respaldadas por la ciencia, como la del americano Carl Sagan, que consideraba posible hacer habitable Venus cambiando la composición de su atmósfera. Según él, «algunos microorganismos, como ciertas algas, podrían subsistir» en Venus. Enviadas desde la Tierra, «se desarrollarían en las capas superiores de la atmósfera. Allí absorberían el ácido carbónico y el vapor de agua y expelerían oxigeno». Así descendería en poco tiempo la temperatura del planeta y se modificaría su atmósfera (13/4/1961).

Después de varias misiones que acabaron en fracaso, el Venera 9 «fue colocado con éxito en órbita alrededor del planeta y su módulo de descenso aterrizó a las 8.13, hora de Moscú» el 22 de octubre de 1975. La misión logró enviar «una imagen única de la superficie del planeta» (La Voz, 23/10/1975).

ACTIVIDADES

  • Los 40 millones de kilómetros que separan Venus de la Tierra son una distancia promedio. Averigua qué significa este concepto.
  • Cuántas horas dura el día en Venus.
  • Los planetas tienen nombres de dioses latinos. Así como Venus era la diosa del amor, averigua qué representaban los dioses Marte, Tierra (o Tella) y los demás. Investiga también a qué deidades griegas correspondían.
  • Busca en la web de la NASA los logros de Opportunity y Perseverance en sus misiones en Marte.