La brigada que acorraló al «rey de los "gangsters"»

ESCUELA

El 24 de febrero de 1966 La Voz publica el primer capítulo de la novela escrita por el intocable Paul Robsky
El 24 de febrero de 1966 La Voz publica el primer capítulo de la novela escrita por el intocable Paul Robsky

25 feb 2026 . Actualizado a las 12:45 h.

Hace 60 años, el 24 de febrero de 1966, La Voz inició la publicación por capítulos de La verdad de los intocables. Lo que no contó Eliot Ness. La escribieron en 1962 Paul Robsky, uno de los miembros de la brigada que persiguió al célebre mafioso Al Capone, y el periodista Oscar Fraley. No es un libro fácil de conseguir, y tampoco Los intocables, escrito por el propio Ness y, una vez más, el periodista Fraley; la traducción es de 1965, pero el original es anterior, pues Ness murió en 1957.

Si no das con los libros, que se pueden comprar de segunda mano, puedes ver la película Los intocables de Eliot Ness (1987), dirigida por Brian de Palma y con un elenco de actores de primera línea entre los que destacan el protagonista, Kevin Costner, Robert De Niro (el malvado Capone) o Sean Connery (Óscar al mejor actor secundario) encarnando al policía local Jim Malone.

A estas alturas ya te estarás preguntando, si no lo sabías, quiénes eran esos intocables, una desafortunada traducción de untouchables, para lo que debemos ir unos años atrás, hasta después de la Primera Guerra Mundial, cuando en los Estados Unidos rurales una mezcla de protestantismo evangelista fundamentalista y de xenofobia que asociaba la delincuencia con los extranjeros logró que en 1920 se aprobaran dos enmiendas a la Constitución. La 19.ª fue un logro del feminismo, pues otorgaba el voto a las mujeres, y la 18.ª prohibía fabricar y vender todo tipo de alcohol, incluso cerveza. Fueron el logro de grupos de activistas feministas que no solo exigían el sufragio, sino que veían en las borracheras de sus maridos la causa de las agresiones que sufrían. La prohibición no tuvo en cuenta, sin embargo, a sus vecinos, sobre todo Canadá, donde se fabricaba whisky que era fácil introducir de contrabando.

Era un negocio fácil y muy rentable, por lo que surgieron pronto las bandas criminales que surtían a los bares ilegales. Las disputas territoriales entre gangs asociadas a italianos, judíos o irlandeses no tardan en convertirse en violentas luchas armadas, como la famosa matanza de San Valentín, que se atribuyó al mismísimo Al Capone, Scarface (Caracortada). La Voz contó que unos bandidos perseguidos por la policía entraron «a refugiarse en una casa que resultó ser el cuartel general de otra cuadrilla, rival. [...] Encontraron allí a ocho miembros de la otra banda y, poniéndolos de espaldas a la pared, los acribillaron a balazos» (15/2/1929).

Las rivalidades trataron de encauzarse mediante pactos que desembocaron en el crimen organizado, lo que se conocía como el sindicato.

Ness

El sindicato disponía de un gran poder económico para sobornar tanto a policías de cualquier rango como a políticos y jueces, lo que les permitía actuar con impunidad. Y aquí es donde aparecen Ness y los suyos, como agentes de la Oficina de Prohibición de Chicago, dependiente del Departamento del Tesoro. Pero lograr una condena por violar la ley seca parecía casi imposible, así que los intocables se centraron en dificultar el contrabando de alcohol para mermar los ingresos de Al Capone y los suyos.

Paralelamente, el Gobierno trataba de acorralar a los mafiosos investigándolos por evasión de impuestos. Fue la unidad encargada de investigar las cuentas de Al Capone, que había pasado diez meses en prisión entre 1929 y 1930 por otros delitos, la que logró que el 17 de octubre de 1931 fuera condenado a prisión. Ingresó en una cárcel de Atlanta, desde la que seguía manejando el negocio, así que fue trasladado en 1934 a Alcatraz, donde le prohibieron comunicarse con el exterior. Allí empezó a desarrollar una demencia y fue liberado el 16 de noviembre de 1939, en parte por su mala salud.

La muerte de Al Capone

La Voz (28/1/1947) dio la noticia de la muerte del «rey de los gangsters», que le sobrevino una semana antes (21 de enero) en su «suntuosa finca de Miami Beach». Atribuye a quien «no hubiera sido Al Capone sin la implantación ­[...] de la llamada ley seca» el asesinato, «directo o indirecto, de unas trescientas personas». Allí contaba que a los 15 años comenzaron sus andaduras criminales, «y con pésima fortuna, pues en su primera ratería, a un peluquero siciliano del neoyorquino barrio de Brooklyn, la víctima atrapó a Al Capone y como castigo y recuerdo le rajó las dos mejillas con una navaja barbera, cicatrices de donde después le vino [el sobrenombre de] Scarface, o “Cara cosida”»

 La suerte de Eliot Ness no fue tampoco propia de un héroe. Murió en 1957 sin llegar a ver publicada la novela que acababa de escribir. El destino fue cruel con él, pues tras la abolición de la ley seca se volvió alcohólico.

ACTIVIDADES 

  • La prohibición de fabricar y vender alcohol, o ley seca, tiene en Carrie A. Nation una figura histórica. Averigua quién fue esta activista.
  • ¿Cuál hubiera sido la traducción correcta de «untouchables»?
  • ¿De qué palabra procede «gangster»?
  • ¿Qué presidente de Estados Unidos abolió la ley seca? ¿Cuándo?