Los sapos comunes son muy habituales en toda Galicia
28 ene 2026 . Actualizado a las 10:10 h.Es muy de madrugada. Los relojes marcan una hora a medio camino de la puesta de sol y el amanecer. El centro educativo, cerrado y con todas sus ventanas apagadas, parece tan dormido como lo están, en sus hogares, su alumnado y su profesorado.
Más allá de donde alumbran las farolas más próximas, la oscuridad es completa. También el silencio. Aunque en este caso, no tanto. Ha dejado de llover hace tan poco que todavía se escuchan unos cuantos goteos aquí y allá, como si la noche contase (tic-tac, tic-tac...) los minutos que quedan hasta que caiga el siguiente chaparrón.
En un rincón del jardín de ese centro educativo está a punto de suceder algo: como si fuesen un pequeño telón, unas hierbas verdes y gruesas se remueven primero y se apartan después.
Por entre ellas asoma un rostro de grandes ojos y expresión filosófica. Es un sapo común.
Una historia sin luz
Ahora, te toca a ti. ¿Cómo podría continuar esta historia? ¿Qué podría lo que suceder a continuación en ese paisaje sin apenas luz? Por su actitud, parece claro que el sapo ha salido de paseo con alguna intención...
¿Qué motivos puede tener un sapo para recorrer el jardín de ese centro educativo a esas horas de la madrugada? ¿Por qué no está durmiendo? Según comiences a pensar en cómo seguir con este relato, empezarás a hacerte estas y otras preguntas.
Para empezar, has de saber que los sapos comunes son muy habituales en toda Galicia. Incluyendo, por supuesto, las inmediaciones de los centros educativos. Aunque con la excepción, ya lo habrás supuesto, de aquellos localizados en los centros más urbanizados de ciudades y pueblos.
Escenarios y personajes
Si es así, si tu centro educativo está rodeado por alguna zona verde y extensa, es más que probable que por allí viva un sapo: ya tienes el escenario de tu relato. Eso sí: debes ambientarlo por la noche.
¿Cómo imaginas que es ese paisaje que tan bien conoces cuando todo está a oscuras y no hay ningún humano alrededor? ¿Vuela por ejemplo, quizá, en algunos momentos una lechuza común sobre su tejado o sus pistas de deporte? ¿Cazan los murciélagos insectos voladores alrededor de sus farolas?
Antes de lanzarte a escribir tu relato, piensa en todo ello. E investiga también, por supuesto, acerca de la vida y costumbres del sapo común.
Tras sus pasos
Luego tendrás que pensar en la historia que quieres contar. Y en cómo contarla. Si en lugar de escribir tuvieses que grabarla en vídeo, ¿hacia dónde irías enfocando tu cámara? Una opción bien podría ser seguir al sapo según avanza, y narrar así lo que sucede. Aunque claro, la velocidad no es precisamente una de sus características...
Haz tú lo mismo: tómate el tiempo que necesites para pensar y escribir. Es más: hazlo no como si fuese una obligación, sino como algo parecido a soñar despierto.
Comienza a llover de nuevo. Al sapo no parece importarle. Es más: avanza directo hacia una zona de césped en cuyos sótanos de empapada tierra se remueven numerosas lombrices. Pero en su camino se encuentra con otro sapo...
? Para saber más. Sapo común en la guía de Fauna Galega.