Paisajes que cuentan historias

Antonio Sandoval

ESCUELA

Allá donde mires empiezan a surgir relatos de todo tipo, tanto reales como fruto de la ficción

21 ene 2026 . Actualizado a las 10:52 h.

Todos los paisajes cuentan historias. Allá donde mires, así sea el océano abierto o un centro urbano repleto de gente, basta con echar a volar un poco la curiosidad, otro poco más el afán investigador y, por supuesto, la imaginación y ¡zas! Empiezan a surgir relatos de todo tipo. Y tanto reales, por ejemplo, hechos históricos o recuerdos familiares, como fruto de la ficción, como cuentos.

¿Qué historias, de todo tipo, cuentan los paisajes que se divisan desde las ventanas de tu aula? ¿Y desde el resto de las ventanas de tu centro? ¿Qué historias te cruzas en tu ruta diaria hasta él?

¿Tiene alguna de ellas que ver, efectivamente, con sucesos históricos que hayan acontecido ahí? ¿Quizá con alguno de esos relatos que narran cada cierto tiempo tus padres o tus abuelos?

Por otro lado, ¿has sentido alguna vez algún tipo de inspiración novelesca al contemplar uno de esos paisajes, como si te apeteciera de repente ponerte a imaginar lo que podría haberles sucedido a unos personajes imaginarios que vivieron, o viven, en ellos?

Lo cierto es que hay lugares más ricos en historias, o capaces de inspirarlas, que otros. Fíjate, por ejemplo, en el de la fotografía. Si supieras dónde está tomada (está hecha en cierto barrio de la ciudad de A Coruña), podrías, por ejemplo, emprender una investigación periodística. A través de ella descubrirías qué sucedió con esa casa: por qué motivo fue rodeada de esa manera por esos otros edificios. De paso, quizá podrías además compartir con quien luego leyera tu artículo la historia de la urbanización de ese barrio... ¿Cómo era esa zona de la ciudad hace cien años?

Otra opción es inventar un cuento. Incluso una fábula. Una, por ejemplo, cuya protagonista fuese la propia casa. En este caso, sería ella quien contase su historia, desde que alguien decidió construirla ahí mismo hasta que... No sería su historia real, claro, sino una inventada por ti. ¡O una mezcla de ambas!

Entre los paisajes más ricos en historias están aquellos en los que se mezcla lo natural y lo urbano, lo salvaje y lo humano. Esa misma fotografía es todo un ejemplo.

¿Hay algún lugar similar, o siquiera un poco parecido, cerca de tu centro educativo? Si es así, ¿qué plantas y animales viven en él? ¿Cómo serán sus historias?

Piensa, por ejemplo, en lo que podrían contar acerca de sus vidas, y de lo que ven cada día volando de aquí a allá, esas palomas que descansan posadas en los huecos de lo que antaño fueron las ventanas de esa casa. O esas otras que pasan volando de vez en cuando al otro lado de las ventanas de tu aula. ¿Cómo verán tu mundo desde ahí arriba?

Si tuvieses que escribir un relato acerca de esto último, sobre cómo esas palomas ven tu centro educativo y lo que sucede en él, ¿cómo comenzaría?

En un barrio popular de A Coruña, en medio de un entramado de calles de altos edificios, esta vivienda nos cuenta una historia.

asandovalrey@gmail.com es escritor y divulgador.

Para saber más. Las sorprendentes palomas