Tres sencillos pasos para crear comentarios críticos de artículos de opinión
20 ene 2026 . Actualizado a las 19:13 h.El 2026 está siendo muy exigente: una incesante sucesión de acontecimientos inquieta al mundo. En este contexto, la reflexión y el análisis crítico son más necesarios que nunca.
Eso es lo que requiere de ti el comentario crítico de la PAU: que nos ofrezcas tu visión de cómo deben ser las cosas, confrontando tus ideas con las de la autora o autor del artículo propuesto.
Hoy veremos cómo crear un comentario crítico siguiendo tres sencillos pasos. Practícalos una y otra vez, activando las recomendaciones que hacemos para cada uno de ellos. Esa la forma de poder realizar el comentario en el poco tiempo del que dispondrás.
Frágiles, no perfectos
CÉSAR CASAL
Ahora que algunos pretenden que compitamos con la inteligencia artificial, no que la IA nos sirva de asistente, se hace más necesario que nunca reivindicar nuestra condición de frágiles. Somos humanos porque somos falibles. No somos perfectos. Hay un libro maravilloso, «Maestros antiguos», de Thomas Bernhard, que explica que las grandes obras de arte lo son por sus errores. Cuando creemos que los genios son superiores y no se equivocan, demostramos que no tenemos ni idea. «Casablanca» quedó en el cine por sus fallos y sus improvisaciones. Bernhard fue despreciado y no recibió el Nobel. La Academia Sueca ha intentado corregir su pena entregándole el premio hasta a tres autores que son versiones pálidas de Bernhard (Elfriede Jelinek, Herta Müller y, el de este año, László Krasznahorkai). No reparan la herida. El austríaco Bernhard, aunque nacido en los Países Bajos, pensaba que la perfección y el todo no representan la realidad. Defendía que el hombre lo es por sus derrotas. Y que era precisamente la herida la que mejor conducía a un arte que solo es auténtico cuando no es capaz de alcanzar la humana aspiración de completar el universo.
No somos robots. No lo seremos nunca. El mundo era mejor cuando no había dos cafés iguales. Cuando los cafés no eran de cápsulas. Bernhard parece que repite mucho. Lo hace a propósito. Su estilo es un estribillo que no descansa. Es su manera de remarcar que la verdad siempre es parcial, que no hay absolutos. Benditos amagos de repeticiones. De las presuntas repeticiones llegan las variaciones; y de las variaciones, la realidad fragmentaria, que es lo único auténtico. La felicidad son segundos, instantes, o no sería felicidad. Uno de los personajes de «Maestros antiguos» va a ver el mismo cuadro de Tintoretto todos los días a un museo de Viena. El famoso «Hombre con barba blanca». Nunca lo ve completo. Eso es la belleza. Descubre los errores, la mano del pintor que se equivoca. Ahí reside su grandeza, esa mirada que nunca es la misma. No somos copias. Tenemos un alma que sufre. También los artistas. Beethoven se equivocaba. Goya se equivocaba. Es lo que intenta explicarnos Bernhard. El que cree que lo tiene todo, que lo comprende todo, no tiene nada, no comprende nada. Hay que repetir las palabras hasta que tropezamos. Hay que tropezar para levantarse. El papa visto de cerca es un humano más. Y esa sí que es su auténtica grandeza. Cada vez nos sentimos peor por culpa del espejo de las redes sociales. Es justo lo contrario. Hay que exhibir los fallos, las fallas que demuestran que podemos ser volcanes, si deseamos. La IA imita, con un nivel que aporta mucho, pero el que la usa es un humano. Nunca reflejará el temblor del pincel. Querrá hacerlo, pero no podrá. La errata define más que el acierto programado. La salud mental de nuestros jóvenes se derrumba. Debemos explicarles que los humanos vienen de la derrota. El dolor forma parte de las vidas. A veces, les da sentido. Los filtros de las aplicaciones exhiben una perfección y una totalidad que no es propia de los hombres. Lean más a Bernhard, que no dejó cabeza sobre los hombros ni sobre los hombres, solo para recordarnos que todos, él incluido, somos títeres. Hay que reírse más de uno mismo y competir menos. Y que mañana nos toque el gordo más deseado.
1. LOS TRES PASOS DEL COMENTARIO CRÍTICO
1. Inventio: antes de empezar a escribir, reflexiona. No dispones de mucho tiempo, pero de la calidad y originalidad de tus ideas depende la mayor parte de la nota. Conseguirás hasta 1,5 puntos por convencernos, utilizando argumentos y contraargumentos, de tu acuerdo o desacuerdo con la autora o autor.
2. Dispositio: Antes de escribir organiza tus ideas en introducción, desarrollo y conclusión. Recuerda que la extensión de tu comentario debe estar entre 30 y 40 líneas. De la estructura dependen 0,5 puntos.
3. Elocutio: la sencillez y personalidad de tu estilo serán premiadas con 0,5 puntos.
2. INVENTIO: ENCUENTRA TU OPINIÓN
Antes de escribir, hazte estos tres tipos de preguntas:
1. ¿Qué opinas sobre la tesis?
Valora si el autor o autora quiere convencernos en su propio beneficio o en beneficio de la sociedad. ¿Estás de acuerdo con la tesis? ¿Tienes una visión diferente?
2. ¿Qué te parecen los argumentos?
Examina la validez de cada argumento. ¿Se basa en datos ciertos y en fuentes creíbles? ¿Son argumentos suficientes? ¿Detectas argumentos falsos? ¿Podrías aportar contraargumentos?
3. ¿A qué te recuerda todo esto?
Enriquecerás tu reflexión si relacionas las ideas del artículo con tus conocimientos. Encuentra ejemplos originales que ilustren tus razonamientos, establece comparaciones con casos similares, y ofrece nuevos datos.
Leer la prensa con frecuencia te nutrirá de nuevas ideas.
EJEMPLO:
VALORA LA TESIS:
César Casal quiere convencernos de que exhibamos nuestra fragilidad y nuestros errores, en contra de la tendencia social a la jactancia.
¿Te convence esta tesis? ¿Crees que es bueno mostrar nuestra vulnerabilidad? ¿Crees cuanto más duro es el mundo más debemos mostrarnos falibles? ¿Crees que el error nos humaniza?
VALORA LOS ARGUMENTOS:
El autor emplea el arte como demostración de que lo imperfecto es lo definitorio de ser humano.
¿Qué opinas sobre este argumento? ¿Crees que es válido? ¿Podrías aportar un contraargumento? ¿Cómo valoras los demás argumentos?
RECUERDA Y RELACIONA:
¿Conoces ejemplos en los que la exhibición de la fragilidad resulte beneficiosa? ¿Conoces casos en los que la derrota y el dolor supongan un aprendizaje? ¿Puedes relacionar hechos de la actualidad con estas reflexiones?
3. DISPOSITIO: ESTRUCTURA TUS IDEAS
Distribuye las ideas en tres partes:
1. Introducción: (5-10 líneas):
Aborda el tema y la tesis defendida en el artículo. Presenta tu posición al respecto.
2. Desarrollo: (20-30 líneas):
Analiza cada uno de los argumentos del autor. Valora su validez y consistencia. Presenta tus contraargumentos.
Relaciona las ideas del artículo con tus propios conocimientos.
3. Conclusión (5-10 líneas):
Realiza un balance de todos los razonamientos que has desarrollado y que has contrastado, a favor o en contra, con los del autor o autora. Concrétalos en dos o tres frases que condensen, de manera razonada, tu opinión. Puedes incluso proponer medidas alternativas a las que ofrece el artículo
EJEMPLO
INTRODUCCIÓN
Manifestaré que mi posición coincide con la de César Casal: tanto en el arte como en la vida la exhibición de la fortaleza y de la perfección nos aleja de nuestra esencia. Utilizaré un ejemplo de la historia de la fotografía.
DESARROLLO
Escribiré tres párrafos:
- En primero abundaré en uno de los argumentos del autor: la verdad nace, en el arte, de la imperfección y del dolor.
- En el segundo matizaré una de las afirmaciones de César Casal: la exhibición del dolor también se utiliza en redes sociales, pero quizá con fines no del todo honestos.
- En el tercero relacionaré las reflexiones del autor con la actualidad política.
CONCLUSIÓN
Conectaré con la introducción, refiriéndome nuevamente a la fotografía.
4. ELOCUTIO: CUIDA TU ESTILO
Ahora sí: ya podemos lanzarnos a escribir son seguridad, teniendo en cuenta lo siguiente:
1. Sencillez y personalidad
Evita tópicos y frases de relleno. Utiliza verbos de pensamiento para referirte a lo que piensas o sientes. Demuestra riqueza expresiva. Implica a las potenciales lectoras y lectores de tu argumentación.
2. Usa marcadores del discurso
Para ordenar la información (en primer lugar, por una parte, finalmente…), para contraargumentar (por el contrario, sin embargo, en cambio…), para introducir ejemplos (por ejemplo, en concreto…) y para recapitular (en conclusión, en resumen…).
RECOMENDACIÓN
- No te pongas a escribir sin más: encuentra ideas y organízalas. Nada peor que un texto bien escrito, pero vacío de contenido.
- Haznos disfrutar de una experiencia de lectura profunda y original. Ofrécenos una visión propia con palabras diferentes, personales, propias, significativas. Huye de tópicos.
- Colecciona artículos de opinión: escoge aquellos que replanteen tu visión del mundo, los que contengan las ideas más desafiantes, los que manifiesten una voz propia, un estilo personal y una profundidad accesible. Léelos, reléelos e imítalos.
EJEMPLO DE COMENTARIO CRÍTICO
Saber que la fotografía de carrete vuelve a ponerse de moda me produjo un reconfortante desconcierto. ¿Cómo es posible que en la época de las fotos digitales impecables, fabricadas para mostrarnos en redes sociales, haya personas que se decantan por la tosquedad de lo analógico? Más allá del fulgor de las tendencias, el encanto de una foto química podría residir en su conexión con nuestra esencia como humanos, que César Casal sabe concretar: la belleza emana del defecto; la felicidad, del dolor; el arte, de la derrota. Procede, por tanto, mostrar lo que, paradójicamente, nos hace fuertes.
Defecto, dolor y derrota confluyen en la experiencia artística que es indistinguible de la vida. Ello justifica que César Casal acuda a la literatura, a la pintura y al cine para explorar la vulnerabilidad que emerge de plumas y pinceles. Aceptemos que los sofisticados vídeos y las impresionantes fotografías generadas con inteligencia artificial sean arte. ¿Cuántas de esas «obras de arte» nos conmueven y se instalan en nuestra memoria? No lo consiguen, pues su superficialidad oculta el conocimiento secreto que proporciona la derrota. Por otra parte, la sobreabundancia de ese tipo de productos puede atrofiar nuestros códigos éticos y estéticos. Si preferimos una forma vaciada de fondo desactivaremos el principal poder del arte: exhibir nuestra fragilidad, es decir, nuestra humanidad.
Lamentablemente, en redes sociales la exhibición de la fragilidad se ha convertido en una suerte de mercadeo con el propio dolor. El análisis de César Casal resultaría más completo si considerase esa tendencia creciente: no es difícil encontrar vídeos con llantos de influencers que sirven, no para profundizar en el autoconocimiento, sino para concitar la compasión de los followers y estimular sus comentarios de apoyo. Construirse desde dentro es una tarea compleja que no debe ser confundida con la exhibición de la privacidad.
No escasean los alardes de fortaleza y perfección protagonizados por varios líderes políticos mundiales. Todo empezó con las palabras: no admitir nunca errores, no pedir nunca disculpas, no admitir nunca cualidades en el adversario. Siguió con las actitudes: la vanidad, la hostilidad, la agresividad. Estamos ya en los hechos: la violencia, la invasión, la guerra. El llamamiento de César Casal es más urgente y necesario que nunca. Si la clase política le da la vuelta a las palabras volverá a ser escuchada.
Las fotos de carrete a veces no salen. A veces están mal enfocadas. A veces están mal compuestas. Son imperfectas, frágiles, humanas. Muestran lo que hay, con modestia y humildad. Por eso las recuerdo todas.