Escándalo por los desnudos que genera Grok, la IA de Elon Musk

ESCUELA

Una mujer brasileña muestra una de las fotos de ella que hicieron con Grok
Una mujer brasileña muestra una de las fotos de ella que hicieron con Grok Tita Barros | Reuters

Piden su prohibición o cierre ante la falta de límites

16 ene 2026 . Actualizado a las 10:58 h.

La inteligencia artificial se ha convertido en una tecnología muy popular. Hace apenas tres años que conocimos la existencia de ChatGPT y sus rivales, pero ya los usamos manera masiva. Para conseguir información, para pedirles consejos (una maniobra siempre arriesgada). Y para que nos ayuden a editar y crear imágenes o vídeos a partir de nuestras descripciones de voz o texto.

Los chatbots de IA son herramientas muy potentes. Necesitan frenos, límites éticos y técnicos, para que no se puedan utilizar para crear contenido dañino, pero no todos tienen las mismas barreras de protección. Algunos presumen de no tenerlas, como Grok, el asistente creado por Elon Musk que está disponible en la red social X y que sirve de motor a su alternativa a la Wikipedia, la Grokipedia, una plataforma llena de desinformación en la que incluso se cuestiona el Holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial.

Vinicius enjaulado

Con Grok se hicieron fotos del propio Musk vestido de nazi. De Lamine Yamal con seis dedos atracando a una mujer mayor. Y de Vinicius Júnior enjaulado con animales. Si no se generaba un gran alboroto, la red social no hacía nada para retirarlas.

La controversia alrededor de este chatbot se desbordó con el cambio de año. Se produjo una avalancha de denuncias de mujeres. Decían que suscriptores de X habían usado Grok para generar imágenes de ellas en ropa interior o en bikini. Y que la IA no hacía distinciones: actuaba también con fotos de menores. Las quejas llegaron acompañadas de peticiones de Gobiernos como el del Reino Unido o el de España para restringir el servicio.

Elon Musk en bikini

Musk respondió a su manera: provocando, publicando una foto suya en bikini e invocando a la libertad de expresión. Pero días después hizo una pequeña enmienda: limitó el uso del editor de imágenes a los usuarios de pago. Según el empresario, así se podrían identificar a las personas que crearan «contenido ilegal». Ni la medida insuficiente (no evitar que se hagan nuevas imágenes pornográficas) ni la explicación convencieron a los críticos.

El escándalo siguió creciendo. Varios países bloquearon el uso de Grok. La Comisión Europea, que considera lo ocurrido como «ilegal, espantoso y asqueroso», abrió una investigación. En España la Agencia de Protección de Datos recordó que publicar imágenes de terceros puede tener consecuencias, incluso penales.