La revolución de lo nano

Patricia Barciela

ESCUELA

ministerio de ciencia argentino

El objetivo es diseñar estructuras minúsculas y, a partir de ellas, estructuras mayores

15 ene 2014 . Actualizado a las 12:22 h.

En las últimas décadas, una ciencia interdisciplinar emergió con fuerza desde la física, la química, la biología, la medicina y los nuevos materiales. Es la nanotecnología. No es nuevo que la tecnología intente miniaturizar las estructuras, obteniendo trozos de diminutos objetos a partir de un bloque mayor de un material determinado. Sin embargo, la nanotecnología utiliza una técnica completamente diferente: se exploran mecanismos y fenómenos y se aplican con la tecnología actual para crear sistemas completamente nuevos. El objetivo: diseñar estructuras minúsculas a escala nanométrica desde el principio y, a partir de ellas, crear a su vez estructuras mayores.

Es un proceso que va de lo pequeño a lo mayor. Un camino que la naturaleza nos ha mostrado una y otra vez a lo largo de miles de años. Así es como, con el tiempo, los aminoácidos, los microbios y los animales unicelulares evolucionaron. Y como surgieron las proteínas, las células, los seres con múltiples células. Un proceso que necesitó varios miles de millones de años, desde aquel caldo primitivo en la Tierra.

El prefijo nano significa ?minúsculo?. Un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro. La naturaleza ha creado nanopartículas desde siempre. Por ejemplo, en los volcanes, en la erosión que provoca el mar, en las tormentas de arena, en el polen que vuela y en las cenizas de los bosques que arden. También se originan nanopartículas en la industria, como cuando generamos energía en las centrales eléctricas, en la construcción o en la combustión de los combustibles fósiles.

Entonces, ¿siempre ha existido la nanotecnología? En realidad no, porque la nanotecnología trabaja con tamaños de partículas muchísimo más pequeños, que van desde el tamaño de un átomo aislado hasta un tamaño de 100 nanómetros. Podría decirse que se trabaja a nanoescala, un rango que iría de 1 a 100 nanómetros. En esos tamaños tan pequeños las cosas suceden de manera diferente. Manipulando la forma y el tamaño a escala nanométrica, los científicos producen una gran variedad de aplicaciones que se benefician de las propiedades que ofrecen estos tamaños. Hoy en día, miles de investigadores en todo el mundo analizan los beneficios aportados por las nanotecnologías con la producción de nuevas estructuras, dispositivos y sistemas.

Grafeno

Hace casi una década que se descubrió. Flexible, transparente y extremadamente resistente, el grafeno inicia su andadura fuera de los laboratorios. Con un átomo de grosor, es muy posible que en tan solo unos años esté presente en nuestras vidas como lo está el plástico en la actualidad.

Conduce la electricidad como ningún otro metal conocido. Por todo ello, permitirá el desarrollo de una nueva generación de dispositivos ultrafinos, plegables y hasta enrollables. Además, las baterías serán muchos más duraderas y de recarga rápida. Algunos científicos creen que en unos seis años el periódico electrónico enrollable podría estar entre nosotros. Otros, que podremos empapelar las paredes de casa o cubrir el escritorio con una especie de papel electrónico que permitirá activar dispositivos inalámbricos cuando los toquemos.

Actividades:

Científico virtual - ¿Quieres ser un nanocientífico? Construye una nariz electrónica en este laboratorio virtual: http://bit.ly/1iV21sd

Nanomundo - Para saber más sobre nanociencia y nanotecnología, asómate a este vídeo del portal NanoYou, en el que descubrirás los secretos del nanomundo: http://vimeo.com/9068558

De cine - «Un chico y su átomo» es la película más pequeña del mundo. Este video animado de la compañía IBM fue creado con un microscopio diseñado por el Nobel de Física Heinrich Rohrer. En el vídeo puede verse el movimiento de los átomos aumentados 100 millones de veces: http://www.youtube.com/watch?v=iajB4cRA-IE