Feijoo vuelve a marcar la línea en Génova: la clave está en el centro

Francisco Balado Fontenla
fran balado MADRID / LA VOZ

ELECCIONES 2016

Paco Rodríguez

Pablo Casado se siente legitimado para seguir al frente del partido y asume el compromiso de liderar la unión de todo el centroderecha

28 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Era el barón más esperado y no se hizo rogar. Alberto Núñez Feijoo fue uno de los primeros en llegar a Génova 13 para participar en el comité ejecutivo junto al resto de los altos cargos del partido. Debido a sus compromisos en el Parlamento autonómico, Feijoo había fallado a la última cita, coincidiendo con la resaca de las generales, aunque eso no le privó entonces de marcar a la dirección la línea a seguir con unas declaraciones desde O Hórreo, a 600 kilómetros de la capital, en las que llamaba a «ensanchar» las bases y abandonar la derechización emprendida por Casado desde que este se hizo con las riendas del PP, un recado del que el presidente popular dijo haber tomado buena nota. Así, a su llegada ayer a la calle Génova, Feijoo reivindicó que en esta ocasión las cosas habían ido algo mejor gracias a esa estrategia de no perder de vista el centro. «El PP ha entendido el mensaje de las generales. Es verdad que no hemos tenido tiempo, pero hemos ensanchado el partido durante estas últimas tres semanas, y hoy el PP tiene mejor resultado que en las generales. Eso acredita que debemos seguir insistiendo y persistiendo en el centro y en el centroderecha, que es la ideología de nuestro partido», remarcó.

No obstante, Feijoo hizo hincapié en que todavía están muy lejos del triunfo, a su entender, el único resultado al que deben aspirar. «Tenemos que seguir trabajando, porque el PP sale a ganar, y no hemos ganado», advirtió. Feijoo concedió crédito a Pablo Casado, que el domingo a primera hora de la noche llegó a temer por su cargo. «El presidente del partido está elegido hace un año. Sigue siendo el presidente del partido. Y las elecciones de ayer, a pesar de que nos gustarían otras, pues han sido mejores que las generales», dijo, insistiendo en esa necesidad de dominar el centro del tablero político como la única vía para alcanzar el triunfo.

Feijoo aprovechó para sacar pecho de sus resultados en Galicia, uno de los pocos territorios en los que los populares han obtenido más papeletas que los socialistas: «Volvemos outra vez a ser o partido maioritario na comunidade autónoma; no contexto nacional é un resultado francamente apreciable e positivo». Feijoo reivindicó el hecho de cómo el noroeste se ha convertido en un castillo inexpugnable para Abascal y Rivera: «De una de las cosas de las que estoy más satisfecho en Galicia es de que Vox ha sido un partido absolutamente testimonial: tenía 85.000 votos en las generales y ha pasado a 9.000; y Cs también, se ha convertido en testimonial».