Feijoo vuelve a marcar la línea en Génova: la clave está en el centro

Pablo Casado se siente legitimado para seguir al frente del partido y asume el compromiso de liderar la unión de todo el centroderecha


madrid / la voz

Era el barón más esperado y no se hizo rogar. Alberto Núñez Feijoo fue uno de los primeros en llegar a Génova 13 para participar en el comité ejecutivo junto al resto de los altos cargos del partido. Debido a sus compromisos en el Parlamento autonómico, Feijoo había fallado a la última cita, coincidiendo con la resaca de las generales, aunque eso no le privó entonces de marcar a la dirección la línea a seguir con unas declaraciones desde O Hórreo, a 600 kilómetros de la capital, en las que llamaba a «ensanchar» las bases y abandonar la derechización emprendida por Casado desde que este se hizo con las riendas del PP, un recado del que el presidente popular dijo haber tomado buena nota. Así, a su llegada ayer a la calle Génova, Feijoo reivindicó que en esta ocasión las cosas habían ido algo mejor gracias a esa estrategia de no perder de vista el centro. «El PP ha entendido el mensaje de las generales. Es verdad que no hemos tenido tiempo, pero hemos ensanchado el partido durante estas últimas tres semanas, y hoy el PP tiene mejor resultado que en las generales. Eso acredita que debemos seguir insistiendo y persistiendo en el centro y en el centroderecha, que es la ideología de nuestro partido», remarcó.

No obstante, Feijoo hizo hincapié en que todavía están muy lejos del triunfo, a su entender, el único resultado al que deben aspirar. «Tenemos que seguir trabajando, porque el PP sale a ganar, y no hemos ganado», advirtió. Feijoo concedió crédito a Pablo Casado, que el domingo a primera hora de la noche llegó a temer por su cargo. «El presidente del partido está elegido hace un año. Sigue siendo el presidente del partido. Y las elecciones de ayer, a pesar de que nos gustarían otras, pues han sido mejores que las generales», dijo, insistiendo en esa necesidad de dominar el centro del tablero político como la única vía para alcanzar el triunfo.

Feijoo aprovechó para sacar pecho de sus resultados en Galicia, uno de los pocos territorios en los que los populares han obtenido más papeletas que los socialistas: «Volvemos outra vez a ser o partido maioritario na comunidade autónoma; no contexto nacional é un resultado francamente apreciable e positivo». Feijoo reivindicó el hecho de cómo el noroeste se ha convertido en un castillo inexpugnable para Abascal y Rivera: «De una de las cosas de las que estoy más satisfecho en Galicia es de que Vox ha sido un partido absolutamente testimonial: tenía 85.000 votos en las generales y ha pasado a 9.000; y Cs también, se ha convertido en testimonial».

Como en la última ocasión, Feijoo trazó una línea a la que de inmediato se sumaron buena parte de los barones que, a cuentagotas, iban apareciendo por Génova: el andaluz Moreno Bonilla, el canario Asier Antona, el vasco Alfonso Alonso o el extremeño Monago fueron solo algunos de los que cerraron filas con Feijoo y explicaron la mejora en las urnas con el regreso al centro emprendido por la dirección del partido.

El que no coincidió con esta lectura fue Pablo Casado, que tras el cónclave popular rechazó haber decretado un cambio de rumbo tras las generales. «Niego la mayor: el PP ha estado donde ha estado siempre», dijo, pregonando la naturaleza «centrista, reformista y liberal» del PP.

El discurso de ayer de Casado distó mucho del tímido mea culpa que entonó tras el 28A. Entonces se atrevió a referirse por primera ocasión a Vox como una fuerza de «ultraderecha», mientras ayer lo evitó por completo, limitándose a ubicarla como una fuerza «a la derecha del PP», quizá porque los de Abascal serán llave en varios territorios.

Salvado en el último momento

Envalentonado tras haber salvado su pescuezo, que corrió peligro durante buena parte de la noche electoral y que solo vio a salvo tras confirmarse la defensa de la Comunidad de Madrid, «la joya de la corona», defendió su legitimidad para continuar en la presidencia. «Somos el único partido que hemos crecido respecto al mes pasado. Ha empezado la remontada. Hoy empieza todo», dijo exultante tras haber logrado el espaldarazo «de las direcciones autonómicas y provinciales».

Casado incluso se atrevió a garantizar que las campañas apenas habían variado, y que tanto ayer como hoy todos los populares habían remado en la misma dirección: «El partido ha tocado la misma partitura, y yo he intentado ser un director de orquesta que ha dado pie a los solistas».

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