Madrid | La Voz

«Si se repitieran las elecciones, que yo creo que sería una mala solución, yo desde luego quiero ser el candidato del PP y he recibido un apoyo muy importante en el último comité ejecutivo del partido». Mariano Rajoy quiso zanjar ayer las especulaciones sobre un posible cambio de cabeza de cartel en el partido en caso de que hubiera que llamar de nuevo a las urnas si nadie consigue apoyos suficientes para ser investido como presidente del Gobierno. Hace solo una semana, rechazó contestar a esa misma pregunta por considerar que no era el momento de plantearse esa posibilidad. Pero, desde entonces, ha comprobado que la repetición de los comicios es una opción más que probable, y también que empieza a cuestionarse su idoneidad para ser de nuevo el cabeza de cartel. El comité ejecutivo del PP le dio su apoyo para tratar de formar Gobierno, pero la cuestión de quién debe ser el candidato si se repiten las elecciones no se abordó.

El presidente en funciones compareció en la Moncloa para dar cuenta de la ronda de contactos políticos que ha mantenido para tratar de formar Gobierno. Y, a pesar de no haber sumado apoyos y de contar por tanto solo con los 123 votos del PP, insistió en que su intención es formar un Gobierno de «amplio espectro» con «una mayoría estable para toda la legislatura». El líder del PP no ve posibilidades reales de que Pedro Sánchez logre formar una mayoría suficiente para alcanzar la Moncloa. «No veo ninguna alternativa al planteamiento que he hecho yo», señaló. En todo caso, indicó que un Gobierno formado por una multitud de partidos de izquierda y nacionalistas «no es lo mejor» para España y «no generaría confianza, ni aquí ni fuera de aquí, ni respondería a los intereses generales de los españoles».

Repitió su tesis de que, a pesar de la fragmentación del Parlamento, los partidos que defienden la Constitución y la unidad de España, en referencia al PP, PSOE y Ciudadanos, forman una amplia mayoría que suma dos tercios de la cámara. Y a ellos dirigió de nuevo su oferta para formar un Gobierno, «con amplio apoyo parlamentario, capaz de gobernar y de generar confianza dentro y fuera de España y que dé estabilidad y certidumbre». Algo que, según dijo, es «lo que más y mejor se ajusta a lo que han dicho los españoles en las urnas y al interés general»

Rajoy no descartó que en el Gobierno de coalición que plantea hubiera ministros socialistas y de Ciudadanos. «Eso son los detalles. Habría que hablarlo», respondió al ser preguntado. Y tampoco mostró preferencia alguna entre formar un Gobierno de gran coalición con el PSOE o uno tripartito en el que se incluyera a Ciudadanos.

Presidencia del Congreso

Lo que el líder del PP tiene claro es que en ningún caso accederá a presentar a la investidura a otro candidato que no sea él. «Ese asunto no está siquiera planteado», dijo. «Mi intención es presentarme al debate de investidura, y luego ya veremos los acontecimientos que se produzcan», aclaró. El Gobierno y el PP están convencidos, y más después de ver la división existente en el PSOE en torno al liderazgo de Pedro Sánchez, de que a pesar de la rotunda negativa actual todavía es posible que los socialistas se avengan a algún tipo de acuerdo que pase porque el PSOE se abstenga para permitir que el PP gobierne o llegar a un pacto de Gobierno.

Declinó eso sí, pronunciarse sobre la situación interna de los socialistas y valorar si la presión de algunos barones acabará impidiendo que Pedro Sánchez inicie un diálogo con Podemos para poder gobernar. «Lo que tenga que hacer el PSOE lo decidirá el PSOE, sin que yo tenga que decir una palabra sobre eso», señaló. Respecto a las negociaciones para designar al presidente del Congreso, defendió que debe ser, como siempre ha sido, un miembro del partido más votado. Y juzgó poco razonable que el PSOE quiera hacerse con ese puesto y con la presidencia del Gobierno con solo 90 escaños.

El presidente tacha la situación en Cataluña de «espectáculo lamentable»

«Espectáculo lamentable y muy triste». Así calificó Mariano Rajoy el proceso que se está viviendo en Cataluña para la investidura de Artur Mas como presidente de la Generalitat. A su juicio, que se llegara a conformar un Gobierno con el apoyo de la CUP sería «un desastre». Por eso, abogó por buscar otras fórmulas que permitan investir a algún candidato catalán sin necesidad de buscar el apoyo del partido anticapitalista y antisistema. En caso contrario, lo mejor sería repetir las elecciones, señaló Rajoy, que recordó que ya hay dirigentes de CDC que abogan por llamar de nuevo a las urnas a los catalanes. «Los ciudadanos contemplan perplejos lo que está sucediendo. Ese gobierno no va a parte alguna», señaló sobre las negociaciones entre CDC y la CUP, que mantiene en vilo a Artur Mas desde hace tres meses con su negativa a investirle como presidente.

El jefe del Ejecutivo en funciones explicó que no piensa modificar su posición respecto al desafío soberanista y defendió que lo único que cabe plantear es el cumplimiento de la ley. «Quien debe rectificar es quien tiene que hacerlo, quien ha generado esa situación es quien debe dar un paso atrás», señaló. Reconoció que no tiene pensado incluir a CDC ni a ningún otro partido independentista en la ronda de contactos que está manteniendo tras las elecciones porque, según dijo, carecería de sentido que pidiera su apoyo a quienes quieren romper España.

Crecimiento del 3,2 %

Durante su comparecencia, Rajoy presumió de que «por suerte» España ya cuenta con unos Presupuestos para el 2016 y gracias a ello dispone de unas «bases sólidas sobre las que trabajar». El presidente rebajó del 3,3 % al 3,2 % el crecimiento del PIB estimado para el 2015, pero señaló que «si no nos confundimos y creamos un gobierno que genere estabilidad, vamos a tener una etapa con cuatro años por delante muy positivos».

En Sanxenxo para las uvas de Fin de Año

Rajoy ya está en Sanxenxo. El presidente llegó ayer por la tarde a su apartamento en el paseo de Silgar, en pleno centro urbano de la villa turística, y donde tiene previsto disfrutar de unos días de descanso tras el ajetreo político electoral. Rajoy se dejó ver a pie, acompañado por su mujer y sus dos hijos, con los que recorrió el paseo y también el puerto deportivo, donde se acercó al club náutico. Rajoy tiene previsto tomar las uvas en Sanxenxo y regresar a Madrid en los primeros días de enero. foto capotillo

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Rajoy quiere repetir si hay nuevas elecciones