Correos advirtió en mayo al Gobierno de que no podría repartir todas las papeletas

Carlos Punzón
carlos punzón VIGO / LA VOZ

ELECCIONES 2020

CAPOTILLO

Indicó que a diversos países no llegaría en plazo, y a otros le sería imposible entregar los sobres

16 jul 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El caos generado con el sufragio emigrante al no poder votar miles de gallegos y vascos residentes en el extranjero fue intuido desde Correos en mayo, cuando se prorrogó por cuarta vez el estado de alarma frente al coronavirus. La decisión del Gobierno de que esa restricción de movimientos no supondría obstáculo alguno a la puesta en marcha de elecciones autonómicas, hizo que el servicio postal alertase de que los comicios no podrían contar con el envío completo de la documentación electoral y las papeletas a los electores residentes en otros países.

La Voz ha tenido acceso a una carta que el presidente de Correos remitió el 12 de mayo con dicha advertencia a la Junta Electoral Central, que a su vez la trasladó a la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, al ser el Ejecutivo el responsable del servicio público de correos. La misiva se envió también al vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y al consejero de Seguridad vasco.

En dicha carta, el máximo responsable de Correos, Juan Manuel Serrano, subraya «las dificultades existentes actualmente en el transporte internacional derivadas del impacto de la pandemia», que tradujo en cancelaciones, reducciones de frecuencias y cierre de rutas aéreas. En la comunicación a la Junta Electoral y al Gobierno, Correos estimó que hasta finales de julio no se recobraría «cierta normalidad» en el transporte y que por lo tanto quedaría dificultado un reparto electoral. «Las eventualidades descritas, lógicamente pueden repercutir de manera relevante en los tiempos de tramitación de los envíos dirigidos a los electores CERA (residentes en el exterior) y ERTA (temporalmente ausentes), impidiendo su recepción en plazo hábil por los destinatarios». Correos incluso dice que esas dificultades podrían «hasta imposibilitar su curso y/o entrega en destino», de las papeletas y documentación, como ocurrió en toda Venezuela y Cuba, donde casi cuatro mil gallegos se inscribieron para votar.