Gonzalo Caballero: «En Galicia, o gobierna el PP o gobierna el PSOE, aquí no hay una mayoría nacionalista»

«Un voto puede decidir el futuro de Galicia, y el único útil es el que va al Partido Socialista», dice el candidato del PSdeG

El selfi del candidato. Caballero, junto a su equipo y el autobús inglés que está llevando por Galicia
El selfi del candidato. Caballero, junto a su equipo y el autobús inglés que está llevando por Galicia

REDACCIÓN / LA VOZ

Era un verso libre en el PSdeG en las elecciones del 2016, y hoy, convertido en su líder y candidato, es difícil encontrar un hueco libre en su agenda. En apenas diez días de campaña ha recibido al presidente del Gobierno, a dos vicepresidentas y a media docena de ministros. Después de esta charla se iba a recibir por segunda vez a Salvador Illa.

—¿Por qué tantos ministros? Parece que necesita apoyos de fuera...

—Yo no escondo las siglas. Estoy orgulloso de mi partido y del Gobierno de España. En Galicia hace falta un cambio hacia políticas de izquierda como las que ha hecho Pedro Sánchez, que ha protegido a 270.000 trabajadores con los ERTE, a los autónomos, ha creado un ingreso mínimo vital, ha defendido la sanidad pública y ha construido un escudo para que nadie se quede en la cuneta. El PP dejaba a los ciudadanos de lado y salvaba a los bancos. Feijoo se avergüenza de lo que son, pero es PP en vena.

—Esas medidas que usted cita las reivindica como suyas Galicia en Común...

—Yo estoy orgulloso de este gobierno progresista, que tiene en su núcleo al PSOE y que tiene al frente a un presidente socialista. Gracias a que esta crisis la gestiona el PSOE, y no el PP, la ciudadanía está más protegida.

—¿Por qué no ha venido la ministra de Industria a esta campaña, cuando han estado tantos otros? ¿Es por Alcoa?

—La ministra ha estrado reunida con Alcoa muchas veces, y estará en Galicia cuando yo presida la Xunta para firmar un gran acuerdo por la reindustrialización, para dar viabilidad a las empresas en dificultades. Ese compromiso lo conocen sectores como el naval, como saben en Barreras, y también los de Alcoa en A Coruña.

—¿No ha podido venir o no ha querido usted que venga?

—Ella sabe que puede venir a Galicia cuando quiera porque sabe hacer política industrial frente a la inacción de Feijoo ahora y antes de Rajoy, que convirtieron Galicia en un desierto industrial. Menos mal que llegó un gobierno socialista frente al desastre del PP.

—¿Les perjudica la disgregación de la izquierda, con nuevos actores?

—La mejor encuesta son las elecciones del 2019: fuimos la primera fuerza en las generales de abril, gobernamos concellos y diputaciones, y en las de noviembre las fuerzas progresistas sacamos el 55 % de los votos, con el PSdeG al frente. La derecha en Galicia quiere desgastar al Partido Socialista, porque conectamos con una mayoría social, e intenta trasladar esa idea de varias fuerzas, cuando el PP está dispuesto a pactar con Vox, que es posible que entre, y Feijoo dice que aceptaría ese apoyo. El voto útil para el progreso de Galicia es el del Partido Socialista.

—Eso no le gustará mucho a sus potenciales socios...

—Yo le pido el voto a todos los gallegos, también a los que votaron al PP. Feijoo está superado. Soy el cambio con garantías. Un voto puede decidir el futuro de Galicia, y el único útil es al Partido Socialista.

—¿Cree usted que va a entrar Vox en el Parlamento? ¿O le gustaría?

—Me espanta que la ultraderecha pueda ocupar espacios políticos en Galicia, y me espanta que el PP le haya hecho el juego. Me alarma ver a Abascal por Galicia.

—Abascal no habla mucho de usted, pero a Feijoo le llama nacionalista, republicano...

—Es teatro, el pacto está hecho.

—¿Lo sabe usted?

—Abascal ya ha dicho que pactaría con Feijoo, y Feijoo aplaude los acuerdos en Andalucía.

—¿Aceptaría un acuerdo con el PP si queda de tercera fuerza?

—Solo contemplo un gobierno socialista. Llamaré a Feijoo para tener acuerdos con él, si es que se queda en la oposición...

—¿Y ser conselleiro con una presidenta del BNG?

—Yo hago política real. Galicia no tiene una mayoría nacionalista. Respeto mucho a ese partido, pero hace ocho meses solo sacó 5.000 votos más que la ultraderecha. Cuando la derecha habla de varias cabezas en la izquierda lo que trata es de evitar una mayoría de progreso. En Galicia o gobierna el PP, o gobierna el PSOE.

«No estamos utilizando el caso de A Mariña para desgastar a Feijoo»

Era obvio que la pandemia del covid iba a determinar el desarrollo de la campaña. Pero no tanto que un rebrote, el de A Mariña, fuera a marcar una buena parte del mensaje del tramo final, con alcaldes socialistas y nacionalistas pidiendo la suspensión de los comicios.

—¿Usted comparte esa idea?

—Yo le pedí por carta y telefónicamente a Feijoo que comparezca en el Parlamento para explicar la situación en A Mariña. Se le ha ido de las manos, el sábado decía que el brote estaba controlado, y 24 horas después tuvo que aislar a 70.000 ciudadanos. Debe comparecer para poder tomar una decisión con todos los datos. Un confinamiento de 5 días es un apaño.

—¿Pero comparte la petición de suspender las elecciones?

—Comparto que plantear a mil ciudadanos en cuarentena que salgan a votar implica un nivel de riesgo que muestra que Feijoo no prioriza la defensa de la salud.

—¿Es seguro votar el domingo?

—[Silencio] Había un acuerdo para votar tras el estado de alarma y Feijoo rompió ese acuerdo. Hay que cumplir con todos los requisitos de seguridad, la Xunta tiene que garantizar la seguridad, y si se cumple todo, todos los ciudadanos tienen que ir a votar, aunque la situación en A Mariña sea excepcional. Hay hoy más contagiados allí que cuando Feijoo decretó la emergencia sanitaria.

—No parece el mismo contexto sanitario que en marzo...

—La situación ha desbordado a la Xunta, que no ha tomado medidas desde que tiene competencias. Los 5 días de confinamiento son una falta de seriedad, sin respaldo sanitario. La evolución del virus hay que verla, y por eso yo le pedí que primero hubiera una nueva normalidad plena, y luego las elecciones. Espero que la situación se normalice, y exigimos transparencia y priorice la salud.

—¿La oposición está utilizando este asunto para desgastar?

—En absoluto. Feijoo utilizó la pandemia para desgastar al Gobierno, igual que el PP, con un nivel de irresponsabilidad que inhabilita a ese partido para gobernar en España.

«Defiendo la educación pública, pero respeto la concertada, no está comprometida su viabilidad»

Sanchista declarado, no se prodiga Caballero en críticas al Gobierno central. De hecho, es prácticamente imposible dar con una. Pero recalca que si llega a la Xunta, su prioridad será «Galicia por encima de todo». «Yo ya he dado muestras de resistencia y de no dejarme influir por el aparato en el partido», dice.

—Vayamos al programa. ¿Qué hará usted con el impuesto de sucesiones?

—En ese impuesto es necesaria una armonización a nivel de todo el Estado. Y mientras eso no sucede, mantener los ingresos en Galicia, porque harán falta para los servicios públicos. Nuestra política fiscal no va contra las clases medias, los que tengan patrimonios millonarios sí tendrán que hacer un esfuerzo para salir de la crisis. La política fiscal es importante, sí, pero a los ciudadanos lo que les importa son los servicios públicos.

—Si les suben los impuestos igual sí les importa...

—Tenemos un planteamiento que se ajusta a los presupuestos. Xaquín Fernández Leiceaga tiene toda la memoria presentada.

—Después de Feijoo, Sánchez y Abascal es el cuarto nombre que cita. ¿Va a ser conselleiro?

—Será un fabuloso conselleiro de Facenda.

—¿Qué hará con la educación concertada?

—Yo defiendo la pública, pero respeto la concertada, y lo veré con el sector, pero no está comprometida su viabilidad, ni las nóminas de sus profesores. Lo que no haremos será tener guiños con los que segregan.

—¿Y con la universidad privada?

—Yo defiendo la pública. Ese proyecto no está bien planteado, y la propia entidad (Abanca) tendrá que reformularlo.

Illa llama a aglutinar el voto progresista en la «izquierda útil» de Gonzalo Caballero

Xosé Gago

El candidato del PSdeG, en compañía del ministro de Sanidad, se compromete a construir un nuevo hospital en A Coruña

«Illa, Illa, Illa, qué maravilla» le cantaron los militantes socialistas de A Coruña al ministro de Sanidad. «Es la bondad personificada», dijo una entusiasmada simpatizante a su marido, que dudaba si hacerse una foto con Salvador Illa. El ministro llegó a A Coruña para arropar al candidato socialista a la Xunta, Gonzalo Caballero, que le dejó margen para contemplar en detalle el entorno de la torre de Hércules, donde habían quedado.

La cita era a las seis de la tarde. Illa llegó casi en hora. Caballero, que lleva una «intensísima» actividad de campaña -ayer estuvo en Monforte, Vigo, Silleda, A Coruña y Verín-, 30 minutos después. El ministro esperó junto al punto de información de la Torre, en compañía de la alcaldesa, Inés Rey, que aprovechó para explicarle las medidas que ha tomado en materia de movilidad y control de aforo de las playas, que el titular de Sanidad destacó después como un «magnífico trabajo».

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