El rupturismo gallego camina más roto que nunca hacia las autonómicas

Susana Luaña Louzao
susana luaña SANTIAGO / LA VOZ

ELECCIONES 2020

La exdiputada Carolina Bescansa
La exdiputada Carolina Bescansa SANDRA ALONSO

Hasta seis listas a la izquierda del PSdeG podrían presentarse a las elecciones

12 dic 2019 . Actualizado a las 23:00 h.

Gonzalo Caballero sueña con el asalto a la Xunta descabalgando a Feijoo del Gobierno autonómico a través de una alianza de la izquierda gallega. No sería la primera vez. Pero será más difícil que en el 2005, cuando Pérez Touriño pactó con Anxo Quintana un bipartito PSdeG-BNG, porque es casi seguro que los socialistas tendrán que negociar con tres fuerzas a su izquierda -Galicia en Común, el BNG y En Marea-, pero podrían ser incluso más. Hasta seis, si finalmente Más País sale adelante y mantiene su presencia en Galicia y si Anova o algunas mareas locales deciden dar el salto a las autonómicas en Santiago y en A Coruña al margen de los que hasta ahora fueron sus socios. Xulio Ferreiro se lo piensa y a Martiño Noriega lo tientan.

Parecía que tras la ruptura de En Marea, que provocó la marcha de Luís Villares y los tres diputados que le son afines al grupo mixto, había llegado la paz al llamado espacio rupturista de izquierda gallego, pero no fue así. Algunas heridas siguen supurando y en otras simplemente se puso la venda a la espera del resultado de la repetición de las generales. Y ahora, con la calculadora en la mano y la cita autonómica en lontananza, las refriegas vuelven a salir a la luz y cuestionan la posibilidad de una alternativa unitaria para las autonómicas. Si los resultados suman, enterrarán el hacha de guerra para echar a Feijoo y alcanzar un pacto de Gobierno, pero la campaña se hará por separado.

Luís Villares
Luís Villares EN MAREA

Ya lo dijo Luís Villares en su análisis sobre los resultados del 10N. «A plurinacionalidade existe», subrayó en referencia a un Congreso cada vez más fragmentado. Y es posible que en el 2020 también haya un mayor reparto de colores en el Parlamento de Galicia, más parecido al hemiciclo del año 1981, con seis grupos políticos, que al de los años noventa y dos mil, con las tres fuerzas clásicas: PP, PSdeG y BNG.

La resaca del 10N ya dejó entrever algunas cosas. Parece claro que, aparte del BNG, también se van a presentar a las autonómicas Galicia en Común -con ese nombre o con el que pacten con sus posibles socios gallegos, si los mantienen- y En Marea. Gómez-Reino ya se postuló ante Gonzalo Caballero como tercera fuerza en Galicia imprescindible para el asalto a la Xunta, y Luís Villares aclaró que, aunque En Marea no se haya presentado a las generales, su intención «é ser relevantes e concorrer ás eleccións».

No está claro, en cambio, que vaya a hacerlo Más País. Carolina Bescansa no lo aclaró, y es de suponer que todo dependerá de cómo le vaya a la marca de Errejón y de la disponibilidad de su candidata en Galicia para seguir liderando ese espacio.

MARTIÑO NORIEGA
MARTIÑO NORIEGA SANDRA ALONSO

La dudas de los exalcaldes

Las incógnitas están en Anova y en las mareas municipales. El partido fundado por Beiras está dividido. La cúpula opta por mantener las alianzas con Podemos, si bien con el resquemor de no haber llegado a un acuerdo para concurrir juntos a las dos últimas citas estatales. Buena parte de las bases, en cambio, no quieren saber nada de la formación morada. Es posible que las dudas se despejen en la asamblea que la formación nacionalista tiene previsto convocar en breve.

En cuanto a las mareas, importan las figuras de sus líderes, todavía con capacidad para aglutinar apoyos pese a la debacle del 26M. Martiño Noriega, tras perder la alcaldía de Santiago, anunció que seguiría como concejal en la oposición al menos hasta final de año. El exregidor deshoja la margarita para decidir si continúa o si deja la política y vuelve a la medicina, pero sigue recibiendo presiones para que encabece una candidatura a las autonómicas.

ANGEL MANSO

En el caso de Xulio Ferreiro, sus comentarios en las redes sociales analizando los resultados del 10N desvelaron que él también se plantea el asalto a la Xunta. No tardará en saberse si esos movimientos llegan a buen puerto, si se quedan en el camino o si Gómez-Reino es capaz de neutralizarlos en aras de una candidatura conjunta y de esa tan traída y llevada «unidade popular», casi siempre desunida.