Feijoo celebra que el PP vuelva a ganar las elecciones en Galicia

El PSdeG se ve preparado para liderar el futuro de Galicia, Ciudadanos dilapida todo el respaldo de abril y el BNG celebra con euforia su vuelta al Congreso


SANTIAGO / LA VOZ

Con las autonómicas a la vuelta de la esquina, la repetición electoral de ayer no era una cita cualquiera en Galicia. Sobre todo después de lo ocurrido el pasado 28 de abril, cuando el PSOE, por vez primera vez en esta autonomía, logró desbancar al PPdeG en unas generales. Aquello hizo saltar todas alarmas en el PPdeG. Esa noche, un Feijoo cariacontecido atribuyó el retroceso, menor al registrado por el PP en el resto de España, a la división del voto de centroderecha. La de ayer, casi siete meses después, fue una comparecencia bien distinta.

«El PSOE ganó el 28-A, y ahora no; los gallegos conocen el compromiso de PP con Galicia, y la falta de compromiso del PSOE; hemos conseguido darle la vuelta al marcador», destacó el presidente de los populares gallegos.

Empatados a diez diputados con el PSOE, los populares recuperan en Galicia un escaño para el Congreso, hasta sumar diez, y vuelven a ser la fuerza más votada en la comunidad a menos de un año para las elecciones autonómicas, aunque sea por un estrecho margen. Los socialistas sacaron a los populares el pasado mes de abril en Galicia algo más de 77.000 votos, pero ahora el PP aventaja al PSOE en esta comunidad en algo más de once mil, lo que Feijoo atribuyó ayer a la imagen de estabilidad y buen gobierno proyectada por el PPdeG.

Feijoo, en su comparecencia, destacó que en porcentaje de voto, los populares gallegos crecen casi cinco puntos y quedan ligeramente por encima del PSOE. En línea con lo expresado por Pablo Casado, el presidente de los populares gallegos sostuvo que la noche electoral deja un buen resultado para el PP y un mal balance para la estabilidad de España, por culpa de Sánchez, al que llamó a hacer una profunda reflexión por haber abocado a unas segundas elecciones que dejan un escenario de mayor incertidumbre. «No ha tenido un mensaje proporcionado para el resultado que ha obtenido esta noche», reprochó.

El presidente del PPdeG lamentó que la división del centroderecha haya vuelto a penalizar a su partido, aunque en menor medida que el pasado 28 de abril. Y advirtió de que si todos los votos hubiesen ido al PP como alternativa de centro, el escenario sobre la gobernabilidad de España sería otro.

Sobre el panorama que se abre en Galicia, el presidente de los populares gallegos insistió en que este resultado da confianza a su organización y anunció que el PPdeG seguirá blindando el gasto social y la estabilidad presupuestaria, en un contexto en el que se avecinan tensiones. «En Galicia haberá estabilidade, e imos seguir gobernando para todos os galegos», dijo Feijoo, quien añadió que mantiene sus expectativas intactas de cara a las próximas autonómicas, pese a un escenario cambiante.Tal y como sucedió el pasado 28 de abril, Feijoo compareció tarde, de los últimos, después de que lo hiciera Pablo Casado en Madrid. El presidente del PPdeG llegó a la sede del partido en Santiago pasadas las nueve de la noche, donde le aguardaba su equipo, con Miguel Tellado, secretario general, y Alberto Pazos, responsable de organización, entre otros cargos. A diferencia de los comicios de abril, cuando los rostros transmitían cierta tristeza, ayer había caras de mayor satisfacción, tras lograr casi 490.000 votos, casi 50.000 más que en las pasadas elecciones.

Feijoo compareció ayer mucho más acompañado que en abril, con el portavoz del PP en el Parlamento gallego, Pedro Puy; y la número uno del partido en A Coruña, Marta González Vázquez, además de la conselleira de Política Social.

El PSdeG se ve preparado «para liderar o futuro de Galicia»

Galicia aporta en las elecciones de ayer más diputados a la izquierda y menos a la derecha, por lo que «está na vangarda do apoio a un goberno progresista en España», valoró el líder del PSdeG-PSOE, Gonzalo Caballero. Afirmó que «houbo un cambio estrutural neste país, cunha nova realidade social na que o PP perdeu as posibilidades de liderar a maioría de Galicia». Y manifestó que en su partido «estamos abrindo as páxinas dunha nova Galicia e estamos preparados tamén con estes resultados electorais para que cando en Galicia haxa eleccións autonómicas o que se está plasmando con claridade poña un fin de ciclo á etapa de Feijoo á fronte da Xunta de Galicia».

Caballero calificó de «resultado histórico» el obtenido ayer por el PSdeG-PSOE, por empatar en número de diputados con el PP y quedar a unas décimas en porcentaje de votos y muy próximo en número de votos, dijo. Recordó que en enero había en Madrid 6 diputados socialistas, que ascendieron a 10 en abril y se mantienen ahora. «Cunha maioría social de progreso plasmada nas urnas, os galegos queremos un goberno progresista en Madrid. Non lle queremos dar ningún tipo de expectativa á coalición das dereitas, a do PP, a de Ciudadanos e a de Vox. Hai unha maioría social de progreso que se plasma nestas eleccións unha vez máis», enfatizó.

El líder socialista autonómico considera que el PP y Vox se repartieron ayer los escaños que perdió Ciudadanos, en Galicia y en España. «Feijoo acaba de recibir un xerro de auga fría outra vez na súa cara, porque as dereitas en Galicia están no mesmo nivel de apoio que tiveron no mes de abril; a suma do PP, Ciudadanos e de Vox volve a representar o 44 % do electorado en Galicia; e en Galicia volve a haber unha maioría ampla de voto progresista liderado polo PSdeG, superando amplamente o 50 % de votos», resaltó.

Caballero

 «Nova maioría social»

«O PP segue sen ser capaz de aglutinar a unha maioría de galegas e de galegos. Hai unha maioría social progresista que se plasmou nas eleccións de abril, nas eleccións de maio, e que se volve a plasmar con claridade na actualidade», insistió. Pronosticó que «Feijoo non ten con quen poder buscar acordos ou diálogo; succionou parte dos votos de Ciudadanos, pero Feijoo queda unha vez máis illado fronte a unha nova maioría social de esquerdas, progresista, da que nos temos que pór orgullosos»

En su análisis de los resultados de ayer en la comunidad gallega, sintetizó: «O bloque de centro dereita perde peso, perde apoios e perde tamén actas de deputados. Hai 13 no ámbito progresista e 10 nas dereitas», reiteró Gonzalo Caballero.

Expresó su preocupación «polos resultados acadados pola extrema dereita en España» y porque Vox alcanzó «un nivel de apoio que lle permite crecer e entrar no Congreso con máis actas, o que cremos que é un risco para o sistema político no noso país e que é unha chamada de atención a un PP que decidiu pactar e branquear a esa extrema dereita, que o vai devorando pouco a pouco».

Gonzalo Caballero agradeció el apoyo recibido ayer y la normalidad democrática de la jornada, y destacó el trabajo de los 10.000 militantes y de los cargos del PSdeG, por el «magnífico traballo que estamos facendo para liderar un tempo novo en Galicia». Para las autonómicas está más confiado que nunca.

Podemos

Unidas Podemos repite resultado en Galicia, aunque ve reducido su número de apoyos 

Entre proclamas de «sí se puede», los dos diputados electos de Galicia en Común, la marca gallega de Podemos, comparecían ayer con la satisfacción de haber mantenido posiciones, pese al retroceso de la marca de Pablo Iglesias a nivel estatal. Antón Gómez-Reino (por A Coruña) y Yolanda Díaz (Pontevedra) se mantendrán en el Congreso con un resultado «moi digno», según la ferrolana, la única que tomó la palabra para apuntar que el tiempo acabó por darles la razón: «Diciamos que esta era a repetición electoral máis inútil da historia de democracia», una «auténtica irresponsabilidade» que ha dejado, además, «unha moi mala nova no conxunto de España: o crecemento da estrema dereita».

Díaz vinculó directamente el avance de Vox con el «erro de estratexia» polarizadora del PSOE, dijo, al que contribuyó el traslado de los restos de Franco «en tempada electoral». Como contrapunto, la diputada electa de Galicia en Común expuso que «afortunadamente o bloque progresista supera ao das dereitas», porque «á estrema dereita só se lle para con políticas de esquerda». Y hacia ahí apunta «o chamado» que hizo ayer tanto al PSOE como al PSdeG «para que garantan un goberno de esquerdas no noso país», un gobierno «no que seremos determinantes, sen lugar a dúbidas».

 Para Galicia en Común, Pedro Sánchez irá «polo mal camiño se opta pola gran coalición branda» y descartó el riesgo de nuevas elecciones. «Estou segura de que no PSOE non van permitir máis frivolidades na contorna da contenda electoral: creo que de medicina xa levaron de abondo», apuntó una Yolanda Díaz que desechó cualquier responsabilidad de Unidas Podemos en la nueva convocatoria electoral. «Ningunha», dijo cuando se le planteó la cuestión, pero «o que é un disparate é que unha persoa con 123 deputados pretenda gobernar en solitario». El problema, añadió, estuvo en cuando Sánchez «decidiu xirar á dereita económica», en una «estratexia deliberada».

Pese a mantener sus dos escaños, Galicia en Común cedió votos. «Xa dixemos que a fragmentación da esquerda non axudaba», apuntó en referencia a Más País. Con todo, con los resultados de ayer, la marca gallega de Podemos sería la tercera fuerza en Galicia, indicó la ferrolana, «e imos traballar por e para Galicia, e dende hoxe facemos un chamado para conformar un goberno de esquerdas. Esperamos, e iso vale para Galicia e España, que ao PSOE ou ao PSdeG non se lles ocorra concitar un pacto coa dereita».

Euforia en el BNG al recuperar su presencia en el Congreso con un diputado por A Coruña

Los nacionalistas suben 25.000 votos respecto al 28A

Elisa Álvarez

Noche de celebración en la sede del BNG, que como en otras ocasiones se trasladó a un restaurante compostelano. Los nacionalistas logran recuperar la representación en el Congreso de los Diputados (que perdieron en el año 2015) al conseguir un escaño por la provincia de A Coruña, que ocupará Néstor Rego.

Ya desde el inicio del recuento se reflejaba el diputado para la organización que lidera Ana Pontón, y así lo confirmó el escrutinio casi definitivo, en el que el BNG logró casi 119.000 votos, 14.000 más que el pasado 28 de abril, cuando se había quedado en 94.433, por detrás de Ciudadanos.

Pasadas las diez y media de la noche, el nuevo diputado electo en el Congreso, Néstor Rego, y la portavoz nacional, salieron a valorar los resultados entre los gritos de «desta foi, desta foi» y «si, si, si, o aldeano de Madrid», en respuesta a las descalificaciones que hizo el representante de Vox en Galicia a Rego.

Este fue claro, «cumprimos o obxectivo que tiñamos, que o BNG e que Galicia volvan a estar no Congreso. Estamos aí para defender o país». «Foi unha campaña heroica», añadió el nacionalista, en la que cada día, «fomos sumando».

Tras agradecer a todos los que apoyaron al Bloque, y en concreto a Compromiso por Galicia, el diputado electo recordó que ahora el BNG está en una posición infinitamente mejor «para tirar dunha vez por todas e definitivamente a Feijoo e ao PP da Xunta de Galicia».

Ana Pontón insistió en la importancia de un día «no que moitos recuperamos o sorriso». No solo porque Galicia vuelve a estar en Madrid, sino porque -y en este punto los aplausos volvieron al lugar- «éramos o muro de contención fronte a extrema dereita e grazas ao escano do BNG a extrema dereita non ten ningún escano no noso país, e iso é un orgullo porque lle estamos parando os pés».

Este solo es principio, insistió la portavoz. A partir del 2020 el Bloque tiene otro objetivo, «desaloxar a Feijoo da Xunta, imos a ir a por todos porque as eleccións deixan claro que hai ganas dun cambio en Galicia».

Pontón también hizo referencia al resto de organizaciones nacionalistas con representación en el Congreso, «increméntase o peso do nacionalismo no Estado, o que é unha resposta a esas forzas negadoras de que existe outra realidade. Non imos permitir ningún retroceso nese ámbito», recordó la portavoz del BNG.

«Cansanzo e malestar»

El coordinador de la campaña, Rubén Cela, valoró tras el cierre de los colegios electorales una jornada de votación que en Galicia se caracterizó por la baja participación en relación al 28A. Y es que para el nacionalista este descenso obedece «ao cansazo e malestar dunha boa parte da sociedade galega coas forzas políticas de ámbito estatal», que fueron incapaces de gestionar la composición de un gobierno, trasladando de nuevo el problema a la sociedad.

Pese a ello, Cela agradeció el trabajo de militantes y simpatizantes del BNG que realizaron en Galicia «a única campaña merecente de tal nome». Si no fuera por el nacionalismo gallego, concluyó Cela, «non se falaría en absoluto de Galicia nestes comicios».

Ya en esta primera valoración el coordinador de campaña fue optimista, «percibimos unha corrente de opinión e simpatía moito maior que no proceso electoral anterior e temos moi boas vibracións. Estamos convencidos de que o traballo de tanta xente terá o seu froito», como finalmente sí tuvo.

Militantes de Ciudadanos se consuelan tras el mal resultado.
Militantes de Ciudadanos se consuelan tras el mal resultado.

Cs dilapida todo el respaldo que en abril le reportaron dos diputados por Galicia

Los naranjas perdieron el apoyo de dos de cada tres gallegos que los votaron el 28A

E. abuín

El voto «de cambio» que pedía ayer Beatriz Pino, cabeza de lista de Ciudadanos por Pontevedra, a la salida de su colegio electoral en Vigo ha sido de cambio... a peor para ellos. El respaldo que la formación naranja obtuvo en abril pasado en la comunidad, ese que le permitió sentar en el Congreso a dos diputadas por Galicia, se esfumó en los poco más de seis meses que han transcurrido desde entonces.

Así, la euforia que reinaba la noche del 28A en el hotel Tryp de Santiago al mandar a Marta Rivera de la Cruz -que después dejaría el acta a María Vilas para entrar en el Gobierno madrileño- y a Beatriz Pino al hemiciclo de la carrera de San Jerónimo contrasta con las caras largas que ayer tenían candidatos y simpatizantes al ver que los votantes gallegos han entregado el billete de vuelta a Galicia a sus dos representantes en Madrid.

Por eso ayer no había demasiado que celebrar. La repetición electoral ha sido un auténtico descalabro para Ciudadanos. Solo ha vuelto a confiar en el color naranja del partido uno de cada tres de sus votantes en primavera. La formación recibió menos apoyos que el BNG, al que en los pasados comicios duplicó en votos. En esta ocasión ha sido al revés y los nacionalistas prácticamente doblaron el número de papeletas que cosechó Ciudadanos en Galicia (118.997 frente a 63.209, con el 99,5 % escrutado). Y no solo eso. Incluso Vox los superó en apoyos, relegando al partido de Albert Rivera a sexta fuerza política gallega.

Difícil de digerir

La formación naranja retrocedió en Galicia siete puntos porcentuales, los mismos que a nivel estatal. Una debacle que costaba digerir a la dirección gallega. En la sede electoral, su secretario de organización, Laureano Bermejo, se negaba a aceptar unos resultados iniciales que venían a confirmar lo que auguraban las encuestas: que Ciudadanos no obtendría representación en Galicia. «Estamos conociendo resultados muy iniciales y es pronto para hacer valoraciones. Nunca hemos hecho caso de las encuestas y no es ahora el momento de hacerlo», decía apenas una hora después del cierre de los colegios electorales.

Pero cuando pasadas las once de la noche Albert Rivera intervino admitiendo «un mal resultado, sin paliativos y sin excusas», en Santiago no quedó más que constatar eso mismo, que es «un mal resultado sin paliativos y sin excusas», repitió Bermejo.

El secretario de organización en Galicia agradeció el apoyo de esos 63.000 votantes «que han confiado en el proyecto de Ciudadanos» y a los que, «desde luego», no van a «dejar tirados»: «Pelearemos por ellos como hemos venido haciendo hasta ahora».

Asumen los malos resultados, que hoy valorará esa ejecutiva nacional que Rivera ha convocado de urgencia, pero subrayan que Ciudadanos es un partido «muy joven, tiene mucha proyección de futuro y va a seguir trabajando duro para que los 63.000 gallegos tengan la representación que se merecen». Pero no la tienen.

Vox se queda sin escaño en Galicia por más de 7.700 votos

La irrupción de Vox en el escenario político nacional no tiene equivalente en Galicia, donde el partido de Abascal ha vuelto a naufragar y se ha quedado sin representación por más de 7.700 votos (con el 94 % escrutado). Esa es la ventaja que le sacó el BNG en la provincia de A Coruña, la única gallega en la que las encuestas daban a Vox alguna posibilidad de obtener un escaño. La movilización del partido de Abascal no superó a la de los nacionalistas, que se reivindicaron como «dique de contención fronte á ultradereita» .

El número 1 de Vox por A Coruña es Miguel Ángel Fernández, un abogado de familia, que no ha logrado entrar en el Parlamento por segunda elección consecutiva. En abril, los de Abascal también contaban con lograr representación por la provincia de A Coruña. Obtuvieron 28.178 votos, un 5,64 %, y se quedaron 7.000 votos por detrás del BNG. Pero en aquella ocasión fue Ciudadanos el que logró un diputado por A Coruña, al obtener más de 81.500 votos. El hundimiento del partido naranja, previsto por todos los sondeos, debía haber favorecido a Vox. Esa previsión se cumplió en parte, ya que los de Rivera se dejaron casi 55.000 votos por el camino. Pero el BNG se llevó el escaño a casa.

Más País se queda muy lejos de conseguir escaño tanto para Bescansa como para Liceras

La candidata por A Coruña valorará hoy en rueda de prensa los resultados del 10N

Ya le habría gustado a Más País obtener la representación que le auguraban las encuestas. Pero no pudo ser. De esos cinco escaños que le auguraban solo se materializaron tres. Y ninguno en Galicia. Errejón perdió en la apuesta que hizo en esta comunidad al presentar candidaturas por A Coruña y Pontevedra. Ni Carolina Bescansa, ni Daniel Liceras lograron acta. Y tampoco modificaron los resultados obtenidos por Galicia en Común, la marca gallega de Unidas Podemos.

Así que Bescansa de nuevo volvió a perder contra Antón Gómez-Reino, al que se midió, sin éxito, en unas primarias. Ahora Gómez-Reino ha conseguido revalidar su acta como diputado en Madrid por A Coruña -del mismo modo que Yolanda Díaz lo ha hecho por Pontevedra- y la candidata por Más País se quedó muy lejos de obtener los apoyos suficientes para volver a sentarse en el Congreso aunque esta vez amparada por el paraguas de otras siglas.

La cabeza de lista por A Coruña de la formación orquestada por Íñigo Errejón hacía ayer un llamamiento a los gallegos para que participasen en las elecciones y llenaran «las urnas de votos de cambio, comprometidos con la formación de un Gobierno». Porque, dijo Bescansa, «no podemos esperar a tener terceras elecciones o nuevos bloqueos. Este país no puede permitirse que la negociación del Gobierno de España vuelva a hacerse como una negociación entre adolescentes», advirtió.

Lo malo es que de esos 2,7 millones de gallegos convocados a las urnas a los que demandaba un cambio, pocos más de 22.000 se decantaron por la papeleta de Más País, que se quedó en el 1,53 % del porcentaje de voto.

Valoración de los resultados

Los representantes de la formación no comparecieron ayer en Galicia, pero está previsto que Bescansa protagonice hoy una rueda de prensa en la capital gallega en la que ofrecerá una valoración de los resultados del 10N.

El rojo pierde fuerza en el mapa de España

M.varela / m. blanco

El hundimiento de Ciudadanos proyecta al PP, pero especialmente a un Vox en alza

El mapa de España es, desde este domingo, menos rojo. La hegemonía que el PSOE exhibió hace solo siete meses se difuminó un tanto por la recuperación del PP y la emergencia de Vox, proyectadas ambas formaciones por el hundimiento de Ciudadanos. El nacionalismo vasco y catalán reforzó su posición al conquistar más representación en Madrid.

cataluña

La polarización se extrema. La sentencia del procés y los graves disturbios desencadenados en las semanas posteriores han polarizado hasta el extremo el escenario político catalán. ERC se deja dos escaños respecto de su histórico resultado de abril y consigue 13, mientras JxCat gana uno (8). La tríada independentista en el Congreso la completa la CUP, que desembarca en Madrid con dos diputados. Los otros vencedores de la noche son PP y Vox, que ganan uno cada uno respecto de hace 7 meses. Por su parte, el PSOE mantiene el tipo al sostener los 12 que tenía, al igual que la marca local de Pablo Iglesias, En Comú Podem, que se queda con los mismos siete. El bando de los perdedores tiene un nombre propio: Ciudadanos, que se desmorona en su comunidad natal (y fetiche) al perder tres escaños y obtener solo dos.

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