Abascal se jacta de reabrir debates ideológicos y augura una «alternativa patriótica»

El líder de Vox cree que los partidos entraron en pánico tras el debate «porque somos simpáticos»


santiago / la voz

Santiago Abascal ha cerrado la campaña en la madrileña plaza de Colón transmitiendo indiferencia sobre los resultados que puedan deparar las urnas a partir de mañana. Su gran victoria, aseguró ante varios miles de personas, ha sido «reabrir todos los debates» ideológicos en España y meter el «pánico» al resto de los partidos, desde los que defienden el separatismo (en Cataluña y País Vasco) hasta los que «despiertan los viejos odios» (PSOE y Podemos), pasando por los que les «tiemblan las piernas», en referencia a Ciudadanos y PP. Todos, afirmó, tienen miedo de Vox desde el debate del lunes «porque han visto que somos simpáticos», y ya adelantó que su grupo, con el número de diputados que sean, no va a colaborar con Sánchez en el desbloqueo.

En el capítulo del nerviosismo ajeno citó la polémica con el secretario general del PPdeG, que dijo en un mitin en Galicia que había que rebuscar en los buzones las cartas de Vox «y tirarlas a la papelera». Miguel Tellado rectificó su «chascarrillo metafórico», pero el episodio, que el ultraderechista calificó de «lío», le sirvió para montar su argumento contra la tesis del voto útil que defienden los populares.

El dirigente vasco cargó indiscriminadamente y sacó todos sus mantras: la «emergencia nacional» en Cataluña, la «profanación» de Franco; la defensa de las fronteras usando al Ejército si es preciso; o el «abordaje sin complejos al búnker autonómico que arruina a los españoles». Abascal trató de describir con empatía sus prioridades políticas, para las que pone a disposición la que denominó la «gran alternativa patriótica».

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