María Vilas: «Lo que Feijoo llama convivencia entra en conflicto con los intereses de todos»

La candidata de Cs en A Coruña cree que revalidará el acta: «Hay que votar, con la abstención solo ganan todos los que quieren romper España». Aquí puedes leer el breve test de doce preguntas

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santiago / la voz

Estuvo poco más de un mes en el Congreso, en sustitución de Marta Rivera, que dejó el acta para irse al Gobierno madrileño. «Una experiencia breve, pero intensa».

—¿No es Rivera, junto con Sánchez, el responsable de la repetición electoral?

—Creo que los ciudadanos tienen claro que la culpa del fracaso electoral es de los egos de Sánchez y de sus socios. Sánchez dijo claramente que sus socios preferentes eran Podemos y así lo demostró con acuerdos en otras comunidades como Cataluña o Navarra, dijo que esos eran sus socios y se cerró en un bloqueo. Nosotros le propusimos en junio llegar a tres acuerdos de Estado que también rechazó, y luego, a 36 horas de la convocatoria electoral, pusimos encima de la mesa tres requisitos básicos para cualquier constitucionalista que también rechazó, igual que rechazó el mandato del rey de formar Gobierno, por lo tanto estamos ante una repetición electoral qe es consecuencia, como todos saben, del fracaso de Sánchez en las negociaciones para ser presidente, porque él nunca quiso llegar a acuerdos. Nos enteramos en el Congreso de que ni siquiera llamó a Pablo Iglesias, así que usted me dirá cómo se puede llegar a un Gobierno sin ni siquiera hablar con tu socio preferente. Así que por culpa de su ego personal y de su fracaso, estamos ante una convocatoria electoral que ningún ciudadano quería más que el señor Sánchez.

—Las encuestas apuntan a la pérdida de los dos escaños que lograron el 28A en Galicia.

—Los ciudadanos nos exigen que pongamos España en marcha y Ciudadanos sale a ganar, y por supuesto que revalidaremos ese escaño por A Coruña y que llevaremos la voz de los coruñeses al Congreso de los Diputados. Mi compromiso es firme, voy a ser su portavoz, voy a llevar sus reivindicaciones al Congreso, voy a hacer un seguimiento de esas reivindicaciones y a rendir cuentas de ese trabajo. Para mí es un orgullo y una responsabilidad. Si fuese por las encuestas, Ciudadanos ni siquiera existiría; nos dieron por extinguidos en varias ocasiones y, siempre que se abren las urnas, Ciudadanos crece porque es un proyecto que es para personas moderadas, de centro, liberales, que quieren que se pongan en marcha las reformas que se necesitan y que están cansados de los viejos partidos y de las promesas incumplidas, así que el 10N estoy segura de que las urnas se llenarán de nuevo de naranja y más de uno se llevará una sorpresa.

—Se les acusa de haberse escorado a la derecha. ¿Es así?

—Ciudadanos se mantiene donde estuvo desde el primer momento. En las pasadas elecciones asumimos un compromiso electoral antes de ir a las urnas; le dijimos a los españoles que ningún voto de Ciudadanos iba a servir para hacer presidente a Pedro Sánchez, y en eso nos hemos mantenido. Hemos intentando la gobernabilidad de España ofreciéndole esas tres premisas que cualquier constitucionalista podría haber admitido para sacar a España de este bloqueo en el que se encuentra, y no pudo ser por la cerrazón y el fracaso de Sánchez. Ciudadanos ha demostrado, una vez más, que es el partido que puede poner en marcha este país. Si dependemos del PP y el PSOE, se va a mantener este bloqueo; Ciudadanos en cambio está dispuesto a hacerlo. Si tenemos un solo escaño más a partir del 10N, este país tendrá al alcance las reformas que necesita. Pero si los ciudadanos deciden mandarnos a la oposición, seremos responsables y pondremos sobre la mesa ese gran acuerdo para llegar a los pactos de Estado, y le pediremos al PSOE y al PP que se sumen y hagan lo mismo indepedientemente de los resultados, para que España se desbloquee. Salimos a ganar y queremos ganarle a Sánchez en las urnas. Nuestro socio preferente es el PP, pero si los ciudadanos nos mandan a la oposición, no entraremos a formar Gobierno, pero sí permitiremos que España se ponga en marcha con ese acuerdo de Estado que recoja las diez medidas que ponemos encima de la mesa para que España tenga las reformas que necesita.

—¿Por qué el conflito catalán les dio réditos el 28A y ahora no?

—Lo de Cataluña es un problema de toda España, el nacionalismo es algo que se contagia y que si no frenamos, vemos que se puede repetir en Navarra o en Valencia. Una señora se quejaba hace poco en A Coruña porque había mandado su pescado a Barcelona y le llamaron desde allí que no podía entrar en Cataluña, y eso le iba a suponer pérdidas económicas. Vemos también cómo los estudiantes gallegos universitarios que están en Cataluña dicen que se arrepienten por haber ido allí, que ni siquiera pueden estudir. No podemos permitir que el separatismo rompa la gran familia que es España. A partir del 10N tiene que ganar el diálogo, porque vamos a acabar con los privilegios del separatismo. Los moderados que creemos en la unión, en la igualdad y en la ibertad tenemos que salir a votar el 10N, con la abstención solo ganan los que quieren romper España. Todos hemos visto las imágenes de estos días en Cataluña, del odio y la violencia. Nosotros ya habíamos advertido de la situación, de las amenazas del señor Torra y le avisamos al Gobierno, que no quiso hacer caso y permaneció inmóvil, y yo creo que la mayoría de los coruñeses y de los gallegos y españoles que defendemos la Constitución y el espíritu del 78 nos solidarizamos con los constitucionalistas catalanes y que apoyamos a nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que se juegan la vida en defender nuestros intereses y nuestras libertades. Ellos son los héroes y no los villanos como muchas veces nos quieren hacer ver.

—Pero no me ha explicado por qué ahora no les da rédito político y antes sí.

—No es cuestión de rédito, es cuestion de defender la unidad de España y un proyecto de ciudadanos libres e iguales. Lo que pasa en Cataluña nos afecta a todos por igual y no es una cuestión de interés político sino de igualdad de todos los ciudadanos.

—¿Creyó oportuna la exhumación Franco?

—Sánchez nos tiene acostumbrado a utilizar las instituciones como propaganda electoralista. Había consenso en apoyar lo que decía el comité de expertos, que se decantaba por quitar los restos de Franco y por reorientar el Valle de los Caídos, pero no era la forma ni el momento. Sánchez lo hizo como una propaganda electoral más, sacando a Franco en helicóptero con más de doscientas cámaras de televisión grabando y con una finalidad que no es otra más que la del rédito electoral.

—¿Qué puede hacer usted por Galicia?

—Galicia tiene varios retos para los próximos años, muchos de ellos consecuencia del bipartidismo que lleva décadas incumpliendo sus promesas, sobre todo en infraestructuras. Desde Ciudadanos somos conscientes de la importancia de unas infraestructuras dignas y modernas, no solo para la movilidad sino también para la competitividad económica de Galicia, la lucha contra la despoblación y la igualdad de oportunidades. Estamos afrontando una crisis industrial y estamos hablando de una Galicia estancada con respecto al nivel medio de la UE debido al empleo precario y temporal, a la alta tasa de parados de larga duración, al cierre de muchas explotaciones, a la brecha digital, etcétera. Y en A Coruña asistimos al desmantelamiento de la Galicia industrial, que es la crónica de una situación anunciada. Mientras el Gobierno autonómico culpa al Gobierno central y viceversa, lo cierto es que muchas familias de la comarca de Ferrolterra o de A Coruña y su área metropolitana están en jaque porque les afecta a su bolsillo. Y todo porque no se tomaron las medidas anunciadas para que no tuviera las consecuencias tan drásticas que está teniendo. El sector industrial genera el 18 % del PIB y un 16 % del empleo en Galicia, y ante esta situación, lo que no puede ser es que la ministra de Industria diga una cosa y la de Transición Energética diga la contraria. En Ciudadanos creemos que para encauzar esta situación hay que defender un pacto de Estado por la industria, para recuperar el liderazgo del sector, reformar el sistema de la tarifa eléctrica para hacerla predecible, transparente y estable y promover la competitividad. Y urge el estatuto de consumidor electrointensivo que reconozca las dificultades de este tipo de industria y que introduzca mecanismos que la hagan competitiva.

—¿Qué propuestas tiene Ciudadanos para la despoblación gallega?

—Hablamos de una Galicia rural que está cada vez más depoblada y envejecida, con escasos servicios y poco accesibles. Galicia lleva 30 años en recesión demográfica, en la provincia de A Coruña, Ferrol es una de las ciudades más envejecidas de España y creemos que esto no se puede dejar a la improvisación, que es un problema de Estado, por eso una de nuestras propuestas es un pacto contra la despoblación y la España vaciada. No se puede parchear con ideas como la de la caja finlandesa, nosotros proponemos una batería de bajada de impuestos para fijar problación y atraer a las familias y a los negocios a estos municipios con la finalidad de ponérselo más fácil al rural. Entre las medidas para los nuevos autónomos está la tarifa reducida de 30 euros al mes durante dos años, y cumpliendo estos requisitos, en los municipios de menos de 5.000 habitantes, si se es mujer o joven menor de 30 años, la bonificación del 60 % de las cuotas de la Seguridad Social durante los doce meses siguientes. También para favorecer la conciliación y la vida familiar, los autónomos de estos municipios de menos de 5.000 habitantes que sean padres o madres, es decir, que establezcan sus familias en estos ayuntamientos, durante tres años tendrán una bonificación del cien por cien en la cuota. La Xunta dice que va a gastar un millón de euros en vender sus logros en política social, pues yo creo que ese millón de euros podría invertirse en una Galicia rural cada vez más despoblada y envejecida. Y por último, tenemos unas infraestructuras más propias del siglo XIX que del siglo XXI. Con el ritmo de inversión actual en Galicia, tardaríamos más de 30 años en completar las infraestructuras básicas que estaban previstas para el 2021; hablo del puerto exterior de A Coruña, de la ampliación de Alfonso Molina, de la depuradora de Santiago, la llegada del AVE… Reformas para mejorar las conexiones de los transportes y hacer más competitiva la economía gallega. Aquí tenemos mucho talento, lo que hacen falta son oportunidades.

—¿Por qué reniega Ciudadanos de España Suma si no le va mal en Andalucía o Madrid?

—Ciudadanos lo que quiere es poner España en marcha y para eso tenemos que sumar. Hemos sumado en Andalucía, hemos sumado en Murcia, en Madrid y nuestro socio preferente será el PP, pero nosotros salimos a ganar y queremos liderar ese proyecto. Lo que le pedimos al PP y al PSOE es que se sumen a ese acuerdo de Estado que hemos puesto encima de la mesa para que España se ponga en marcha. Si sumamos un escaño más, Ciudadanos liderará ese proyecto, y si los ciudadanos nos mandan a la oposición, seremos responsables y cumpliremos con esas reformas que España necesita.

¿Realmente cree Ciudadanos que Feijoo es nacionalista?

 —Feijoo asume un liderazgo en el PP que muchas veces entra en conflicto con su partido a nivel nacional, así que lo primero que tienen que hacer es ponerse de acuerdo sobre qué modelo defienden. Aquí en Galicia sorprende que muchas de las medidas que está implementando se parecen a las de nuestro programa a nivel nacional, como la gratuidad de la educación de 0 a 3 años, que la ha incorporado recientemente. 

 —Pero no me ha dicho si cree que es nacionalista.

 —Creo que lo que él llama convivencia muchas veces entra en conflicto con los intereses de todos.

 —¿Mantienen también que en Galicia haya imposición lingüística? 

 —Creo que Galicia es una comunidad histórica que tiene dos lenguas cooficiales y que el idioma debe unir y no separar un territorio en el que cada uno tiene el derecho a usar la lengua que considere oportuna. El idioma nunca debe ser una barrera y en esa defensa de la igualdad de oportunidades, si uno de nuestros hijos quiere ir a estudiar a Cataluña debe tener los mismos derechos que una persona que quiera estudiar aqu. Entendemos que el idioma debe ser un mérito y no un requisito.

 —¿También en la enseñanza? 

 —Nosotros nos referimos sobre todo a la Administración, que se puedan presentar los escritos en gallego y castellano, que se puedan presentar los exámenes de una oposición en gallego y en castellano, que haya una convivencia y el derecho a usar, a nivel administrativo y educativo, ambas lenguas de manera indistinta.

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